Castroneves festejó su cuarta victoria y la octava para Brasil

Deportes 01 de junio de 2021 Por Víctor Hugo Fux
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PRENSA IMS BUEN MARCO. Unas 145.000 personas asistieron el domingo a las 500 Millas de Indianápolis.  EL HOMBRE ARAÑA. Helio Castroneves se trepó al tejido del IMS.  SENTIDO DE PERTENENCIA. El ganador con la bandera de Brasil.
PRENSA IMS BUEN MARCO. Unas 145.000 personas asistieron el domingo a las 500 Millas de Indianápolis. EL HOMBRE ARAÑA. Helio Castroneves se trepó al tejido del IMS. SENTIDO DE PERTENENCIA. El ganador con la bandera de Brasil.

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Entre los años 1921 y 1964 los pilotos estadounidenses lograron imponerse en todas las ediciones de las 500 Millas de Indianápolis, en un extenso período que tuvo una obligada interrupción, de 1942 a 1945, a raíz de la devastadora Segunda Guerra Mundial.
Ya lo hizo, al iniciarse la historia, en 1911, Ray Harroun, pero hasta 1920, tres franceses y un italiano, fueron los primeros europeos en ganar en el legendario circuito del Indianápolis Motor Speedway.
Después de la impresionante seguidilla de victorias norteamericanas, el que se encargó de inscribir su nombre fue el escocés Jim Clark, un ex campeón de la Fórmula 1, con el Lotus - Ford diseñado por Colin Chapman, en 1965.
Un año más tarde, luciendo similares pergaminos en la máxima categoría del deporte motor, el que celebró en la "Capital Mundial de la Velocidad", fue el británico Graham Hill, conduciendo un Lola - Ford.
Pero los norteamericanos retomaron la hegemonía en 1967 (Anthony J. Foyt), para vencer de manera consecutiva hasta 1988 (Rick Mears), dos de los cuatro pilotos que triunfaron en cuatro ocasiones en la carrera más famosa del mundo, en una nómina que completan Al Unser Sr. y ahora Helio Castroneves.
Otro brasileño y ex monarca de la F1, el paulista Emerson Fittipaldi, en 1989, se convirtió en el primer latinoamericano en ingresar al cuadro de honor en la Indy 500, una satisfacción que repitió en 1993.
Más tarde, sería el momento de Castroneves, que brindó con leche y se trepó al tejido perimetral por primera vez en 2001, ganándose el apodo de "Spiderman", al emular al "Hombre Araña".
Helio volvería a celebrar al año siguiente y en 2009, para igualar las marcas de Louis Meyer, Wilbur Shaw, Mauri Rose, Johnny Rutherford, el recientemente fallecido Bobby Unser y Dario Franchitti, todos vencedores en tres ediciones.
Su objetivo de alcanzar a Foyt, Unser y Mears, se hizo esperar, quizás más de la cuenta, porque en varias oportunidades estuvo cerca. Sin embargo, el oriundo de Ribeirão Preto, jamás renunció a ese desafío, que finalmente hizo realidad el pasado domingo, a los 46 años (los cumplió el pasado 10 de mayo), luego de un final apasionante, en el que superó faltando poco más de una vuelta al español Alex Palau.
Entre los halagos de Castroneves, otros dos compatriotas también vencieron en el IMS, el nacido en París y brasileño por adopción Gil de Ferran (2003) y Tony Kanaan (2013), el piloto de Salvador de Bahía.
Finalmente, vale la pena consignar que otro sudamericano, en este caso puntual el colombiano Juan Pablo Montoya, triunfó en los años 2000 y 2015. El pasado fin de semana buscó, sin éxito, su tercera victoria en el legendario trazado de la capital del estado de Indiana, que presentó un interesante marco de aficionados, al permitirse el ingreso de 145.000 personas, de todos modos, demasiado lejos de los casi 400.000 espectadores que pueden ubicarse en sus comodidades, que esta vez debieron acotarse como consecuencia de los protocolos sanitarios.
Helio Castroneves ya ingresó en la historia grande de Indianápolis, pero estará, en mayo del año próximo, ante la posibilidad de transformarse, definitivamente, en leyenda. Una tarea para nada sencilla, pero a la que de ninguna manera habrá de renunciar sin intentarlo el inoxidable "Helinho".

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