La producción de carne

Editorial 03 de julio de 2021 Por Redacción
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FOTO ARCHIVO EXPORTACIONES DE CARNE. El cierre genera incertidumbre y rechazos.
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El Plan de Desarrollo Ganadero que discute el Gobierno con los frigoríficos y exportadores busca incrementar la producción de carne, para pasar de los tres millones de toneladas actuales, a los cinco millones, incluyendo paralelamente un plan de financiamiento a gran escala.
Desde 1924, la producción de carne aumentó sólo un 65%, mientras que la población creció un 310%, lo que refleja que a medida que pasa el tiempo se tiende a una cada vez mayor divergencia entre ambas variables.
De acuerdo con el borrador de la propuesta, con esa iniciativa se espera poder cubrir la demanda local e incrementar las exportaciones, resultando en una mayor generación de empleo, valor agregado y divisas genuinas.
Según trascendió de fuentes oficiales, el Plan apunta a financiar a través del Banco de la Nación el incremento del peso promedio de faena y pasar de 210/226 kilos a 430 kilogramos.
También se quiere dar financiamiento a la implantación de pasturas, verdeos y forrajes conservados, incluyendo semillas, fertilizantes y labores, para asegurar la alimentación estratégica del rodeo, factor determinante en los índices reproductivos y de destetes.
También se quiere incentivar con créditos los tratamientos de inseminación, con el fin de ordenar los ciclos productivos, incrementar el progreso genético, mejorar la sanidad de los rodeos y ordenar la parición.
Se busca la incorporación de toros puros controlados que permitan la recomposición del rodeo, con un mayor resultado en términos de cantidad y calidad de terneros.
En cuanto a la sanidad, se discute prevenir enfermedades infecciosas, parasitarias y carenciales de los rodeos de cría, recría y engorde, impactando de manera positiva en: mayor cantidad de terneros destetados; mayor retención de vientres no afectados por enfermedades reproductivas; buenas ganancias de peso diario y mayor cantidad de animales con destino a faena con mejor grado de terminación.
También para financiar infraestructura orientada al abastecimiento de agua y al manejo de los animales, pudiendo así aprovechar mejor las pasturas, aumentando la receptividad de los establecimientos y favoreciendo un manejo más eficiente del rodeo y la implementación de herramientas sanitarias y reproductivas.
Respecto del troceo, se tiende a asistir económicamente la adecuación de la industria frigorífica, para el paso de un esquema de comercialización interna por medias reses a uno por trozos de hasta 32 kilogramos.
De esta forma se lograrán mayores estándares de calidad y sanidad sobre los productos cárnicos, a la vez que se favorecerá la transparencia comercial y se presentará un avance en una mayor modernización de la cadena de distribución de carnes.
En línea con la readecuación productiva para la comercialización por trozos, el Gobierno considera unificar los diversos estándares sanitarios que conviven actualmente, como así también morigerar los impactos impositivos, sobre todo para los eslabones más chicos de la cadena.
Se plantea promover un estándar sanitario único a nivel nacional vía revisión de la ley de carnes, promover un régimen fiscal particular para las carnicerías, así como un tratamiento fiscal específico para pequeños productores ganaderos.
Otro de los propósitos es llevar adelante jornadas de capacitación y asistencia técnica a productores, con el objeto de aumentar la productividad y eficiencia del eslabón primario.
Se considera que para lograr una mayor inserción de productos en mercados cada vez más exigentes, es necesario abordar como ejes estratégicos la trazabilidad, tipificación de res y de carnes.
También se busca incentivar la infraestructura, favoreciendo la producción de bienes de capital de origen nacional.
Se propone un sistema de crédito fiscal del 50% de las erogaciones realizadas en adquisición de semillas, fertilizantes orgánicos y no orgánicos, y pasturas para el pago del impuesto a las ganancias con un tope del 50%.
Según el documento base en el que se trabajó en el último año, el máximo nivel de existencias de animales, se alcanzó en 1977 con 61 millones de cabezas, mientras que el menor se registró en 2011 con 49 millones.
A partir de ese año, comienza una recomposición del rodeo hasta alcanzar los 54,5 millones de cabezas registradas en 2020.
En 1977, la relación cabezas de ganado bovino por habitante era de 2,3 y en el 2020 esa relación disminuyó a 1,2 cabezas.
Las variaciones registradas se debieron a factores vinculados al ciclo ganadero, sequías, ampliación de la superficie dedicada a la agricultura, contextos macroeconómicos y normativas específicas.
La Argentina presentó en 2020 un nivel de producción de 3.168.000 toneladas equivalente res con hueso, similar al de 1978 (3.146.120 toneladas), lo que marca las dificultades que se tienen para incrementar la oferta.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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