La falta de lluvias se siente en la región y ya se advierten daños en los cultivos

SUPLEMENTO RURAL 06 de enero de 2022 Por Redacción
El maíz y la soja ya padecen los efectos del estrés hídrico en el centro norte santafesino. Las precipitaciones registradas esta semana fueron realmente escasas y los pronósticos para el corto plazo no son alentadores.
ESTRÉS

La campaña 2021/2022 se desarrolla con complicaciones severas a raíz de la ausencia de precipitaciones. En muchos distritos del centro norte provincial, área de estudio de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF), se observa el impacto del estrés hídricos en los cultivos de “la gruesa”. En el departamento Castellanos las postales no son las ideales, con maíces “amarillos” que reflejan precisamente el impacto del pulso de sequía que se registra.
Esta semana se produjeron algunas lluvias que no colmaron las expectativas de los productores. De acuerdo al relevamiento de los técnicos de la BCSF, los montos pluviométricos han mostrado mucha variabilidad y heterogeneidad espacial. En efecto, por las condiciones ambientales que reinaron, “los cultivares generaron intensos procesos de evapotranspiración y alta demanda de agua útil de los suelos que, en las distintas zonas, fue muy baja”.
En la superficie total del área de estudio del centro norte santafesino, constituida por los departamentos Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo, la disponibilidad de agua útil en los primeros 20 cm de los suelos se consideró insuficiente hasta la fecha como consecuencia de las altas temperaturas registradas. “Hasta la fecha, se cubrieron en forma irregular las necesarias demandas de los sembradíos, según los estadios fenológicos de cada uno de ellos y se fueron acentuando progresivamente, los síntomas de déficit hídrico”, indicaron los especialistas.

MAÍZ TEMPRANO
Del 40 al 42 % de los cultivares de maíz temprano se encontraron con secuelas e impactos en el período crítico de floración y fructificación. Hasta la fecha, el déficit hídrico fue importante, especialmente como consecuencia de las altas temperaturas diarias y la ausencia de lluvias.
“Con el transcurso de los días se incrementó el amarillamiento y marchitamiento de las hojas basales, el cambio de la intensidad de la coloración de las plantas y su mortandad, afectando también el llenado de los granos”, advirtieron desde la BCSF. Por eso, en las cuencas lecheras de la provincia se aceleraron las definiciones de las tareas de acuerdo al estado de los maizales, observándose el movimiento de equipos para el picado/embolsado.
“En general se logró un rendimiento promedio de 8 a 10 m/bolsa/ha, pero el ambiente climático cálido y el material vegetativo muy seco alteraron no solo la cantidad del producto, sino también su calidad”, remarcaron los expertos.
Desde el punto de vista sanitario, corresponde señalar que la sanidad de los sembradíos se encuentra muy bien, sin presencia de insectos ni enfermedades.

SOJA DE PRIMERA
La irregularidad, la heterogeneidad en la distribución geográfica espacial de las precipitaciones y las condiciones climáticas de los últimos diez días, perjudicaron a los cultivares de soja temprana. Desde la entidad santafesina confirmaron “limitaciones en el crecimiento, amarillamiento o marchitamiento de hojas y en lotes puntuales, la pérdida de plantas por mortandad”.
Lo único positivo es que no han detectado la presencia de insectos o de plagas de importancia, ni tampoco se realizaron aplicaciones de control.

SOJA DE SEGUNDA
Para la campaña de cosecha gruesa 2021-2022, la intención de siembra de la oleaginosa se estimó en unas 550.000 hectáreas similar a la del año anterior. Hasta la fecha, se logró un grado de avance en el proceso del 97 %, aproximadamente unas 533.500 ha.
ante la disminución del agua útil en la cama de siembra y las elevadas temperaturas, sumado a la importante evapotranspiración, la implantación de la soja tardía se paralizó en la última semana.
De todas maneras, los primeros lotes germinados mostraron buena emergencia y crecimiento. Según se informó, los productores realizaron aplicaciones de herbicidas post-emergente para el oportuno control de las malezas, pero “durante el monitoreo semanal se observó muerte de plantas por estrés, afectando el stand, por unidad de superficie”.

GIRASOL
Durante la última semana la cosecha de girasol incrementó su ritmo favorecida por las condiciones climáticas.
Los rendimientos promedios fluctuaron entre valores mínimos de 12 a 14 qq/ha y máximos de 30 a 32 qq/ha, con lotes puntuales de 34 qq/ha.
Los rindes obtenidos, de buenos a muy buenos, fueron vistos por el sector productivo como interesantes. De todas maneras, los productores mostraron su inquietud por la numerosa presencia de palomas o cotorras que afectó y afectaría los capítulos florares. “Es una realidad constante en cada campaña, con aumento de los daños y perjuicios sobre los rendimientos”, admitieron desde la BCSF.
Cabe destacar que los cultivares de la oleaginosa, tanto los predios sembrados en las primeras fechas como en las últimas, se encontraron en muy buen estado, sin insectos, ni enfermedades.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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