La búsqueda del asesino serial, que dejaba su marca en la escena

Policiales 03 de enero de 2022 Por Redacción
El recuerdo se remonta a 1988, en Mar del Plata, con frecuencia de descampados, rutas o cerca del mar, donde un asesino que buscaba a sus víctimas en hoteles alojamientos y cabarets, tuvo a mal traer a la Policía. Un mordisco en un pezón.
La primera víctima fue encontrada el 18 de octubre de 1987. Se llamaba Ana María Palomino, era santiagueña, tenía 16 años y trabajaba como empleada doméstica.
El cuerpo apareció en la Barranca de los Lobos, una playa ubicada en Chapadmalal, al Sur de Mar del Plata. Los peritos confirmaron que fue violada y que la estrangularon con su bombacha. Ese día, en un campo de golf, encontraron herido al novio de la chica.
A la Policía le dijo que los había secuestrado un hombre que se hizo pasar por policía. Les pidió los documentos y cómo tenían menos de 18 años dijo que los iba a detener.
"Nos paró a la altura del Torreón del Monje. Nos apuntó con un arma y nos hizo subir a un Peugeot 504, donde nos ató. A mí me hizo bajar en el Golf Club los Acantilados. Me disparó y me dio por muerto. A ella se la llevó", declaró el joven de acuerdo crónicas policiales de entonces.  
La bala le entró en el pómulo y lo desmayó.

NUEVO ATAQUE

El serial asesino volvió a atacar en mayo de 1988, cuando estranguló en un hotel de la Terminal a Nélida Mabel Quintana, de 53 años.
Días después, Margarita Inés López, una prostituta de 29 años, fue asesinada en un albergue transitorio de Santa Fe y Falucho, cerca del centro. Otra víctima fue Mónica Susana Petit de Murat, nieta del escritor Ulises Petit de Murat, asesinada en agosto de 1987.
Y hubo una quinta mujer muerta, encontrada en un hotel de La Perla.

LA PRESENCIA
EN LA PRENSA

"Entre 1987 y 1988, la ciudad de Mar del Plata se vio conmovida por una seguidilla de crímenes sexuales", publicó el diario marplatense La Capital. Hasta se difundió el identikit del sospechoso.

FINAL DE UN
MISTERIO

El misterio llegó a su fin en septiembre de 1988: una mujer denunció a su pareja, Celso Luis Arrastía, de 35 años, por esos crímenes. Lo detuvieron después de que le encontraran prendas de algunas de las víctimas. Se supo que el sospechoso captaba víctimas en el cabaret de su novia. Un año después, la Cámara Federal lo condenó a 25 años de prisión. Pero sólo pudieron probar dos de los cinco femicidios.
Arrastía fue el único asesino serial de la historia criminal de Mar del Plata. Porque el llamado "Loco de la ruta", al que le adjudicaban los asesinatos de seis prostitutas, resultó una farsa. Los asesinatos fueron cometidos por bandas mixtas integradas por expolicías y narcos.

EN LA CARCEL:
CONDUCTA 10

En Batán tuvo conducta ejemplar 10. En su celda recibía cartas de admiradoras.
El criminólogo Raúl Torre estudió el caso y llegó a esta conclusión: "tal como ocurrió con asesinos seriales de la talla de Ted Bundy, que tenía un club de fans, Arrastía tuvo seguidoras, pese a que mató a cinco mujeres. Su mujer era dueña de un prostíbulo y él se llevaba a las alternadoras, las violaba y después las mataba. Cumplía un ritual perverso: a cada víctima le dejaba un mordisco en el pezón".

NADA SE SABE
EN DIEZ AÑOS

Arrastía recuperó la libertad en 2011, y nunca se supo nada más de él.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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