La política sigue lejos de la agenda de los argentinos

Notas de Opinión 13 de febrero de 2022 Por Redacción
La gente no demanda que su país sea la “puerta de entrada” de Rusia en Latinoamérica. Lo que verdaderamente busca es una normalización del entorno económico. El daño potencial de la gira internacional de Alberto Fernández es evidente por el hecho de que obligó a otros protagonistas del gobierno a realizar un control de daños.
06-Alberto Fernández Putin

Por Sergio Berensztein

Dos semanas pasaron desde que Alberto Fernández anunciara que su gobierno había alcanzado un entendimiento con el FMI. En los días previos, el temor a un no acuerdo estaba generando una tensión insostenible sobre los mercados (incluyendo una subida precipitada de los tipos de cambio paralelos), lo cual obligó al ministro Martín Guzmán a adelantar los anuncios, a pesar de que la letra chica continúa en discusión.
Mientras los negociadores pulen los detalles, en discusiones no exentas de rispideces, Máximo Kirchner renunció a la presidencia del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados y el presidente Fernández visitó Rusia, China y Barbados. Lo primero generó una fuerte conmoción política, pero al final del día probablemente no entorpezca (ni tampoco facilite) las negociaciones: el efecto tiende a ser nulo. Respecto a lo segundo, nadie puede asegurar lo mismo.

MENSAJE CONCILIADOR
PARA WASHINGTON
El daño potencial de la gira internacional de Alberto Fernández es evidente por el simple hecho de que obligó a otros protagonistas del gobierno a realizar un control de daños: el viernes 4, Juan Manzur se reunió con el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, en la sede diplomática de Palermo.
Y no terminó allí: junto al embajador Jorge Argüello realizaron durante el transcurso de esta semana distintos encuentros con cámaras empresariales norteamericanas con la supuesta intención de potenciar los intercambios comerciales. El verdadero objetivo fue otro: enviar un mensaje conciliador a Washington.
Las frases que el presidente Fernández dejó durante su gira internacional provocaron un malestar innecesario en la Casa Blanca. Paradójicamente, a pesar de su rechazo manifiesto a los resultados alcanzados, no es el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, quien entorpece las negociaciones finales que lidera Guzmán; quien infringe más daño, añadiendo nuevos obstáculos en un contexto geopolítico sumamente complejo, es el propio Alberto Fernández.
Esta dinámica ambivalente de la política internacional del Frente de Todos, que innecesariamente pone en riesgo la concreción del acuerdo cuando tan solo restan detalles, no solo es difícil de interpretar en términos económicos (la Argentina ya no tiene resto, no existe plan B y necesita del acuerdo para que la situación no se deteriore aún más), tampoco es comprensible bajo una lógica política o incluso electoral.
En este sentido, los datos muestran que, durante los momentos decisivos de las negociaciones, o cuando se generó una mayor polémica por esta cuestión, dentro y fuera de la coalición gobernante, la sociedad argentina reforzó su convicción de que era necesario evitar el default.

ÍNDICE DE VOLUNTAD
DE PAGO DE LA DEUDA
Desde D’Alessio IROL – Berensztein venimos confeccionando desde diciembre de 2019 el Índice de Voluntad de Pago de la deuda argentina (IVP). Dicho índice toma en consideración cinco aspectos:
• La posición frente al pago de la deuda contraída por la Argentina con acreedores privados, el FMI y otros organismos multilaterales de crédito.
• Las consecuencias que traería aparejadas un incumplimiento.
• El grado de importancia en evitar el default.
• La tolerancia de la ciudadanía ante un mayor ajuste fiscal en pos de cumplir con los compromisos crediticios.
• El lugar del pago de la deuda en el ranking de las prioridades en que deberían gastarse los recursos del Estado nacional.
Cuando el número que marca el IVP sube, aumenta la voluntad de pago, y viceversa.
En los últimos meses, conforme se acercaba la fecha límite para cerrar un nuevo con el FMI, antes de caer en incumplimientos o atrasos, el IVP comenzó a crecer de forma sostenida hasta alcanzar, en enero 2022, su valor máximo en términos históricos (63,65).
El valor máximo previo se había alcanzado precisamente el mes anterior, en diciembre 2021 (63,49). Y antes había sido en septiembre 2020 (63,41), justo después de que el ministro Guzmán cerrara la renegociación de la deuda con los bonistas privados.
El IVP elaborado por D’Alessio IROL – Berensztein muestra que la sociedad argentina parece estar en otra sintonía respecto a sus máximos dirigentes. Por supuesto uno podría argumentar que los ciudadanos tal vez no sean del todo conscientes de que el acuerdo con el FMI finalmente terminará impactado en el “bolsillo”.
De hecho, la discusión respecto a la quita de subsidios, principalmente aquellos destinados al transporte y a la energía, ya comenzó. Pero no deja de ser cierto que, en principio, la voluntad de acordar con el FMI o cumplir con la deuda en general muestra altos niveles de aceptación.
Los argentinos no demandan que su país sea la “puerta de entrada” de Rusia en Latinoamérica o difícilmente se sientan identificados con el trayecto de la Revolución China, lo que verdaderamente demandan es una normalización del entorno económico. Como sucede con tantos otros temas (en especiales la inflación, la inseguridad o el tipo de reforma que se necesita para la justicia), las preferencias de la sociedad van por un carril y la narrativa de los lideres va por otro. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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