Horacio Maine: "la alta carga impositiva es muy asfixiante"

Locales 28 de abril de 2021 Por Redacción
ENTREVISTA A HORACIO MAINE, PRESIDENTE DE LA CAMARA DE REPUESTEROS DE RAFAELA
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Como cada 28 de abril, se repite un nuevo festejo por el Día del Repuestero.
En la ocasión LA OPINION dialogó con Horacio Maine, titular de Maine Distribuciones y presidente de la Cámara de Repuesteros de Rafaela, entidad que desarrolla sus actividades en dependencias del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región, Necochea 84 de esta ciudad.
En cuanto a sus autoridades, además de Maine, desempeñan este rol Edmundo Mujica –vicepresidente de la Cámara-, y Juan Vico –secretario-.

EN RAFAELA
En diálogo con Horacio Maine, esto expresaba días atrás a LA OPINION.

LA OPINION - ¿Cuáles considera que son las fortalezas y debilidades del sector en Rafaela? ¿El hecho de que en la ciudad haya muchas empresas proveedoras de autopartes los beneficia?

Horacio Maine – Creo que beneficia a la comunidad rafaelina y la zona porque son fuentes de trabajo con lo importante que eso es. Después en cuanto a la venta en particular de nuestros comercios, hoy está todo tan relacionado y comunicado que si la empresa [proveedora] está en Rafaela o en otro lado es casi lo mismo.

LO- ¿Cómo están trabajando en estos momentos debido a la Pandemia? Seguramente, como otros sectores de la economía un poco golpeados…

HM- Sí. A principios de la Pandemia, el año pasado, estuvimos cerrados y fueron meses muy duros porque teníamos vencimientos que cubrir, y bueno, empresas que hayan sacado créditos para renovar el sistema informático, o para comprar estanterías, o porque sea una compra especial de mercadería o por lo que fuere, todo eso el banco no perdonó ninguna cuota. Nos fue cobrando todo y nosotros no estábamos trabajando. Por suerte nuestro sector fue uno de los primeros que volvió a la normalidad, por la necesidad de los vehículos que sí podían transitar en su momento: ambulancias y empresas de transporte que también necesitaban de repuestos.
Volvimos muy despacito, trabajando muy pocas horas con la facturación muy baja, y de a poquito nos fuimos recuperando. Y hoy la situación del sector es que más o menos está medianamente bien, no a los niveles de lo que fue 2019 sino por debajo, pero la situación económica no ayuda demasiado como para pretender mucho más que eso.

LO- Relacionado con esto, ¿seguramente una parte importante de los repuestos que se venden son importados, verdad?

HM- Sí, si. Gran parte, porque hay muchas marcas de autos, y cantidad infinita de repuestos. El mundo está muy globalizado y no todo se puede fabricar en un solo país. Entonces hay muchas piezas que vienen de afuera por dos motivos. O porque la fábrica local no termina de abastecer al mercado o porque directamente ni se fabrican y ni exista una fábrica en Argentina. Hay un porcentaje muy grande de importado, probablemente esté repartido en un 50 y un 50 por ciento entre industria nacional e importado.
Hay de Brasil, pero de donde más ingresa mercadería es de China y Turquía, después Brasil. También hay repuestos de muchos lados, pero China hoy está en la punta.

LO- ¿Están pudiendo importar repuestos normalmente o los están afectando las restricciones para acceder a dólares para poder pagar?

HM- En ese sentido está complicado el sector. En realidad primero por la alta carga impositiva, que es muy asfixiante, y eso hace que hasta para tomar empleo sea complicado. A veces estas cargas impositivas limitan a la hora del crecimiento que uno quisiera tener, con lo beneficioso que es porque todos necesitamos de colaboradores para trabajar.
Después la industria nacional tiene el problema de que faltan insumos para la producción de piezas. A veces son insumos nacionales y otras veces importados. Como ejemplo, la fábrica está en Argentina pero necesita importar caucho de Brasil y no entra. Entonces, ¿cómo hacemos para fabricar las correas, las mangueras? La industria es nacional pero no tiene materia prima para fabricar, por la falta de dólares quizás.
Y el resto, que se importa como producto terminado, es todo con Licencias no Automáticas (LNA) y esto es una traba porque antes se podía importar [más fácilmente]. Se hacía el pedido al proveedor extranjero, se giraba el dinero, y venía el repuesto. Ahora hay como que pedir permiso, esto provoca demoras, quizás se aprueba pero no liberan el pago, y todo eso atrasa. En realidad lo que está sucediendo es que hay faltante de productos.

LO - ¿Es importante el desabastecimiento en este momento?

HM – No es preocupante todavía, pero como que a veces los que son distribuidores mayoristas van consumiendo su stock, no le entregan, siguen vendiendo hasta que se quedan sin, y si en ese momento el proveedor no entrega más, no hay producto para vender. Todavía no es preocupante pero es algo que se viene notando y se va agravando un poquito más todos los días.

LO - ¿El tipo de cambio los afecta? Porque primero que no se consiguen dólares y segundo que los que se consiguen para importar a veces son caros, ¿no?

HM- El tipo de cambio considero que está contenido. El que importa lo hace a un dólar oficial, por lo que casi diría que tiene una ventaja competitiva con el fabricante nacional porque es un dólar barato. El dólar oficial está barato, nadie lo puede comprar pero para importar sí cuando te dejan, por lo que no creo que sea una complicación exclusiva del sector. Van aumentando los precios de todo, de la comida y del repuesto; entonces creo que hay un problema económico mayor, la inflación atrasa mucho.

LO – Entonces entre las principales adversidades o dificultades que tiene el sector están la carga impositiva, la inflación que no permite crear empleo, y todo junto atenta contra el crecimiento…

HM – Volviendo a la carga impositiva, se tributan un montón de impuestos y eso no se ve reflejado en una línea de crédito para que la empresa pueda crecer. Uno paga impuestos y no te dan nada. Son muchos impuestos y todos hay que pagarlos, no hay alternativa. El desabastecimiento también puede llegar a preocupar, ahora todavía no pero se está viendo que cada vez están entrando menos productos importados y eso puede llegar a repercutir negativamente porque si no tenemos el producto no podemos vender. Básicamente son esas las dificultades del sector.

LO – Volviendo al tema, en una ciudad como la nuestra que tiene tantas fábricas de autopartes, una ciudad tan “fierrera”, ¿esta relación tan próxima los beneficia en particular a ustedes ese hecho?

HM – La relación con la industria rafaelina es muy buena, aquí se producen piezas de excelente calidad, de primer nivel que se venden en todo el país y que se exportan también, así que la relación es muy buena. El hecho de tenerla acá puede beneficiar en que por ejemplo se ahorra el flete, que hoy en día es significativo también el costo aunque con esto no digo que sea caro. Pero todo termina repercutiendo después en el consumidor final. Todo lo que es caro, alguien lo termina pagando y ¿quién es el último eslabón de la cadena? El dueño del auto.
Tener la fábrica acá también es lindo porque uno puede ir y conocer procesos, también a los dueños y a los encargados con los cuales se puede dialogar y aportar para mejorar cosas. Tiene un beneficio no económico, pero sí de otro tipo que también es importante.

LO - ¿Sus principales clientes son los mecánicos? En este día que se ha fijado como el Día del Repuestero y en un contexto tan extraño como es trabajar en Pandemia, ¿qué mensaje le daría al mundo del repuesto aquí en Rafaela? A todos los que trabajan y viven de esta actividad…

HM – Sí, tenemos mecánicos y otras casas de repuestos minoristas. Lo que pienso es que con el tema de esta Pandemia, es que todo lo que tenemos que hacer como individuos particulares es cuidarnos mucho. No sólo para protegernos a nosotros sino también a las otras personas. Sabemos que se puede hacer y qué no; no podemos pretender que un Estado nos solucione todo, si nosotros no ponemos nuestro granito de arena.
Necesitamos que el comercio siga abierto porque tenemos muchas medidas y protocolos de seguridad que cumplir: se usa barbijo, se higienizan las manos, y es difícil que una persona se contagie en los comercios de repuestos. Si nos estamos cuidando porque no podemos cerrar, porque no tenemos como seguir adelante, hay que pagar sueldos y es un problema. Entonces, no podemos cerrar de ninguna manera.
Si podemos reducir horarios, uno se va acomodando a las distintas situaciones, pero el tema es no llegar a tener que cerrar porque lo que se pierde ahí es muy difícil de recuperar. Una empresa que cerró, no sé si vuelve a abrir… Entonces cuidemos el trabajo, cuidémonos nosotros, y tomemos todos los recaudos necesarios para eso.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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