Schoklender: el misterio envuelve un caso

Policiales 30 de mayo de 2021 Por Redacción
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BUENOS AIRES, 30 (NA). - La noche del 30 de mayo de 1981 en un departamento del barrio porteño de Belgrano, se escribió una de las páginas más recordadas de la historia criminal argentina: el parricidio de los Schoklender. Pese a que la Justicia concluyó su investigación y condenó a Sergio y a Pablo por el asesinato de sus padres, Mauricio Schoklender y Cristina Silva, el doble crimen nunca terminó por ser dilucidado, en parte por las diferentes versiones que dio el mayor de los hermanos y el silencio sepulcral sobre el caso.
En el cuarto piso del edificio de Tres de Febrero 1480, de 230 metros cuadrados, el matrimonio fue asesinado, con una barra de hierro y una soga como elementos: primero la madre, señalada como alcohólica y ninfómana y quien habría intentado en reiteradas ocasiones tener relaciones sexuales con el menor de sus hijos varones, y después el padre, ingeniero de la multinacional Pittsburgh & Cardiff Coal Co. y acusado de tener vínculos con traficantes de armas.
Los hermanos escaparon en taxi a Mar del Plata al ver frustrada la posibilidad de volar a Brasil desde Buenos Aires, por lo que el plan B era tomar un avión privado desde la ciudad costera hasta Uruguay para luego cruzar la frontera con la nación carioca. Pero todo lo previsto se volvió a caer cuando el dueño de la aeronave les informó que obligatoriamente debían hacer trámites ante la Aduana: Sergio quiso escapar a caballo, pero fue detenido; mientras que Pablo se fue en tren hasta Tucumán, donde también fue atrapado.
En el expediente judicial se relata que los dos hermanos atacaron a sus padres, envolvieron los cuerpos en sábanas y los metieron en un Dodge Polara, que luego estacionaron y abandonaron en Coronel Díaz entre Pacheco de Melo y Peña, frente al Parque Las Heras: un grupo de niños observó un hilo de sangre que brotaba del baúl del auto y dieron aviso a sus padres, quienes advirtieron a la Comisaría 21 que su padrastro la violaba cuando tenía ocho años. Vivía con la idea fija del sexo, tenía una vagina en la cabeza".
A 40 años de aquella fecha, las contradicciones, encubrimientos y cambios en las declaraciones quedaron en evidencia en el expediente, y no hicieron más que sumarle misterio a un caso que conmocionó a un país, y que todavía concita la atención pública.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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