La inflación es global

Editorial 26 de enero de 2022 Por Redacción
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La problemática de la inflación no parece tener solución en la Argentina, a pesar de que una buena parte de la biblioteca parece tener en claro que es necesario ajustar el gasto público y reducir la emisión monetaria para contener o al menos desacelerar el alza sostenido de los precios. En una matriz económica plagada de inconsistencias, la teoría a veces no logra los resultados esperados una vez que se lleva a la práctica y además genera interrogantes. Uno de ellos es de qué manera ajustar el gasto público que en en su mayoría está destinado a solventar el pago de las jubilaciones y la asistencia social en un país con más del 40 por ciento de pobreza. Se propone que generar trabajo genuino es una de las medidas básicas para romper el círculo vicioso, pero con tanto costo laboral los empresarios no se aventuran a tomar personal con tantas libertades porque, en una Argentina tan fluctuante en términos económicos y de reglas de juego cambiantes, los planes optimistas se tornan en negativos de la mañana a la noche. 
La inflación está ahí a prueba de funcionarios que no están decididos a hacer lo que hay que hacer y de una clase política que está cómoda en su burbuja y evita embarcarse en empresas difíciles que pongan en riesgo su zona de confort. 
Pero este fenómeno de los precios que suben parece extenderse por efectos de la pandemia a otros países, ya que obligó a los gobiernos a aumentar el gasto para estimular actividades productivas afectadas por las restricciones aplicadas en busca de reducir los contagios de coronavirus. 
Así, el Reino Unido registró en diciembre pasado su mayor índice de inflación de los últimos 30 años, con un salto interanual del costo de vida del 5,4%, según datos oficiales. La última vez que se había llegado a un porcentaje tan alto en esta estadística fue en 1992, cuando alcanzó el 7,1%. Los datos oficiales indican que estos números derivan del aumento de los precios en alimento, energía, vestimenta y los productos que se fabrican en instalaciones británicas. 
La tasa de inflación de España marcó una cifra récord al cierre de 2021, tras registrar en diciembre una suba en el Índice de Precios de Consumo hasta un 6,5%, la mayor cifra en 30 años, según informó el Instituto Nacional de Estadística. El encarecimiento de la luz, los alimentos y los hoteles y restaurantes explican el alza de los precios de la economía española.
En tanto, México no había vivido un aumento de precios tan alto desde hace 20 años. La economía del país cerró en 2021 con una tasa de inflación anual en 7,36%. El último dato más alto fue en el año 2000, cuando la tasa se ubicó en 8,96%. En Alemania el alza de precios no parece haber sido importante en 2021 al terminar el año con un crecimiento de 3,1%, pero se trata del más alto en casi 30 años. Como en muchos casos, se debió al aumento de los precios de la energía y las medidas del gobierno para hacer frente a la pandemia de coronavirus
Incluso Estados Unidos ahora sufre por un problema que en la Argentina hemos, en cierta medida, naturalizado aunque eso no significa que no padezcamos debido a que generalmente significa pérdida de poder adquisitivo de los asalariados y de los sectores más vulnerables. En la economía más poderosa del planeta, la inflación aumentó un 7% en diciembre en tasa interanual, un nivel nunca visto desde 1982, impulsado por la subida de los precios en sectores como la venta de automóviles usados, alimentos y vivienda. 
En este marco se entiende que el debate gire actualmente en torno a si el problema de la inflación es temporal o será más persistente. El tiempo dirá. 



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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