Un emprendimiento tejido a mano

Información General 23 de mayo de 2021 Por Redacción
"Marieta y Severina" es un emprendimiento textil que a través de su nombre homenajea a mujeres de la familia. Agujas de por medio, produce mantas para sillones y pie de camas o prendas como chalecos y ponchitos.
FOTO MARIETA Y SEVERINA A TEJER SE HA DICHO. Mirian y Liliana Gaido, hermanas, docentes y emprendedoras textiles.
FOTO MARIETA Y SEVERINA A TEJER SE HA DICHO. Mirian y Liliana Gaido, hermanas, docentes y emprendedoras textiles.

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Mirian y Liliana son hermanas que, de niñas, aprendieron a tejer a crochet. Hoy han decidido emprender juntas, convencidas de convertir su gusto por el tejido en un negocio. “Marieta y Severina” es el nombre con el que han decidido identificar su emprendimiento. Esos nombres recuerdan a dos mujeres de su familia; mujeres fuertes y de trabajo.
En esta oportunidad, les hemos brindado este espacio a estas dos hermanas emprendedoras para que nos relaten ellas mismas sobre la decisión de convertir su hobby en un negocio lleno de pasión.

MARIETA Y SEVERINA
Somos Liliana y Mirian Gaido, hermanas, de profesión docente de francés e historia respectivamente que, además de haberle dedicado muchos años a esta tarea, compartimos el gusto por el tejido. Por ello, a principios de año, decidimos dar vida a Marieta y Severina; nuestro emprendimiento en el que, humildemente, a través de Instagram, exponemos lo que hacemos, producto de lo que nos enseñaron en nuestra niñez mamá Cori y nona Juana. A ellas, las observábamos detenidamente, con curiosidad y sorpresa cuando sus manos enroscaban lanas en las agujas y, después de varias vueltas, mágicamente, el tejido empezaba a cobrar forma y aparecían prendas como pulóveres, escarpines, guantes, gorros o boinas, centros de mesa, alfombras. En nuestros inicios solo lográbamos hacer unas muestras defectuosas que con el correr del tiempo se iban transformando en bufandas y medias para nosotras y ropa para las muñecas, clientas siempre satisfechas a pesar de nuestros errores.
Lo que mirábamos juntas, de niñas, hoy se expresa en este proyecto que tiene en su concepción y desarrollo lo más significativo para nosotras, como lo son nuestras charlas sobre qué crear, cómo, con qué material y por supuesto la compañía y el apoyo mutuo, las ganas de hacer a pesar de estos tiempos difíciles. Y así, entre ovillos de texturas diferentes: rústicos como el yute o delicados como el algodón, entre el juego de los colores neutros con los vibrantes, y el movimiento rítmico del crochet, empiezan a gestarse bolsos, cestas, portalámparas colgantes, posa platos, posa vasos, objetos de decoración.
Marieta y Severina nos motiva y anima, valora el esfuerzo y la dedicación que cada artesano vuelca en su emprendimiento y homenajea, a través del nombre, a dos mujeres sencillas, madre e hija de nuestra familia, frágiles en apariencia, pero fuertes en el hacer, bondadosas y serviciales que vivieron en otro tiempo, difícil, duro, pero sorteando cada desafío que se presentaba.
Severina, tía de nuestro padre, afincada en el este cordobés hace un siglo, dedicada al trabajo rudo del campo, a la crianza de 9 hijos y otros tantos sobrinos en una época donde las familias estaban integradas por muchos miembros. A la hora del almuerzo o reunión fraterna ocupaban mesas largas casi sin fin y compartían charlas, anécdotas, alegría o desazón… un poco en español, un poco en piamontés, haciendo una mezcla particular de lenguas que todos entendían. Allí creció Marieta, su hija, prima de nuestro papá que llevaba en su ser la impronta hermosa de su mamá Severina, y lo evidenciaba en su modo de actuar, de hablar, de proteger, de caminar la vida. Estos rasgos fuertes, de valores que las distinguían se transmitieron en la familia y es por eso que decidimos adoptar estos nombres para el emprendimiento. En este proyecto, quisimos, además, representar a la familia y como dijimos anteriormente, mamá Cori y nona Juana fueron nuestras maestras y referentes a la hora de seguir con el crochet y para incluir a nuestro padre, quien no tiene ninguna habilidad en este sentido, decidimos homenajearlo a través de sus amadas tía y prima.
Hoy como emprendedoras nos enlazamos con el pasado para pensar en nuestro futuro, programándolo para perfeccionarnos y satisfacer así, cada vez más, a nuestros clientes y como el mundo vive una constante evolución, tenemos pensado acompañar esa evolución, incorporando trabajos realizados a dos agujas y diseños para los diferentes gustos, como mantas para sillones, pie de cama, prendas como chalecos, ponchitos.
Marieta y Severina agradece profundamente el acompañamiento de cada uno de sus seguidores, las ideas brindadas por nuestros amigos, el agradecimiento de nuestros consumidores, el apoyo incondicional de nuestra gran familia y la colaboración desinteresada de Guille Gaido y Sofía Astesano, que con su invalorable aporte contribuyen a la presentación y difusión del proyecto a través de la página de Instagram.

CONTACTO:
MARIETA Y SEVERINA
INSTAGRAM: @marieta_y_severina

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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