El peronismo se puso en modo recalculando

Locales 17 de noviembre de 2021 Por Darío H. Schueri
"Indudablemente que fue muy dura la derrota", admitió el presidente del peronismo santafesino, el diputado provincial Ricardo Olivera. El gobernador Perotti y el impacto de la nacionalización de la elección en el resultado electoral de Santa Fe.
06-Perotti en Rosario
FOTO SCS OMAR PEROTTI. Ayer en Rosario junto al intendente Pablo Javkin, no pudo esquivar el tema del resultado electoral amargo para sus listas.

(Desde Santa Fe). El presidente del Partido Justicialista Ricardo Olivera, quien no se auto percibe ganador de las elecciones del domingo, más bien todo lo contrario, admitió de manera descarnada que “indudablemente que fue muy dura la derrota”, haciendo notar que "desde que vino la democracia el peronismo no tuvo una derrota similar".
Olivera lo hizo con el alma por el suelo, después de recibir el peinado fino de los resultados provinciales no sólo a nivel categorías nacionales, sino distritales que por ejemplo le apuntaron que de las 10 ciudades santafesinas con mayor población -Rosario, Santa Fe, Rafaela, Villa Gobernador Gálvez, Venado Tuerto, Reconquista, Santo Tomé, San Lorenzo, Villa Constitución y Esperanza- en ninguna el PJ anotó un triunfo a concejal.
El domingo pasado se elegían 14 intendentes en la Provincia de Santa Fe: el peronismo logró retener sólo 3 de las 6 que ponía en juego, y no logró sumar ninguna, mientras en el camino cayeron 3 bastiones históricos: Roldán, El Trébol y Sauce Viejo.
Olivera, quien trabajó como un orfebre chino para moldear hace dos años todas las partes del presuntuoso peronismo, bajo el salvífico lema “unidad en la diversidad” con Omar Perotti a la cabeza para llevarlo nuevamente al poder, hoy siente un tremendo dolor del cual se hace cargo como conductor del movimiento: "Yo me hago responsable de todo lo que le toca al partido; en su momento ganamos el Nacional, la Libertadores y ahora estamos en el descenso; como los técnicos tengo que asumir mi responsabilidad también”, se sinceró.
Oscar “Cachi” Martínez desde su rol de socio activo del peronismo a través del Frente Renovador - 100% Santafesino, en una carta abierta instó al gobernador Perotti a redefinir el rumbo, llamar al diálogo a todos los sectores internos, dejar de lado los “hegemonismos”; en definitiva retomar el slogan triunfal “unidad en la diversidad” porque sino “no habrá 2023 para nadie”, advirtió.
Perotti creó en mayo de este año Hacemos Santa Fe, línea interna propia para dar pelea territorial, que tuvo sus reparos en dirigentes del peronismo quienes consideraban que el Gobernador debía sobrevolar las internas partidarias en su rol de líder natural del Partido en este momento, y no participar de ellas. Seguramente esa herramienta electoral será debatida la semana que viene en la reunión catártica del Consejo Ejecutivo del peronismo; quizás no para darla de baja, sino redefinirle los alcances y objetivos.
El gobernador Perotti, luego de saludar hidalgamente a los triunfadores -cosa que no hicieron sus pares nacionales, empezando por el Presidente Alberto Fernández- aún no se explayó públicamente a fondo sobre los resultados de las elecciones, donde en las categorías nacionales le puso su propia foto a la boleta de senadores nacionales. Ayer en Rosario debió responder ante la prensa durante la inauguración de un tramo de la avenida Calasanz en Rosario pero no hizo autocrítica ni análisis profundo deslizando que el resultado electora de Santa Fe obedece más al contexto nacional que a falencias de su gestión. "Las PASO marcaron una tendencia de nacionalización muy fuerte y el santafesino ha marcado una clara diferenciación. Cuando se nacionalizan las elecciones es fuerte. Una cosa es el marco nacional y otras cosas después pasan en las instancias locales. Lo mismo pasa cuando hay las elecciones legislativas y cuando hay elecciones en el ejecutivo. La fuerza que ganó salió tercera en las elecciones ejecutivas hace dos años", dijo para salir del paso. 
El veredicto final de las urnas, más allá de la remontada de dos puntos desde las PASO, no fue el deseado: se perdieron 16 de los 19 departamentos, entre ellos Castellanos donde la diferencia entre las boletas peronistas del local Roberto Mirabella y de Marcelo Lewandowski quedaron a más de 20 puntos de distancia de las ganadoras de Carolina Losada y Mario Barletta, que superaron el 50 por ciento de los votos. 
A favor del Primer Mandatario santafesino cuentan los resultados de la ciudad de Rosario, donde le ganó a Juntos por el Cambio por exiguos mil votos, pero estiró esa diferencia en casi 30 mil a todo el Departamento. Llamativo resultado en una ciudad agobiada por la inseguridad asociada al narcotráfico. Y nuevamente San Lorenzo (los mismos territorios que lo catapultaron a la Casa Gris) donde esta vez la diferencia favorable fue más estrecha: poco más de dos mil votos. En Garay, el otro Departamento donde ganó el peronismo en las listas nacionales, vota poca gente: poco más de 13 mil personas, y la diferencia fue de casi 10 puntos.
Ricardo Olivera tendrá la fatigosa tarea de convencer, primero a Omar Perotti, y luego a las distintas tribus del peronismo que andan con la cara pintada, de volver a unificarse en un solo malón, si quieren enfrentar con éxito a una oposición que ya está trabajando en el armado de un gran “frente de frentes” para recuperar la Provincia.

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