Autos, luces y sombras

Editorial 22 de noviembre de 2021 Por Redacción
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La industria automotriz sintetiza por estos días lo que le pasa a una Argentina en estado de crisis crónica que ocasionalmente tiene brotes verdes que nos llevan a pensar que la primavera está cerca, aunque después nos damos cuenta que otra vez es falsa alarma, sufrimos una nueva frustración y seguimos en un invierno interminable. Al fin y al cabo un país de inmensos contrastes en el que la clase media, emblema de una sociedad progresista, se ha reducido significativamente porque miles de familias cayeron en la pobreza, en muchos casos a pesar de tener trabajo. 
Con multinacionales consolidadas, el sector automotriz representa una industria pujante aunque no inmune a los problemas de la economía argentina o los cimbronazos de la economía mundial. Una enorme red de empresas autopartistas crecen bajo ese sistema de fábricas instaladas en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Tucumán. 
Actualmente, el mercado interno y el externo presentan dos situaciones diferenciadas para las terminales automotrices. Por un lado, los patentamientos de vehículos cayeron 26,6% en octubre en forma interanual, debido a la falta de vehículos para comercializar, como consecuencia de las limitaciones que tiene el sector para acceder al mercado de
divisas.
La Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA) advirtió que con suerte se podrá completar el año en 380.000 unidades vendidas en el país cuando en el primer trimestre de este 2021 tenía proyecciones de 450.000 patentamientos. En los diez meses acumulados del año se patentaron 335.000 unidades, esto es un 16,7% más que en el mismo período de 2020, en el que se habían registrado 287.006.
Las concesionarias se encuentran semivacías por la falta de unidades para ofrecer por un escasa liberación local de los autos importados, que sumada a la crisis global de los microchips, generaron un combo difícil de superar. La actividad de la industria automotriz representa 176.000 empleos directos y 530.000 empleos indirectos pero la actual pérdida de volumen del mercado, no solo pone en riesgo la rentabilidad del sector, si no también puede generar consecuencias y efectos no deseados para todos.
La semana pasada, la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) le pidió al gobierno la pronta sanción de la ley de Promoción de Inversiones y "continuar el diálogo" para promover el crecimiento de la cadena de valor de la industria automotriz. La cámara empresarial destacó que la industria continúa con un importante crecimiento de la producción y exportación, que muestran en los primeros diez meses un 79,2% y un 89,7% de suba respectivamente, en su comparación con 2020. También muestra un crecimiento del 17% en las ventas de unidades, destacó ADEFA. La cámara destacó que las terminales automotrices incorporaron más de 2.200 nuevos trabajadores, y anunciaron inversiones por USD 880 millones en los últimos doce meses.
El sector automotor argentino se caracteriza por su modelo exportador especializado, con productos de alto valor agregado lo que lo posiciona como el primer sector exportador industrial y el segundo complejo exportador del país. Este posicionamiento lo lleva a representar el 28,7% del total de las exportaciones de manufacturas industriales del país, lo que representa un valor exportado en torno a los USD 7.200 millones en el 2021. Así, el 60% de la producción nacional se exporta: el 65,6% se concentra en el mercado brasileño y los primeros diez destinos explican el 90% de las exportaciones, concentradas en la región latinoamericana. Luego de Brasil, se destacan Perú (6,5%), Chile (5,8%), Colombia (4,7%) y Guatemala (2,2%).
En este marco, a la satisfacción por el aumento del comercio exterior de la industria le sigue el sabor amargo por lo que sucede en el mercado interno con una demanda insatisfecha por falta de unidades. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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