Revive la discusión intelectual entre Guzmán y Kicillof

Nacionales 03 de mayo de 2021 Por Redacción
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Por Bruno Costanzo

BUENOS AIRES, 3 (NA). - El Frente de Todos atraviesa un momento de gran tensión y puertas adentro del espacio se abre un debate intelectual entre la hoja de ruta del Ministro de Economía, Martín Guzmán, y la del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, de quien el primero fue crítico durante sus años como catedrático.
La interna entre Guzmán y el ala kirchnerista por la política tarifaria es muy antigua y precede incluso a la conformación del Frente de Todos: cuando el ahora ministro era un joven investigador de la Universidad de Columbia y comenzaba a exponer sus tesis contra lo que consideraba el principal problema de la política económica.
En 2016, cuando el gobierno de Mauricio Macri recién empezaba, numerosos catedráticos e investigadores de la política económica brindaban exposiciones sobre los motivos por los cuales había terminado el ciclo de bonanza económica que había atravesado al gobierno de Néstor Kirchner y a buena parte del período de Cristina Kirchner.
Entre esas disertaciones, en una charla debate de la que participó junto a Mario Rapoport y Noemí Brenta, un joven Martín Guzmán aseguraba que sobre los años finales del kirchnerismo, las cosas buenas que se habían hecho en política económica habían quedado atrás, siendo especialmente crítico de los años en los que el ministro de Economía era Axel Kicillof, justamente el economista favorito de Cristina Kirchner.
El actual titular del Palacio de Hacienda sintetizaba que, en la primera parte del kirchnerismo, cuando capacidad instalada del país era muy baja, cualquier instrumento para catalizar la demanda era válido pero, con el correr de los años, cuando la economía se fue recuperando, era necesario "hilar fino" sobre la economía: elegir qué sectores potenciar y subsidiar.
Frente a eso, Guzmán percibía que en el último período de Cristina Kirchner se había seguido un plan que, resumidamente, consistía en potenciar todo tipo de producción e inyectar todo el tiempo estímulos a la demanda, prescindiendo del hilado fino que él pregonaba.
La política tarifaria del kirchnerismo era uno de sus ejemplos: la montaña de subsidios que generaba mantener las tarifas planchadas era para Guzmán uno de los principales elementos de desestabilización macroeconómica y el que él se propuso finalizar cuando asumió el cargo de Ministro de Economía.
La cuenta depende del tipo de cambio que se tome, pero los cálculos indican que durante el último período de Cristina, el Estado pagaba entre 16 mil y 17 mil millones de dólares para subsidiar tarifas y hoy ese número está llegando a 7 mil millones, habiendo estado en sus niveles mínimos durante un breve período del gobierno de Mauricio Macri, cuando apenas superaba los 4 mil millones.
El ministro se cansa de pregonar puertas adentro de su espacio la importancia de tener las cuentas fiscales ordenadas y repite que "el equilibrio fiscal no es derecha".
Sin embargo, por ahora chocó con una Cristina Kirchner que pidió el alineamiento de las tarifas con los salarios, que en el presente están peor que cuando Alberto Fernández asumió, con un Salario Mínimo que araña desde abajo a la canasta de indigencia.
Al ministro le suelen adjudicar en su plan económico varias recetas del Fondo Monetario Internacional y le inscriben su política tarifaria en orden con las máximas del organismo, pero es Guzmán quien asegura que es él el que quiere equilibrio fiscal y tarifas ordenadas y no el FMI ni ningún organismo de crédito internacional.
Por ahora, la disputa que se libra para Guzmán es cuesta arriba porque el ideario económico de Kicillof tiene el respaldo de Cristina Kirchner, que siempre suele repartir elogios para quien fuere su ministro de Economía y hoy gobierno la Provincia de Buenos Aires

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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