Canasta básica, un lujo

Editorial 04 de octubre de 2021 Por Redacción
Leer mas ...
La Argentina será el país que menos crecerá en el 2022, tras lograr una recuperación este año, según la OCDE, un organismo que engloba a las economías más desarrolladas del mundo. Y si el país crece poco entonces se reducen las posibilidades de avanzar hacia una necesaria redistribución del ingreso. De hecho, el 80% de las personas con ingresos promedios de hasta $54.412 y el 50% de los hogares con hasta $57.564, no alcanzaban a cubrir en junio último el costo de la canasta básica que define el nivel de pobreza, de acuerdo a los datos difundidos la semana pasada por el INDEC.
El informe de la Distribución del Ingreso del segundo trimestre del año revela que el sector más bajo de la población tenía un ingreso individual de $5.675, mientras que el más rico tenía ingresos 25 veces más superior y llegaba a los 142.116. El ingreso promedio per cápita del total de la población, alcanzó los $26.021, mientras la mediana del ingreso individual fue de $19.200, ambos por debajo del costo de la canasta básica alimentaria que define el nivel de indigencia.
En junio último, la Canasta Básica Alimentaria tenía un costo de $66.488 y la básica alimentaria de $28.413. Un 58,6% de la población total percibió algún ingreso, cuyo promedio fue de $43.907, de acuerdo con las cifras oficiales. De acuerdo con la escala de ingreso individual, el promedio de los estratos más bajo (deciles del 1 al 4) fue de $ 15.357; en los medios (del 5 al 8), de $40.994 y el del alto (9 y 10), de $106.880. Según el ingreso total en los hogares en el decil más bajo el ingreso medio llegó a los $16.547, en el cuarto decil a $47.564, en el séptimo a $84.416 y en el más alto a $245.743.
En el análisis por género, los varones tuvieron un ingreso promedio individual de $51.916, mientras que el de las mujeres fue de $36.025, según las cifras del relevamiento de 31 aglomerados que realizó el INDEC. Entre la población ocupada, se registró un ingreso promedio de $44.809 y un ingreso medio de $35.000, equivalente al límite superior de ingresos del decil 5, bajo el cual se sitúan el 50% de las personas ocupadas.
El ingreso promedio de los primeros cuatro deciles de la población, según el ingreso de la ocupación principal, fue de $15.737, mientras que entre los deciles del 5 al 8 fue de $43.785, y del 9 al 10 de $105.071. Entre los asalariados, el ingreso promedio fue de $47.232, el de los trabajadores con descuentos jubilatorios de $57.443, con una suba interanual del 45,4%, mientras que en el caso de los que no tienen aportes el promedio llegó a los $24.225 que significó un aumento del 41,3% en la misma comparación.
El coeficiente Gini del ingreso individual, que es el método más utilizado para medir la desigualdad salarial, mostró una disminución interanual en junio pasado. El indicador que establece el valor de 0 para expresar la igualdad total y el valor de 1 para la máxima desigualdad, fue en junio en junio pasado de 0,434, mientras que en el segundo trimestre del año anterior se ubicó en 0,451.
La suma total de ingresos para el total de la población fue de $751.289 millones, que significó un incremento de 62,4% en relación con igual trimestre de 2020, agrega el reporte que en cierto modo es un llamado de atención para barajar y dar de nuevo en materia de ingresos y distribución de la renta. El precario equilibrio que muestra Argentina en lo social no es para siempre, urge actuar para encontrar los caminos hacia una inclusión verdadera y que ese canto de sirena de la política sobre cambiar planes por trabajo se haga realidad de una vez por todas. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar