Los Productores Unidos de Rafaela acuden a la ciencia y mantienen la guardia alta

SUPLEMENTO RURAL 11 de noviembre de 2021 Por Redacción
Con un proyecto oficial que intentó llevar a 1.000 metros el límite agronómico, la agrupación comenzó una serie de encuentros con el INTA para contar con información certera y fehaciente, de cara al debate que puede darse el año próximo.

En el tramo final del año y en tiempos electorales, posiblemente ya muchos no recuerden que el sector productivo tuvo que lidiar con la “espada de Damocles” entre 2020 y 2021, a partir de un proyecto presentado por el bloque oficialista que intentó llevar el límite agronómico a 1.000 metros. Fueron varios los embates y ninguneos que resistió el sector por aquellos concejales que buscaron, sin éxito, una ordenanza que hubiese generado un enorme perjuicio a la rueda económica del distrito, afectando de manera directa a la actividad lechera regional.
El rechazo y el temor fue tal por ese entonces, que motivó el surgimiento de una agrupación denominada “Productores Unidos de Rafaela” que nuclea a quienes desarrollan una actividad agrícola ganadera en la zona periurbana. La jornada a campo realizada a comienzos de este año fue contundente desde el punto de vista técnico y, a partir de los resultados alcanzados, aquel proyecto oficial perdió fuerza.
Sin embargo, en el sector saben que en 2022 puede reflotarse el tema e incluso aparecer algún otro proyecto, como ha pasado en el último tiempo con el que elaboró el concejal Lisandro Mársico. A partir de ello, han comenzado una serie de encuentros con el INTA para contar con una asistencia técnico y avanzar hacia un sistema productivo con mayor sustentabilidad ambiental y económica.
En diálogo con el programa radial ADN Rural, uno de los productores Marcos Delfrabro brindó detalles de la iniciativa: “consideramos que fue muy interesante porque pudimos recibir toda la experiencia de los expertos, a partir de datos e información fehaciente. El hecho de ser periurbano nos genera una obligación complementaria porque tenemos un punto de unión con la comunidad y al mismo tiempo este vínculo provoca deberes justamente de la ciudad hacia el campo también”.
El objetivo de estas reuniones (ya se han llevado a cabo dos en la Estación Experimental) pasa por acaparar la mayor información posible sobre el accionar productivo dentro del límite vigente de 200 metros. Pero las temáticas fueron más allá: “no solo nos limitamos a abordar la cuestión de los fitosanitarios, sino también a nuevas opciones como productos biológicos y barreras forestales, y hasta incluso nuevas unidades de negocios como el turismo rural, que en este caso recibimos la asesoría del INTA”.
_ Ya casi de “oficio” INTA está actuando sobre este tema. Cualquier debate debe contemplar los aportes de los técnicos del organismo. La experiencia de Marcos Juárez en el periurbano fue mencionada y a lo mejor hay posibilidades de una visita.

“GOLPE DE GRACIA”
Delfabro fue tajante al referirse al impacto que puede tener una extensión del límite agronómico, en los términos que fue planteado por el oficialismo.
En ese sentido, explicó: “la posibilidad de desarrollar desde el punto de vista tradicional la actividad del tambo se vería tremendamente afectada. La incidencia de este tipo de prohibiciones, a un kilómetro de lo que implicaría cualquier tipo de producción tradicional, es enorme y me atrevería a decir que es un golpe de gracia para una actividad”.
A la hora de analizar los proyectos que se han conocido sobre el tema, consideró que el de Mársico “acompaña a la producción con un sustento sólido basado en las Buenas Prácticas Agrícolas, que se ampara en el perfil de lo que indica la ciencia”
Y concluyó: “si la jornada a campo que hicimos fue tan categórica, por qué prohibir algo que la ciencia ya ha demostrado que se puede hacer”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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