Gin Inmigrante, una bebida sin fronteras

Locales 09 de octubre de 2021 Por Redacción
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FOTO NOTA 354.654 - GIN INMIGRANTE HOLA EMPRENDEDOR
FOTO GIN INMIGRANTE GIN INMIGRANTE. A la izquierda se ubica Agustín Pongolini y a la derecha Gonzalo Molinari.


No hay dudas de que Rafaela es una ciudad caracterizada por sus inmigrantes. Por aquellos que llegaron desde otros países y continentes para escapar del hambre, la guerra o simplemente para probar suerte en otro lugar. Ellos fueron los que fundaron algunas de las primeras fábricas en la ciudad y la llevaron a convertirse en un polo industrial en Argentina. Sin embargo, esta nota no es sobre los inmigrantes, sino sobre el Gin Inmigrante, una bebida que nació del sueño de dos jóvenes rafaelinos que se animaron a emprender en plena pandemia.
“No teníamos la receta, pero ya teníamos el nombre”, comenzó diciendo el ingeniero industrial Gonzalo Molinari, uno de los creadores de este gin.
“Inmigrante nace por el hecho de que el bisabuelo de Chalo -como le dicen a Gonzalo- también estaba en el mundo del alcohol, porque vendía una marca de ginebra”, sumó el licenciado en Administración de Empresas Agustín Pongolini, el segundo socio del Gin Inmigrante.
A su vez, Pongolini agregó: “De mi parte, montamos la destilería en el depósito de la casa de mis abuelos, donde iniciaron la empresa familiar”. Por consiguiente, “Inmigrante nace de parte de Chalo, de su aporte de la familia, y de mi abuelo también hijo de inmigrantes. Y del laburo de lo que es en Argentina el inmigrante”.
Así, la idea de crear un gin propio y rafaelino comenzó a finales de 2019. No obstante, el deseo empezó a materializarse en 2020, cuando apenas iniciaba la pandemia de coronavirus en Argentina y se decretaba el aislamiento obligatorio.
En aquel momento, cuando finalmente se decidieron a llevar a cabo el emprendimiento, Pongolini se encontraba sin trabajo y Molinari decidió dejar el suyo en una empresa multinacional, para abocarse 100% a este sueño.
“Yo estaba en la zona de confort, en pleno crecimiento en una multinacional, en donde estás relajado, no renegás, en donde salís del laburo y te olvidás de todo. Pero fue decir ‘hay que arriesgar alguna vez en la vida y me parece que este es el momento’”, confesó el ingeniero industrial. Y agregó: “El emprendimiento es como un hijo, si vos no lo alimentás, no crece. Entonces, siempre estuvo ese miedo de abandonar todo y no saber con qué encontrarme”.
Con respecto a los comienzos del Gin Inmigrante, Molinari declaró: “Durante la pandemia, donde nadie podía hacer nada, nosotros no perdimos el tiempo y empezamos a juntarnos a destilar, destilar, destilar y destilamos más de 100 veces hasta encontrar la receta justa”.
Por su parte, Pongolini reveló: “Lo hacíamos en mi casa, en un bañito que tenemos al lado de la pileta. Ahí guardábamos todo. Había mucho olor y destilábamos al lado del asador. Bien improvisando, pero anotando todo”.
Y así fue como empezó una época de estudio y de prueba y error, hasta que eligieron los siete botánicos que hoy forman parte de la receta de Gin Inmigrante: bayas de enebro, semillas de coriandro, piel de limón, cardamomo verde, pimienta de jamaica, clavo de olor y raíz de regaliz.
En tal sentido, Chalo detalló: “La mayoría de los ingredientes son importados. Por ejemplo, el cardamomo viene de India; la pimienta de Jamaica que en verdad es pimienta dioica, viene de México; la raíz de regaliz de Irán; y nuestro enebro es patagónico, argentino. Estuvimos un año para encontrar la receta”.
Pese a ello, la pandemia también trajo consigo una importante consecuencia: la dificultad para conseguir alcohol. “La materia prima que define la calidad de tu producto es el alcohol y en la pandemia hubo escasez”, explicó Molinari.
A lo que Pongolini sumó: “Porque la producción de alcohol para uso alimenticio la destinaron a producción de alcohol para que la gente consuma para el cuidado. Además, aumentó el mercado de alcohol. Entonces había desabastecimiento y mucha demanda”.
“Nos tuvimos que endeudar y stockear para pasar todo el año con insumos”, retomó Molinari.
De esta manera, Gin Inmigrante salió al mercado el 3 de noviembre de 2020. “Empezamos con un alambique muy chico y para lanzar en Rafaela sacamos 380 botellas, casi 400. Salimos en noviembre, una época de mucha demanda, e importamos un alambique mucho más grande, que nos dio más capacidad productiva”, declaró Pongolini.
Es importante mencionar que los chicos no trabajan solos, sino que a su vez tienen un colaborador, Javier Tomatis, “que es el supervisor de producción”, y proveedores de distintos lugares del país y del mundo.
“Cuando vos te das cuenta, estás haciendo transacciones con más de diez personas, ayudando al mercado nacional, porque sino consumiríamos todo importado”, puntualizó Pongolini.
Asimismo, los socios aseguraron que en todo momento recibieron apoyo. “Siempre es difícil emprender, por la inestabilidad en este país, el contexto pandémico y el mercado siempre está raro, es muy variante; pero Rafaela te da siempre la reputación que es tu ciudad, que tenés gente conocida, familiares y amigos que te apoyan, que te bancan, y ese empuje fue clave en el momento de iniciar”, expresó Agustín.
Mientras que Molinari estuvo de acuerdo: “Lo que tiene Rafaela es que cuando se trata de emprender y de llevar adelante algo, te brinda ayuda apenas la necesitás, te acompañan, ya sea siendo amigos, familiares o empresas emprendedoras”.
El gin se puede conseguir tanto en distintos puntos de la ciudad, como también a través de su página web: soyinmigrante.com.ar.
“Nosotros empezamos vendiendo y después fuimos delegando la venta, porque apuntamos a distribuidores y los distribuidores nos distribuyen. Entonces, llegamos a bares que no sabemos. Hoy en día estamos en más de diez provincias: en Buenos Aires, Jujuy, Misiones, Salta, Neuquén, Chaco, Mendoza, Chubut, La Pampa, Río Negro, Tucumán”, manifestó Pongolini.
Para cerrar, Chalo reflexionó: “Lo que busca transmitir la marca es que no existen fronteras de cómo es cada uno. Hoy en día la botella es un inmigrante en la mesa, invita a un momento de encuentro, dejando de lado las diferencias. No importa de dónde sos, cuál es tu religión o lenguaje”.
“Intenta ser deconstruido y que todos se sientan parte de ese momento”, concluyó Pongolini.

Datos de contacto
 - Correo: [email protected]
 - WhatsApp: +54 9 3492-516437
 - Instagram: @gininmigrante
 - Tienda online: soyinmigrante.com.ar

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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