Jubilarse a los 55 años

Editorial 30 de septiembre de 2021 Por Redacción
Leer mas ...
Todo proyecto que surja de la usina del gobierno nacional después del magro resultado electoral que obtuvo en las primarias no es resultado de un proceso de análisis serio y responsable sino, apenas y simplemente, un intento desesperado por recuperar el voto de los argentinos que no han premiado sino castigado un mala gestión económica, sanitaria, social y de seguridad. 
Entre otras iniciativas que se alumbraron en esta etapa de un gobierno malherido, con un presidente debilitado y pésima imagen, figura el proyecto que ya fue oficializado para otorgar jubilaciones a mujeres mayores de 55 años y hombres de 60 años o más que se encuentran sin empleo pero que al mismo tiempo acrediten 30 años de aportes al sistema previsional. Es preciso recordar que en el régimen general la edad para acceder al beneficio es de 60 años para las mujeres y 65 en el caso de los hombres. ¿Es una buena política? se pregunta el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) al evaluar la propuesta oficialista. Tras explicar que el objetivo es retirar del mercado laboral, y así reducir el desempleo, a aquellos considerados “jóvenes para jubilarse, pero grandes para trabajar”, el reporte advierte que aumentar el gasto público, a lo único que llevara es a un escenario de mayor inflación que licuará los excesos. El error está en la creencia de que para ganar elecciones hay que repartir dinero en lugar de propuestas que aumenten la inversión y el empleo, cuando el camino es tener un sector público equilibrado, con una presión impositiva razonable y una gestión profesionalizada, subraya la consultora.
No cabe duda que el polémico proyecto previsional se inscribe en esa batería de medidas económicas que buscan recuperar los ingresos de la población y con ello revertir el resultado de las elecciones. ¿Qué impacto puede tener en las cuentas públicas?. De acuerdo con diversos medios de comunicación, se habla de que se trataría de unas 500 mil personas, que, por tratarse de gente con 30 años de aportes, tienden a ser las de mayores ingresos por lo que podrían jubilarse con el haber medio que se ubica en el orden de los $50.000. Esto implicaría un gasto público adicional de como mínimo 0,5% del PBI, que se sumarían al déficit previsional existente que es de 2,5% del PBI. El déficit previsional alcanzaría entonces 3 puntos del PBI, agrega el informe. Y quien puede dudar que el estado argentino ya no tiene más dinero, por tanto tendrá que financiar la ampliación de la cantidad de jubilaciones con más emisión, lo cual implicará más inflación y pérdida de ingresos para toda la población.
Idesa considera que el sistema previsional argentino ya está destruido desde el momento en que tiene que solventar casi un cuarto de su gasto con aportes del Tesoro nacional, quién lo financia con emisión. Cuando se quiera bajar el ritmo de aumentos de los precios, la Argentina se va a encontrar que no es posible hacerlo porque está obligada a mantener alta la inflación para sostener su sistema previsional. Además, mantener alta la inflación es condenar a las jóvenes generaciones al empobrecimiento y la decadencia económica y social.
Ante este alarmante cuadro, es necesario y central avanzar hacia un ordenamiento previsional. La hoja de ruta debería contemplar entre otras acciones, la eliminación de los regímenes especiales que son aquellos que pagan mayores jubilaciones o jubilan antes que el régimen general, como la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la Provincia de Santa Fe para docentes, policías y empleados públicos santafesinos. Es decir, todas las personas tienen que jubilarse con el régimen general. 
El tiempo dirá si el proyecto solo responde a una coyuntura electoral o hay real voluntad política para aprobarlo e implementarlo cueste lo que cueste. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar