De apariencia lenta

Deportes 08 de enero de 2022 Por Redacción
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Isella combinada

(* Por Lucio Alberto Mastrandrea). - Regresaba a la ciudad cada 8 años, a su ciudad donde había nacido en mayo de 1937. Su calle era Lavalle, allí a unos pasos de cortada de Buenos Aires. Rememoraba que cada vez que venía “un hombre pasaba en bicicleta por la esquina de su casa”. La imagen, la situación… era siempre la misma aún cuando pasaran tantos años… y lo llevaba a comparar con lo que, a él, el destino lo había llevado a cambios permanentes. La conclusión era que en su ciudad de origen “el tiempo parecía no transcurrir”, tal vez de haberse quedado aquí, su vida podía haber sido similar a la del ciclista.
A esta altura del relato, interesa saber quién es el personaje en cuestión y el porqué de sus reflexiones.
Se definía así: Dios y el futbol me han dado la mejor de la vida. Conocí ciudades, países, culturas diferentes… voy a estar eternamente agradecido.
Nos introducimos en su vida y trayectoria, orientando a quienes pudieran saber algo de él o aquellos que ignoran su existencia.
En 1952 se realiza el Torneo Nacional de atletismo para la juventud, en esta ocasión en el estadio de River Plate. En dicho torneo el rafaelino en cuestión a los 15 años se consagra como Campeón Nacional de lanzamiento de disco. Cuenta que para entonces y a fin de que su ocasional fama pueblerina no lo llevara a un camino de vanidades, un tío muy querido preventivamente le sugirió que “no se agrande”, entendiendo lo frágil y fugaz de la fama.
Sus condiciones atléticas y futbolísticas hicieron que muy tempranamente debutara en Primera División Club Sportivo Ben Hur, tenía 17 años.
Reconoce que era un poco lento y con escasa resistencia, ya que dificultosamente llegaba integro a los noventa minutos de un encuentro.
Recuerda que el preparador físico del equipo era el Profesor Emeldo Re y éste notando sus cualidades y defectos, a fin de estimularlo hacía un cambio de actitud, lo exigía fondo y le repetía “No te des por vencido, aún vencido” … palabras que llevó siempre consigo.
Nota del Autor: a fin de certificar lo dicho por el Profesor Emeldo Re, recuerdo que en el playón de la pileta del Parque Balneario Municipal en grandes letras blancas estaba inscripta esa parte del poema “Piu Avanti” de Pedro Bonifacio Palacios (1854-1917) más conocido como Almafuerte.
“No te des por vencido, ni aún vencido,no te sientas esclavo, ni aún esclavo;trémulo de pavor, piénsate bravo,y arremete feroz, ya mal herido.”
Supongo que aquella recordada expresión, debe haber sido realizada por el cuerpo de educación física de la época, a quienes poemas como el citado, o “Avanti” del mismo autor:
“Si te postran diez veces te levantas,otras diez veces, otras cien, otras quinientas.No han de ser tus caídas tan violentas,ni tampoco por ley han de ser tantas”.
Sin duda, fuente de legítima inspiración para el desarrollo deportivo de sus alumnos.
En 1956, nuestro personaje viaja a Santa Fe, tenía entonces 18 años. Deja su ciudad para incorporarse al plantel de Unión de esa ciudad, siendo titular de su primer equipo hasta 1960. En 1958 comparte la formación con Luis Ciaccia, “el Loco”, quién se destacara, también, brillantemente en Ben Hur y en el seleccionado rafaelino.
Resaltan las virtudes para el juego, su calidad técnica, elegancia y pegada magistral. No pasa desapercibido para los grandes equipos de Capital Federal y es así que en 1960 se incorpora a Boca Juniors. Su estilo a pesar de su reconocida técnica no termina de satisfacer al temple xeneize y en 1961 pasa a Gimnasia y Esgrima de La Plata donde integra la matriz del equipo que con la dirección técnica de Fernández Viola y luego Adolfo Pedernera, deslumbraría en 1962 donde fue primero absoluto hasta finales de un campeonato accidentado que termina con Boca Juniors campeón.
Casualmente en ese Gimnasia se reencontró con el “Loco” Ciaccia, el intratable, en la punta derecha en esos años.
Vale recordar Ciaccia, Prado (el Doctor), A. Rojas (Tanque), Diego Bayo y Gómez Sánchez.
Siempre destacado en 1962 se incorpora a River Plate; seducidos “los millonarios” por su técnica. Pasa a ser parte de una leyenda que luego de las prácticas se quedaba tirando penales y tiros libres (más de cien) a su admirado Amadeo Carrizo, de quien dice haber aprendido todo lo que le faltaba técnicamente para la perfección de su pegada. Tampoco por su estilo quedó en River Plate.
Esta vez le toca cruzar fronteras y se incorpora a Universidad Católica de Chile (UCA), tenía entonces 25 años.
Recuerda entonces haber leído “El hombre mediocre” de José Ingenieros (Abril 1877-Octubre 1923) apropiándose para siempre de los tres ejes que plantea el autor para no caer en condición que titula el texto. 1) No a la hipocresía 2) No al servilismo 3) No a la rutina. Factores que le sirvieran de guía para su vida futura.
En la UCA chilena “se afirma en su estilo” pasando a ser jugador fundamental en la estructura del equipo. Transformándose en ídolo indiscutido, siempre bajo aquel juicio que lo acompañó por todos los estadios: “de apariencia lenta, pero poseedor de una técnica extraordinaria”.
Su desempeño, continua hasta 1970, fecha en la que se retira de las canchas a los 33 años.Nacionalizado chileno, permanece allí donde forma su familia.
Sus inquietudes las canaliza hacia la dirección técnica, siendo esta actividad la que desarrolla por años, teniendo destacada actuación y jerarquía en sus planteos tácticos, cumpliendo muy buenos ciclos.
Dada su profesionalidad, formación y presencia se inicia como comentarista deportivo y adquiere notoriedad en Canal 13 chileno junto a J. Martínez y el ex futbolista Alberto Fouillioux.
Internado por una descompensación cardiorrespiratoria fallece por neumonía, el 20 de noviembre de 2015 a los 78 años de edad. Recibe múltiples homenajes de ámbitos ligados al deporte, en particular del Club en que hizo historia, Universidad Católica. Gary Medel ex jugador de la misma entidad; le rinde un sentido recordatorio a través de las redes sociales.
Velado en Huechuraba, reposa en el Parque del Recuerdo de Santiago.
Aquel muchacho con tantas condiciones innatas que cada vez retornaba a sus orígenes contemplaba al “hombre de la bicicleta” y pensaba que, si Dios y el futbol no hubieran signado su vida, tal podría haber sido su vida, “como si el tiempo no transcurría”, siempre por eso fue y vivió agradecido. Ese hombre de “apariencia lenta” se llamó Néstor Italo Julio Isella Ferlini, merece que su ciudad conozca esta historia y su coherencia.

Posdata: Por extensión resulta un homenaje a nuestros formadores deportivos Emeldo Re y Toti Thiery.
* Médico Psiquiatra rafaelino radicado en Buenos Aires.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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