Irreparable pérdida por abigeato en “La Magdalena”

SUPLEMENTO RURAL 02 de septiembre de 2021 Por Redacción
La inseguridad rural no da tregua en el distrito Rafaela y esta vez le tocó el turno a la reconocida cabaña de Holando Argentino, ubicada sobre ruta 70 en la entrada a la ciudad, a sólo 4 km del flamante destacamento “Los Pumas”.
LA MAGDALENA. Uno de los terneros era hijo de “Ninín Chanel Windbrook Jedi”, con la máxima calificación genética en su categoría.
LA MAGDALENA. Uno de los terneros era hijo de “Ninín Chanel Windbrook Jedi”, con la máxima calificación genética en su categoría.

Ya no sorprende lamentablemente, que cada semana algún tambero de la zona denuncie que le robaron o faenaron alguna vaca o novillo desde adentro de su establecimiento. Esta vez el infortunio lo sufrió con creces la multipremiada cabaña de Holando Argentino, “La Magdalena”, la más antigua del país y orgullo de la ciudad de Rafaela, propiedad de los hermanos Felissia, que en solo un mes ya perdieron cruentamente cuatro terneros.
La triste novedad la comunicó en el programa radial ADN Rural, el referente y criador de este establecimiento, Juan José Felissia, quien relató los hechos con profunda consternación, no sólo por la pérdida irreparable para su distinguido plantel bovino, sino principalmente por el miedo que se está instalando entre sus operarios de tambo, por temor a ser víctimas de la inseguridad en el mismo lugar de trabajo. Algo que se reitera cada vez con mayor asiduidad en la zona.

EL DAÑO ECONÓMICO
El hecho ocurrió la semana pasada, cuando delincuentes ingresaron al tambo comercial de la cabaña desde la Av. Brasil (parte trasera del predio) y con total impunidad carnearon dos terneritos en su estaca, con un peso vivo de aproximadamente 70 kg de peso, lo cual claramente evidencia que el daño infringido fue mucho mayor que el beneficio en carne (30%) que pudieron aprovechar los malvivientes.
Como era de suponer, los terneros faenados eran de alto valor genético, puros de pedigree, “uno de ellos hijo de la mejor Vaca Joven que posee el establecimiento, de trasplante embrionario con uno de los mejores padres probados en EE. UU., cuyo costo operativo sólo para su gestación asciende a $100.000 cada uno, pero interrumpiendo un potencial reproductor que dentro de un par de años podría venderse fácilmente en $400.000 (a valores de hoy)”, comentó Juan José Felissia.
Este hecho se suma a otro evento similar ocurrido a finales de julio en el mismo lugar, cuando le faenaron otros dos terneros. Es decir, en tan solo un mes, producto de la inseguridad y la total impunidad que rige en este distrito, la cabaña perdió cuatro ejemplares, de los cuales dos seguramente iban a convertirse en toros “RICARM”, el prefijo y sello de calidad de La Magdalena para sus machos.
Lógicamente, el valor de esos terneros no se mide en kilo vivo, sino en el potencial genético que representan para el mejoramiento de la raza Holando, un trabajo de altísima inversión que requiere del máximo profesionalismo en la crianza, para ver sus frutos recién a los dos o tres años.

EL MIEDO DE LOS TAMBEROS
Pero este tipo de episodios repudiables no termina en la pérdida económica sino que desencadena otros problemas que afectan a la empresa y al personal operario. “Están muy asustados los tamberos, tuvimos que tomar algunas medidas para minimizar el riesgo de que vuelva a ocurrir -explicó Felissia-. Incorporamos un sereno para que vigile a la noche/madrugada, hasta tanto podamos hacer un resguardo mejor para la protección de los terneros y cambiamos el horario del ordeñe, lo retrasamos un poco para que el personal trabaje más tranquilo con la luz del día”.
Estos cambios no son gratuitos ni sencillos en establecimientos de este tipo, ya que por un lado insumen gastos no previstos, y por el otro, alteran la logística de recolección de leche y la rutina en vacas de alta producción, lo que podría generar un impacto negativo temporario en la performance del tambo. “No sé si vamos a poder sostener este plan, pero por el momento no veo otra solución; ya el año pasado incorporamos alarmas en las viviendas de los tamberos luego de que les entraran a robar, pero son cosas que antes ni pensábamos porque se suponía que era un lugar seguro, incluso teniendo un destacamento acá al lado en Bella Italia (de la Guardia Rural Los Pumas)”, señaló Felissia.

INSÓLITO, INVERTIR EN SEGURIDAD
Lo que más indigna a este productor es el absurdo de tener que adaptar su empresa al escenario de inseguridad, debido a que se trata de delitos que parecen imposibles de prevenir o resolver. “Pareciera que los delincuentes que hacen esto realizan una inteligencia previa, que conocen los movimientos de la policía, saben a qué hora pasan, a qué hora es el turno de ordeño, cuando se apaga la luz del campo, etc, -lamentó Juan José-. Es inconcebible que esto esté pasando en un distrito como Rafaela que solo tiene 20 tambos; nunca habíamos estado en este nivel de desprotección”.
Esta situación, genera una gran encrucijada en la estrategia productiva porque ahora, “además de invertir para producir y desarrollar la empresa, hay que gastar en seguridad para protegernos de los ladrones; es injusto y lo que más me apena es que mis empleados tienen miedo”, confesó Felissia.

LA MAGDALENA
Fundada en 1936 como una de las pioneras en la cría del Holando Argentino, es la cabaña en actividad más ganadora y más antigua del país de esta raza lechera, según consta en los registros de la Sociedad Rural Argentina.
Desde los años 80, la dirige el experto criador y jurado internacional de Holstein, Juan José Felissia. Las marcas Ninin (hembras) y Ricarm (machos) son sinónimo de excelencia en genética Holando, por lo que sus ejemplares han sido consagrados grandes campeones en todas las competencias del país, incluidas Palermo, Rafaela, Morteros, Villa María y Mercoláctea, entre otras.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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