Más jubilados pobres por el trabajo "en negro"

Suplemento Jubilados 14 de julio de 2021 Por Redacción
Leer mas ...

Banner-Web---La-Opinion---REA (1)

La informalidad laboral y el desempleo no son solo un problema del presente para millones de trabajadores en todo el país. Por el contrario, son también un problema del futuro si se atiende al esquema previsional.
Según documentó este lunes el periodista Ismael Bermúdez son cada vez más -en términos relativos- las jubilaciones que el Estado entrega a quienes tuvieron que adherir a un plan de moratoria. Esto implica que quienes hicieron aportes a lo largo de 30 o 35 años son cada vez menos. La resultante es que crecen la cantidad de jubilados pobres entre quienes empiezan a acceder a la edad para hacerlo.
Partiendo de datos consignados en el último informe de Santiago Cafiero ante la Cámara de Diputados, Bermúdez confirma esta tendencia. En la primera mitad de 2021, de las jubilaciones que habilitó ANSeS, un 39 % correspondían a quienes habían alcanzado a realizar la totalidad de los aportes y contaban la edad para acceder a retirarse de la actividad.
Si se compara ese porcentaje contra 2020, el cambio salta a la vista. A lo largo del año pasado, ese mismo porcentaje era del 44%. En 2019 el porcentaje había variado apenas levemente hacia abajo (43,3%).
Los datos no hacen más que ilustrar una realidad patente para millones de asalariados y asalariadas en todo el país. El empleo inestable, precario y/o temporal crece en términos relativos haciendo cada vez más difícil acceder a los años necesarios de aportes.
La situación, en creciente expansión en las últimas décadas, no es un producto “natural” de la actividad económica, sino la resultante de un avance en la precarización laboral al que todos los Gobiernos -más allá de su signo político- han contribuido. También de la dirigencia sindical burocrática del peronismo que ha permitido los avances patronales sobre las condiciones laborales de manera permanente.
El empobrecimiento de los jubilados no es una abstracción sino una realidad tangible. Quienes acceden a la misma contando el total de los aportes podrían alcanzar una jubilación cercana al 60 o 65% del sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años.
Por el contrario, quienes utilizan las diversas moratorias cobran el haber mínimo, hoy ubicado por debajo del monto que marca el umbral de la indigencia: $ 23.065. No viene mal recordar que, según la Defensoría de la Tercera edad de la Ciudad de Buenos Aires, la Canasta básica para la tercera edad se estima en $ 64.039, casi tres veces más, consignó el portal La Izquierda Diario del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).
 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar