SanCor no toca fondo: un posible cambio de manos la volvería una pyme

Nacionales 20 de octubre de 2021 Por Redacción
La unión de cooperativas no sale de la fase de derrumbe y el clima laboral es de conflicto declarado. Rechazo al plan que la achicaría a nivel "simbólico". Hay batalla gremial para "blindar" sueldos
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FOTO. IPROFESIONAL

Un lustro de crisis y contando. SanCor sigue sin encontrar un norte de tranquilidad operativa y comercial y el choque entre la cúpula de la firma y los trabajadores no deja de sumar capítulos prácticamente cada mes.

El viernes pasado, los operarios nucleados en ATILRA activaron una medida de fuerza en las pocas plantas que la unión de cooperativas aún mantiene en funcionamiento pero el reclamo fue desactivado a las pocas horas de iniciado.

Sin embargo, la decisión del sindicato es retomar en breve el plan de lucha si no hay una solución inmediata a una serie de reclamos que ya suman meses de vigencia. En concreto, los empleados exigen el pago de los salarios de forma completa y una actualización de los haberes.

Al mismo tiempo, demandan la intervención del Gobierno para mantener "las cosas como están" en lugar del avanzar con la idea de fideicomiso que maneja la directiva de la láctea.

"Si no hay un salvataje oficial, entonces continuarán las acciones por parte de los trabajadores. El consejo directivo de la empresa prácticamente no tiene diálogo con el personal. Los últimos meses han sido de pagos de sueldos fragmentados y aguinaldos en cuotas. Las seis personas que deciden el destino de SanCor sólo piensan en el achique", comentó a iProfesional un representante de los trabajadores.

"Hay empleados que cobran lo mismo desde hace tres años. A otros les pagaron el aguinaldo en más de 10 cuotas. La situación con los proveedores otra vez es dramática. Ante esto el Gobierno no ha dado respuestas. Parece que las autoridades están de acuerdo con una potencial venta que reduciría a la empresa al tamaño de una pyme", añadió.

Los empleados de la firma se oponen a una salida "privada". En los últimos días trascendió la posibilidad de que empresarios de buen diálogo con el Gobierno avancen con un fideicomiso que cambiaría radicalmente el funcionamiento de SanCor.

Además de la inyección de capital, el plan contemplaría el recorte de cerca de 1.200 puestos de trabajo.

"Grupos como Vila-Manzano tomarían parte en ese plan, como así también la provincia de Santa Fe y el mismo consejo directivo que hoy mantiene por el piso a la empresa. ATILRA ya expuso que no convalidará de ninguna forma una salida así. Si no hay ayuda directa del Gobierno habrá más conflicto", afirmó la fuente.

Por estos días, SanCor cuenta con 1.750 trabajadores. De ahí la certeza de que una reducción como la que llevarían a cabo los privados dejaría a la compañía con una operación prácticamente simbólica.

"A instancias del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, un grupo inversor ha realizado un plan de salvataje, conjuntamente con apoyo financiero gubernamental, dicho plan de salvataje plantea la exclusión de una importante cantidad de trabajadores sujetos a convenio, circunstancia que ATILRA no convalidará de modo alguno", advirtió el gremio mediante un comunicado reciente.

"Inexplicablemente vemos como todas las intenciones y esfuerzos que algunos funcionarios gubernamentales han puesto para apoyar la salida contrasta con la demora en la implementación de las herramientas que materializarían aquellas intenciones y esfuerzos, permitiendo que el margen de maniobra operativa de SanCor sea cada vez más riesgoso", añadió.

Hasta hace poco más de un mes, la directiva de la compañía negociaba el acceso a un crédito oficial de 30 millones de dólares a tasa subsidiada y una revisión de la deuda que la láctea mantiene con la AFIP.

El resultado de las PASO y la turbulencia política que eso originó en la interna del Gobierno terminó por cercenar las charlas y negociaciones que se venían llevando a cabo hasta ese momento.

UNA EMPRESA EN CAIDA

La unión de cooperativas viene en situación de derrumbe desde 2016 a esta parte. En el último tiempo no ha hecho más perder tamaño y presencia comercial.

En agosto pasado, el grupo venezolano Maralac se hizo cargo del gerenciamiento de Alimentos Refrigerados (ARSA), empresa que ostentaba el control de los yogures, postres y flanes de la marca argentina.

La firma totaliza hoy 1.750 empleados versus los 5.100 de hace apenas 4 años. Según fuentes de la actividad láctea, en la actualidad SanCor procesa el 10 por ciento del volumen de leche que llegó a manejar hace algo más de una década.

La empresa gestiona menos de 400.000 litros diarios siendo que en su mejor momento llegó a "mover" alrededor de 6 millones.

SanCor aún mantiene operativas sus plantas de Sunchales, Gálvez y San Guillermo, en la provincia de Santa Fe, y sendas instalaciones en Devoto, La Carlota y Balnearia, todas en territorio cordobés.

Dulce de leche, manteca, queso, leche en polvo y productos lácteos saborizados e infantiles, son los artículos donde aún dice presente en términos comerciales.

En los últimos años, este emblema de la lechería doméstica se desprendió de sus plantas en Charlone, Pozo del Molle y Centeno, transfirió su unidad de yogures, y luego vendió sus plantas de Morteros y Chivilcoy a la compañía Adecoagro –controlante de la marca Las Tres Niñas–. (IPROFESIONAL).

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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