Artistas octogenarios en acción: auténticos vencedores del tiempo (y los prejuicios)

Información General 01 de junio de 2021 Por Redacción
Clint Eastwood, Robert Redford, Jane Fonda y Judi Dench, pero también Sofía Loren, José Sacristán, Mirtha Legrand y Vicente Fernández son algunos de los artistas que pasaron las ocho décadas y nos siguen deslumbrando con su talento
FOTO AFP// NOSOTROS EN LA NOCHE// Jane Fonda y Robert Redford vuelven a ser pareja, ahora como viudos que comparten cama, charla y ronquidos.
FOTO AFP// NOSOTROS EN LA NOCHE// Jane Fonda y Robert Redford vuelven a ser pareja, ahora como viudos que comparten cama, charla y ronquidos.

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Por
Susana Ceballos


Con esa sabiduría que suelen tener los dichos hay uno que asegura “Viejos son los trapos”. No se puede negar que vivimos en una cultura donde existe un verdadero endiosamiento a la juventud. Alcanza con mirar los avisos de empleo para comprobar que la edad más que una situación es una frontera infranqueable. Esta “cultura del descarte” -como la denomina el papa Francisco- separa a los seres humanos en categorías. Los que no cumplen los requisitos que impone la cultura estándar son, sistemáticamente, invisibilizados. El de los adultos mayores es uno de los grupos de “descarte”. Sin embargo, hay octogenarios que demuestran que edad es las que se siente más que la que indica la partida de nacimiento.
Ayer, 31 de mayo, Clint Eastwood cumplió 91 años y lo hizo con 42 películas como director y 71 como intérprete. En los 60 brilló como una estrella taquillera en spaghetti-westerns. En los 70 con Harry el Sucio, reinventó el género policial. La consagración como director llegó en 1992 con Los Imperdonables, ese western incómodo que ganó varios Oscars. Desde entonces no convierte “todo lo que toca en oro” pero sí en obras maestras. El repaso por alguno de sus títulos deja sin aliento. Un Mundo Perfecto, Sully, Los Puentes de Madison, Cartas de Iwo Jima, Gran Torino o Richard Jewell, joyitas que hacen que uno se reconcilie con la humanidad y con la capacidad del hombre de crear. Clint filma una película por año, aunque en algunas temporadas sorprende con dos. Algunos consideran su energía y vigencia como un “milagro”. Desde acá elegimos pensar que más que milagro es solo oportunidad, la de seguir trabajando en lo que a uno le gusta y con quien le gusta.
En Netflix se acaba de estrenar la tercera temporada de El método Kominsky, una serie indispensable a la que cualquier elogio le queda chico. Los protagonistas de la primera y segunda temporada son Michael Douglas y Allan Arkin. Uno cumplió 76 y el otro, 87. Al ver al protagonista de Atracción fatal, impacta su rostro surcado de arrugas. La impresión dura apenas unos segundos, porque luego uno comprende que el actor está más vigente que nunca. No sólo irradia carisma en pantalla, su presencia es magnética y de pronto, ya no se piensa “uyy cómo envejeció” sino “por Dios, qué bien está este hombre”. En la segunda temporada (alerta spoiler) Jane Seymour vive un romance con Arkin. Lo interesante es que la actriz tiene 70 años o sea no es una jovencita 35 años menor que enamora y “revitaliza” al hombre. Aquí se plantea el amor entre dos adultos que se vuelven a enamorar no porque están solos sino porque es cierto que para el amor no hay edad y tanto a los 16, como a los 40 como a los 70 o cuando te llega el amor o te vuelve a tocar, te ilusiona, te hace sufrir, te da miedo, te gusta pero sobre todo te confirma que vivir vale la pena.
En esta tercera temporada se sumó Kathleen Turner. En los 80 su físico imponente ratoneó a medio planeta, pero una artritis reumatoidea devastó su cuerpo. Al verla, en El método Kominski la primera impresión impresiona. Eso es arrasado tres segundos después, Turner conserva el “fuego sagrado” que convierte a una mujer común en otra inolvidable. También realiza una participación Morgan Freeman que llegó a los 84. En una escena representa un duelo actoral con Douglas. Los alumnos de la ficción los aplauden y los espectadores reales, también.
No son los únicos vitales. Anthony Hopkins, con 83 años, se convirtió en el actor de más edad en ganar el Oscar, en la categoría principal, por El padre. Diane Keaton con 75, acaba de protagonizar con Jeremy Irons de 72, Amor, bodas y otros desastres. El guión no es gran cosa, pero ellos lo encaran con tanta soltura que transforman lo que podía ser un proyecto digno de hundimiento en otro que no solo sale a flote sino que además llega a buen puerto. Diana Keaton fue una de las primeras que marcó rumbo cuando en Alguien tiene que ceder, enamoraba a Jack Nicholson que hacia de marido de su hija. Hay que estar muy bien plantado en la vida o ser muy sabio para animarse a elegir ya no alguien que nos recuerde lo que fuimos sino un par que comparta lo que somos. Y eso incluye próstata, desmemorias e incontinencia urinaria, pero también experiencia y una libertad única.
Si hablamos de actores legendarios que siguen dando cátedra aparecen Robert Redford y Jane Fonda. Él ya cumplió los 84 y ella, los 83. Hace dos años protagonizaron Nosotros en la noche, una historia de amor de esas que no hacen que saques un pañuelo pero sí que pidas “por favor, que me toque vivirla”. A los 82, Redford dirigió y protagonizó Un ladrón con estilo. Allí se lo puede ver con su rostro lleno de arrugas, una cabellera de color dudoso y cierto temblequeo. Hasta que sonríe con esa chispa única que solo tienen los que eligen la vida. Observe el lector esta foto. Los actores están con su rostros marcados de arrugas -o de vida- pero miren ese abrazo y esa sonrisa y luego, redefina la palabra “octogenario”.
A Jane Fonda le calza la expresión “las hizo todas”. Mujer de grandes amores, grandes películas y grandes compromisos, a los 83 protagoniza la serie Grace and Frankie, antes de la pandemia se manifestaba en Washington, cada semana, en contra del cambio climático. Su compañera de serie, Lily Tomlin de 81 es otro ícono. Hace 49 años que está en pareja con la escritora Jane Wagner. En tiempos donde el amor entre mujeres se ocultaba o se sufría, ellas fueron novias durante cuatro décadas, y a finales de 2013 dieron el “sí, quiero”, apenas se legalizó el matrimonio igualitario en Los Ángeles.
La vida plena luego de los 80 no es patrimonio de los estadounidenses. La italiana Sophia Loren cumplió 86 y el año pasado volvió a ponerse delante de las cámaras para protagonizar La vida por delante. Allí volvió a demostrar por qué es “la” Loren. José Sacristán con 82 años alterna trabajos en series como Velvet o Altamar, con giras por España con la obra Señora de rojo sobre fondo gris. Judi Dench es otra actriz para “sacarse el sombrero” y no solo por su talento. Con 86 años ni siquiera la ceguera progresiva que sufre la detiene. “Tuve que hallar otra forma de aprender líneas y diálogos: grandes amigos míos me las repiten una y otra vez, así que tengo que aprender mediante la repetición”. Hace poco la vimos en ese bodrio que resultó Cats, pero solo por su actuación valió la pena pagar la entrada. En plena cuarentena filmó Belfast de su amigo, el actor, director y guionista Kenneth Branagh.
En la Argentina, no son muchas las propuestas que permiten brillar a la gente con vida vivida. Ni en las ficciones ni en los programas periodísticos las figuras con canas y trayectoria suelen encontrar lugar. Mirtha Legrand sigue demostrando que la fecha de nacimiento en ella es un detalle. Rodolfo Ranni con 83 fue convocado para la próxima edición de Masterchef. Se sabe que “el tano” es un cocinero exquisito y un contador de historias increíbles. Enrique Pinti con 81 nunca perdió “la varita mágica para insultar y para hacer reír”. Luis Brandoni cumplió 81 años. No solo es un habitual analista de la realidad, hasta antes de la pandemia se lo disfrutaba en el escenario con El acompañamiento. Pepe Soriano llegó a los 91 años y, continúa disfrutando de su oficio, terminó de filmar Nocturna. Norman Briski no solo sigue activo dando clases de teatro, a los 77 fue padre de gemelas.
Es entre los músicos que la ciencia debería estudiar cómo las canciones alargan la vida. Es cierto que dentro de la mitología del rock se habla de la “maldición de los 27” que se llevó a Janis Joplin, Jimi Hendrix, Jim Morrison, Kurt Cobain, Amy Winehouse, pero habría que empezar a pensar en la “bendición de los años”. El primer grupo que viene a la mente son los Rolling Stones con Charlie Watts y sus 79 años más Jagger y Richards de 77. Tony Bennet una de las grandes voces de Estados Unidos en 2020 y en plena pandemia brindó varios conciertos. No es necesario ir tan lejos. Palito Ortega cumplió 80 y planea retirarse de los escenarios pero antes hará una gira recorriendo el país. Moris, el hombre que nos enseñó el rock a los argentinos, con 79, el año pasado lanzó La última montaña un nuevo disco a dúo con su hijo, Antonio. En Uruguay, Rubén Rada con 77, acaba de lanzar el disco As Noites do Río/ Aerolíneas Candombe, un paso más en su ecléctica carrera. Milton Nascimiento con 78 esta semana nos maravilló con un tema a dúo con Andrés Calamaro en su nuevo disco Dios los cría.
Los músicos de la bossa nova más conocidos y aclamados siguen activos y “peinando canas”. Chico Buarque cumplió 76, Maria Creuza, 77, Gilberto Gil y Caetano Veloso, 78. Caetano acaba de presentar el documental Narciso de vacaciones que regresa a los días de su detención por “terrorismo cultural” en el Brasil de la dictadura militar. Buarque publicó Esa gente, una novela más en su fascinante y no tan conocida carrera literaria. El cubano Pablo Milanés llegó a los 78 años, el 31 de diciembre de 2020 estrenó la canción Esperando el milagro, que invita a una profunda reflexión sobre la pandemia que nos asola. Joan Manuel Serrat con 77 años sigue de gira, pero no de esas que se emprenden y no se vuelve sino de las que se aplauden.
Con 85 años, el escritor peruano Mario Vargas Llosa tras varios años de apoyar la revolución cubana y llamarse de izquierda, hoy predica el liberalismo en universidades y artículos en diversos periódicos, dicta conferencias por el mundo mientras viaja con su mujer Isabel Preysler. Sigue escribiendo, en 2019 publicó su última novela, Tiempos recios. Si de escritores se trata hay que nombrar a Margaret Atwood, la canadiense nacida en 1939 alcanzó la popularidad gracias a El cuento de la criada, la serie de HBO protagonizada por Elisabeth Moss. Con 83 años años, lanzó la novela Los testamentos, esperada continuación de El cuento de la criada.
En México y con 81, el cantante, productor musical y actor, Vicente Fernández mantiene su reinado. Cuenta con más de 70 álbumes de estudio y vendió alrededor de 80 millones en todo el mundo. Pese a estar bien lejos de ser lo que se denomina un “nativo digital” se adaptó sin problemas a las nuevas tecnologías. Logró casi un millón 900 mil de streams, y más de tres millones de reproducciones de sus videos oficiales, su canal supera los 3 millones de suscriptores.
Vicente Fernández es uno de los artistas más populares de México. En 2016 hizo su concierto de despedida en el estadio Azteca. En 2018 editó "Más romántico que nunca" vía Instagram (@vicentefernandezjr)
Vicente Fernández es uno de los artistas más populares de México. En 2016 hizo su concierto de despedida en el estadio Azteca. En 2018 editó "Más romántico que nunca" vía Instagram (@vicentefernandezjr)
Ninguno de estos artistas es un brujo del reloj que logró no envejecer. Tampoco es que por su condición de famosos cuentan con un ADN modificado. Simplemente es gente que descubrió cómo mantener su fuego encendido en medio del viento. Ojalá que la humanidad no olvidara que los que “peinan canas” son personas y no seres humanos descartables. Porque como escribió Gabriel García Márquez precisamos “Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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