Mutualismo. Definición y ejemplos

Región 02 de octubre de 2021 Por Redacción
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POR LAURA F. ROLDÁN, BIÓLOGA. 


La competencia por la supervivencia es uno de los fenómenos más característicos de los ecosistemas naturales. Relaciones de depredación y mutualismo se dan constantemente entre individuos de diferentes especies en todos y cada uno de los ecosistemas del planeta.
La carrera por la supervivencia no se para nunca. En este contexto, los ecólogos han descubierto cómo los organismos crean redes de biodiversidad que siguen patrones comunes en cuanto a su modo de interacción para asegurar su supervivencia. Dentro de estas complejas y sorprendentes redes de relaciones biológicas, el mutualismo destaca como una de las más abundantes. 
La definición de mutualismo aparece descripta dentro de los estudios enfocados en las relaciones ecológicas o interacciones biológicas entre diferentes especies, siendo descripta como aquella interacción positiva para ambas partes o especies que interactúen. Es decir, el mutualismo se basa en relaciones de beneficio mutuo, simplificada a veces con los símbolos (+,+).
Dichas interacciones de mutualismo se basan en redes mutualistas de gran heterogeneidad, ya que la gran mayoría de las especies que constituyen los ecosistemas interaccionan frecuentemente con otras especies, estableciéndose así conexiones de gran amplitud entre especies, conexiones más numerosas incluso que las que cabría esperar si se diesen de forma azarosa.
En los próximos apartados veremos los tipos de mutualismo que existen, así como varios ejemplos de interacciones mutualistas que se dan en los sistemas ecológicos naturales, para comprender mejor este tipo de relación interespecífica. T

Mutualismo: definición y ejemplos - Qué es el mutualismo

Tipos de mutualismo

Tal y como hemos visto en el apartado anterior, las relaciones mutualistas se dan entre conjuntos de especies que interaccionan entre sí. Dichas relaciones cuentan con determinada asimetría y vulnerabilidad según sean las especies generalistas o especialistas a la hora de participar en el mutualismo. En base a ello, se distinguen dos tipos de mutualismo fundamentales:

Mutualismo facultativo:
las especies que interaccionan son más generalistas y no dependen exclusivamente de dichas interacciones para su supervivencia.
Mutualismo obligado: las especies necesitan interactuar obligatoriamente para poder sobrevivir, siendo además especies muy especialistas, es decir, basan sus interacciones de mutualismo en especies muy concretas de las que dependen.
Ejemplos de mutualismo
Dentro de los grupos de seres vivos que utilizan frecuentemente las relaciones de mutualismo como estrategia de supervivencia destacan las plantas. Estos organismos necesitan contar con conexiones estables con otros seres vivos que les permitan, por ejemplo, garantizar sus procesos de polinización y dispersión de semillas para su correcta reproducción y posterior supervivencia. Veamos en la siguiente lista algunos ejemplos concretos de relaciones de mutualismo que se dan a menudo en la naturaleza:

Relaciones mutualistas entre plantas y aves frugívoras y nectarívoras (como tucanes y colibríes), las cuales facilitan la polinización y dispersión de semillas.
Mamíferos, principalmente herbívoros y omnívoros, los cuales ingieren frutos de plantas y crean relaciones de mutualismo al dispersar después en sus excrementos las semillas que habían en el interior del fruto.
Interacciones mutualistas entre las flores de las plantas y sus polinizadores, la gran mayoría, insectos polinizadores.
Sistemas de mutualismo entre hormigas y plantas, en los que las plantas proporcionan alimento y cobijo a las hormigas y estas las defienden de posibles depredadores herbívoros, como el curioso caso de la hormigas que viven en las acacias de las sábanas, las cuales atacan a jirafas y otros animales herbívoros que se alimentan de las escasas hojas de las acacias.


Diferencia entre mutualismo y simbiosis

Tal y como hemos visto a lo largo del artículo, en el mutualismo, ambas especies que participan en la interacción obtienen un beneficio. Para obtenerlo, la mayoría de las especies que interaccionan entre sí son capaces de sobrevivir independientemente de que se dé o no dicho mutualismo. Sin embargo, existen algunas especies en las que se dan mutualismos obligados extremos en los que las especies participantes dependen la una de la otra para sobrevivir. En este último caso, hablaríamos de simbiosis, como un caso concreto de mutualismo obligado llevado a su máximo extremo de dependencia entre especies para sobrevivir.
Este es el llamativo caso de los líquenes, constituidos por algas y hongos de especies concretas que, durante la simbiosis, consiguen la energía necesaria para su supervivencia mediante el "reparto" de las funciones biológicas que necesitan ambos organismos. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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