El precio de la leche y los costos de producción subieron de la mano en 2021

SUPLEMENTO RURAL 27 de enero de 2022 Por Redacción
Con los números de diciembre, desde el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina analizaron lo que dejó el año contemplando variables determinantes del negocio. ¿Qué perspectivas hay para el mercado interno en 2022?
PRODUCCION
FOTO ARCHIVO PRODUCCIÓN. En 2021, el negocio registró algunos vaivenes en un escenario macroeconómico tan incierto como difícil.

El Costo de Producción Promedio subió en diciembre un 4,8% respecto a igual mes del año pasado y llega a un 49% de variación interanual, de acuerdo a la información recabada por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
A partir del relevamiento mensual, se advirtió que el costo entre abril y julio de 2021 tuvo crecimientos interanuales del orden del 70% producto de la suba en el precio de los granos y la baja en el precio de la vaca de rechazo (que actúa como valor de recupero en el tambo). “Luego el crecimiento se desaceleró e incluso parece bajo en diciembre ya que se compara con un valor alto de diciembre de 2020”, indicaron los expertos del OCLA.
Al analizar el crecimiento ponderado anual en función a la producción mensual, el costo de producción arroja una suba en el año 2021 “del 60,9%, prácticamente igual a la suba del precio de la leche”.
Desde julio 2021, el precio al productor se ha incrementado por debajo de la inflación, con lo que el precio en moneda constante cae, pero “no así el precio en dólares”. En ese sentido, debe remarcarse el retraso cambiario que vienen señalando los especialistas, que se ubica entre un 20 y un 25%.
“La rentabilidad del tambo promedio que venía mejorando desde zona negativa en diciembre 2020, con un mes neutro y cinco meses positivos crecientes, en septiembre presentó una caída al 2,7%, en octubre al 1,4%, recuperando algo llegando al 1,8% en noviembre, y volviendo a caer en diciembre último al 0,9%”, detallaron. Cabe recordar que los modelos exigen el 5% de rentabilidad para lograr el precio de equilibrio, que para diciembre desde el OCLA lo calcularon en $ 39,97.
Al observar el precio de la leche al productor, se infiere que en los últimos 12 meses registró una suba del 60,8%, mientras que la suba de costos ponderados promedio se ubicó en el 60,9%. “Esto lleva la rentabilidad a un promedio del 1,4%, muy similar a la de 2020 que fue del 1,1%”, revelaron los técnicos.

PERSPECTIVAS PARA EL MERCADO INTERNO
Desde el OCLA señalaron que las perspectivas en el mercado interno “no son muy favorables” por el control de precios vigente y también “a raíz de la fuerte caída en el poder adquisitivo de los ingresos de los consumidores, además de la proliferación desmedida de la marginalidad impositiva en la comercialización de productos”.
A nivel mundial, debido a la caída de producción que se viene dando en los principales países lecheros y una demanda sostenida, los precios son muy buenos tanto para los valores actuales como de los mercados de futuro. Pero los expertos advirtieron que para Argentina hay tres cuestiones adversas: “los precios que se logran en América Latina están cerca de un 10% por debajo de los valores Global Dairy Trade; continúa la presencia distorsiva de los derechos de exportación; un retraso cambiario que al menos es del 22% en los últimos 12 meses”.
El escenario actual muestra una producción en descenso hacia el pico de mínima de inicio de otoño. Sin embargo, la preocupación para por los efectos del estrés térmico, las condiciones meteorológicas y las malas relaciones de precios producto/insumo/producto, que “podrían generar una disminución de la producción por encima de la caída estacional”.
Los especialistas también recalcaron que la mayor presión de demanda industrial para maximizar el uso de su capacidad instalada y diluir costos de estructura, “puede generar una mejora del precio acompañando el proceso inflacionario, e incluso estar por encima”.
El momento amerita decisiones que alivien a la cadena láctea, fundamentalmente desde el punto de vista impositivo. En el marco de una presión fiscal galopante, “los derechos de exportación pueden aportar más de 100 millones de dólares por año para una cadena que puede devolverlos por vía de otros impuestos, mediante el sostenimiento e incluso crecimiento de la producción”.
Por último, debe señalarse que la cadena láctea genera valor suficiente para poder retribuir correctamente a sus dos actores principales, pero lamentablemente padece de muchas interferencias que impiden que ese valor llegue. Y el OCLA las definió de manera clara y concisa: “deterioro del poder adquisitivo de los consumidores, informalidad impositiva, control de precios, derechos de exportación, retraso cambiario, entre otras, desde el lado de los ingresos y otras tantas del lado de los egresos”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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