Vecinos de barrio San José reclaman reunión con el Intendente

Locales 20 de septiembre de 2021 Por Redacción
En una nota enviada al intendente Castellano y al presidente del Concejo, Germán Bottero, piden una reunión urgente para evaluar el impacto de la construcción de tres torres en el terreno ubicado en Bulevar Lehmann, Muniagurria y Baliño.
TERRENO BARRIO SAN JOSE
FOTO D. CAMUSSO EL TERRENO. El lugar de barrio San José donde se construirán tres torres de 24 departamentos cada una.

Un grupo de vecinos de barrio San José manifestaron públicamente su preocupación por el impacto urbanístico que tendrá en el sector la construcción de 72 departamentos del plan Procrear, divididos en tres torres de 24 unidades cada una. 
Mediante una nota enviada al intendente, Luis Castellano, y al presidente del Concejo Municipal, Germán Bottero, plantearon una serie de inquietudes. La falta de servicios como cloacas, la escasez de espacios públicos y un virtual colapso del tránsito constituyen los problemas que requieren solución antes de la ejecución del proyecto de desarrollo urbanístico. 
Cabe recordar que el Municipio anunció un acuerdo con el Gobierno nacional para construir 72 departamentos. En este marco, el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación junto a Banco Hipotecario tienen en marcha un llamado a concurso para la elaboración de proyectos ejecutivos para desarrollos urbanísticos Procrear II en Rafaela, que tiene como fecha tope el 27 de septiembre cuando se abrirán las ofertas en la sede central de la entidad bancaria mencionada, en calle Reconquista 151 de la Ciudad de Buenos Aires. 
A continuación, el texto completo de la nota enviada a las máximas autoridades de la ciudad: 


RAFAELA, 10 de septiembre de 2021.-
SR. PRESIDENTE DEL CONCEJO MUNICIPAL
GERMÁN BOTTERO
O
Sres. de la
MUNICIPALIDAD DE RAFAELA
Atte. Intendente Arq. Luis Castellano
De nuestra consideración:

Los abajo firmantes, vecinos del Barrio San José de esta ciudad de Rafaela, respetuosamente manifestamos:
Que, atento al conocimiento de la futura puesta en marcha del Proyecto de urbanización en tres terrenos que el Instituto Municipal de la Vivienda tiene en el barrio, ubicados entre calles Muniagurria y Baliño, con frente sobre Bv. Lehmann, sin ánimo alguno de oponernos a la edificación, venimos a plantear nuestras inquietudes respecto del mismo, en base a las siguientes consideraciones:
En principio, queremos dejar en claro que de ninguna manera nos resistimos al proyecto constructivo, ya que entendemos el déficit habitacional de la ciudad y la necesidad de las familias de acceder a un techo propio. Todos somos trabajadores que sabemos lo que es el esfuerzo y el trabajo que se necesita para llegar a la vivienda propia, y entendemos perfectamente el deseo de tener un hogar para nuestra familia. Creemos que el proyecto es una excelente propuesta para la comunidad pero que se podría plantear con algunas reformas de manera que no se nos menoscaben nuestros derechos como ciudadanos.
Dicho esto, como es de público conocimiento, el modelo se trata de una construcción de 72 departamentos, dividida en tres torres, con 24 unidades habitacionales cada una, que proyectándolo en un cálculo de una familia tipo por unidad, nos arroja como resultado casi 300 personas más al barrio, lo que conlleva un colapso en distintos aspectos.


Es entonces que se nos plantean diversas inquietudes a la fecha, las cuales enumeramos a continuación a modo enunciativo pero no taxativo. A saber:
● La construcción se encontraría colindante a la escuela del barrio, la cual posee distintos niveles de educación, desde Inicial a Secundaria, lo que implica una gran cantidad de niños y adolescentes por el lugar. Asimismo, a pocas cuadras se ubica la Guardia Urbana Rafaelina, con el movimiento propio de la misma. Como si fuera poco, estas torres estarían a solo metros del Hospital nuevo de la ciudad, que actualmente se encuentra en construcción, pero como fue anunciado, entrará en funcionamiento en poco tiempo y el movimiento aumentará notablemente. Otro ámbito muy frecuentado es la Iglesia Filadelfia, también situada a pocas cuadras. Todo esto, sumado al constante tráfico que Bv. Lehmann presenta habitualmente, conllevaría a un colapso del tránsito en la zona, tanto de vehículos como de personas, sin mencionar que tornaría muy peligrosa la circulación, en especial la de los chicos que acuden al establecimiento educativo.
● Proyecto urbanístico de desarrollo en el sector norte de la ciudad. Oportunamente, al contratar nuestras viviendas con el Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), desde dicho organismo se indicó que el proyecto constructivo diseñado para el sector tenía como objetivo -además de brindar solución habitacional-, modificar la impronta del norte de la ciudad tendiendo al establecimiento de familias de jóvenes profesionales y/o mandos medios de empresas. Asimismo, oportunamente se citó que en los predios actualmente sin construcción sobre Bv. Lehmann –donde se ejecutaría el proyecto en altura- sería destinado a la instalación de un cordón comercial. Todo ello, incitando a los vecinos a radicarse en los inmuebles donde actualmente habitamos.
● Servicios Públicos: A la fecha, el sector se encuentra saturado en cuanto a la provisión y debida prestación de servicios públicos, bregando desde hace años para obtener correcta presión de suministro de agua potable; careciendo del servicio de cloacas -viéndonos en la necesidad de contratar mensual o incluso quincenalmente servicios privados de vaciado de pozos sumideros, con la afectación a la salubridad y costos económicos que ello irroga-; y, con ausencia de asfalto, entre otros. Preocupa sobre manera el impacto que en tales servicios tendría la radicación de aproximadamente setenta y dos (72) viviendas familiares que, por lo menos, triplicaría el impacto de estos problemas.
● Impronta urbanística, dicha modalidad constructiva (en altura – monoblocks) resulta disruptiva de la arquitectura del barrio, la que tiende a un diseño de viviendas familiares individuales, con carácter de permanencia de sus habitantes; impronta que se pretendió dar desde un inicio y que se nos garantizó a los vecinos.
● Afectación a la privacidad la construcción en altura implicaría una directa afectación a la privacidad de los vecinos que habitan los inmuebles colindantes o cercanos al sector donde se ejecutaría el Proyecto, vulnerándose un derecho fundamental consagrado en numerosos tratados de derechos humanos.
● Ausencia de espacios verdes de uso público en la zona y que resulten de pertenencia para los vecinos del sector norte: esto mismo y sumado a la pérdida del sol a temprana hora del día, negándonos espacios naturales que fomenten la creatividad, el ocio, la conciencia ecológica y las relaciones sociales. Una de las consecuencias de las aglomeraciones de gente, así como del ruido y la excesiva circulación, es que se debilitan las relaciones sociales entre los vecinos, algo que hace que se vaya perdiendo el sentimiento de comunidad.
● Interrupción del desarrollo bio-sustentable con energías renovables: Las viviendas fueron construídas con factibilidad de que sus cañerías sean sometidas a sistemas ecológicos de calentamiento de agua, mediante la utilización de energías renovables y sanas -como la solar, mediante los colectores solares de energía-. Incluso muchos inmuebles poseen dichos equipos instalados, siendo imprescindible el acceso directo y durante muchas horas a la luz solar; hecho que se vería directamente afectado con la construcción en altura.
● Minusvalía en el valor de mercado de los inmuebles, afectación al derecho de propiedad: La modalidad de construcción en altura se transferiría en una directa e importante minusvalía del valor que actualmente poseen los inmuebles ya construidos, a los que además les hemos realizado costosas mejoras, con elevadas inversiones dinerarias.
● Destino de los inmuebles a construir en altura, resultan conocidos los efectos negativos que tuvieron otros proyectos constructivos similares -dentro y fuera de la ciudad-, los cuales resultan en una primera instancia una solución habitacional válida pero luego los propietarios deciden alquilar y/o rentar su uso a terceros, ocasionándose un elevado movimiento de ocupantes ajenos al entorno vecinal habitual o estable, lo que puede redundar en mayor falta de seguridad. Nadie desconoce la falta de comodidad o practicidad que generan este tipo de construcciones en altura.

Por lo expuesto hasta aquí, solicitamos se tengan en cuenta las mencionadas inquietudes y se haga lugar a una reunión donde podamos expresarnos y nos permitan ser escuchados para poder así plantear las inquietudes existentes. Como así también en la misma se tenga a bien brindarnos información oficial, fidedigna, detallada y técnica de los alcances específicos del proyecto, su conformación y composición, su implementación, ejecución y los informes del impacto socio ambiental y urbanístico que el mismo presentaría. Asimismo, a efectos de informarnos sobre la adecuación al código urbano de construcción y/o a la normativa local vigente al respecto.
Agradeceríamos la misma pueda llevarse a cabo a corto plazo, ya que como vecinos del barrio nos encontramos en un momento de gran incertidumbre y creemos que podemos ser escuchados por las autoridades correspondientes.
Sin otro particular y esperando una pronta respuesta, saludamos a Ud./s muy atte.-

Por tal motivo, en primer lugar, requerimos a Ud. en el plazo improrrogable de diez (10) días de recibida la presente.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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