Entre el querer y poder

Deportes 20 de abril de 2021 Por Néstor Clivati
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FOTO ARCHIVO NA ESTADIO CORDOBES./ El "Mario Alberto Kempes" es uno de los escenarios de la Copa América.
FOTO ARCHIVO NA ESTADIO CORDOBES./ El "Mario Alberto Kempes" es uno de los escenarios de la Copa América.

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(Especial para LA OPINION). - A dos meses del comienzo de la Copa América, se acentúan los cruces entre Asunción y las autoridades sanitarias de Argentina y Colombia, ambos países por primera vez, serán sede de este torneo con esa modalidad dual y con una extensión inédita de mas de un mes de competencia.
¿Justo en este momento y en estas circunstancias, un periplo de este tenor?
Así son las cosas en el planeta fútbol, donde la imposición de los poderosos intereses que motorizan esta actividad, hace que se subordinen cuestiones de estado y hasta de crisis humanitaria. Una pulseada que suelen ganar en nombre del espectáculo y los resarcimientos, que se llevan los protagonistas de un juego, en el cual, la pasión que los espectadores agregan de manera indispensable, también fue sorteada con “éxito”.
Canchas vacías y altos niveles de encendido en los canales que poseen los derechos de transmisión.
A pesar de ello y con la sensación que finalmente, todo se va a jugar tal cual está diagramado desde hace casi dos años, con la salvedad de las bajas de los combinados de Australia y Qatar, acaso el único paso atrás de Conmebol frente al avance de la Pandemia en nuestro continente, Alejandro Domínguez, no baja los brazos con la aspiración de hacerlo, además, con un aforo de ocupación de cada uno de los estadios y redondear una gestión con ribetes de hazaña.
Es realmente sugestivo que casi todos los planetas se alineen en esa dirección, en un tiempo donde la primera plana de la información, esta concentrada de forma excluyente, en la ola de contagios y las mutaciones del Coronavirus, que ofenden a la región para dejarla en un indecoroso podio a nivel mundial.
Aun así, tendremos fútbol….
Claro que si nos ceñimos a los antecedentes, poco margen hay para la sorpresa, habida cuenta que en medio de los temores mayúsculos que nos asaltaban hacen algo menos de un año, todos los campeonatos encontraron una estabilidad de disputa llamativa, a pesar que nuestro país, fue el último en habilitarlas; en consecuencia y pese a un feroz rebrote con efectos devastadores especialmente en Brasil y Argentina, desde Asunción siguen llegando voces que ratifican el plan, desafiándolo absolutamente todo, en nombre de los protocolos.

UN ESTADO TODO PODEROSO
El martes pasado el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol anunció, a su vez, la donación de 50.000 dosis de la vacuna contra el coronavirus de la compañía farmacéutica china Sinovac. Las mismas están previstas para inocular a las delegaciones de los equipos participantes en los principales torneos masculinos y femeninos de la región, con el propósito de garantizar la disputa de los torneos continentales.
“Estamos también trabajando en paralelo para vacunar a nuestros jugadores que están afuera del continente, mayoritariamente los jugadores seleccionados que viven en Europa. Estamos trabajando muy puntualmente porque necesitamos encontrar la forma, la logística y el tiempo para garantizarle a nuestros jugadores que están trabajando fuera del continente que puedan hacer esto de forma rápida y así también darle tranquilidad a los clubes que puedan ser cedidos en tiempo y en forma, no solamente para la Copa América, sino también para nuestras clasificatorias o eliminatorias”, explicó Alejandro Domínguez.
Como ya hemos analizado oportunamente, pero vale la pena repasarlo, en esta nueva edición, se jugarán dos zonas de cinco equipos: en los estados argentinos (Monumental, Kempes de Córdoba, Malvinas de Mendoza y Único de Santiago) compartirán el equipo local, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay; en los estados colombianos (Barranquilla, Bogotá, Cali y Medellín) participarán el combinado local, Brasil, Venezuela, Perú y Ecuador. Clasificarán a la fase final los cuatro primeros de cada grupo para confirmar una llave de cuartos de final. Tanto en esa instancia como la semifinal, los países anfitriones de la Copa América compartirán los partidos. El tercer puesto y la final se disputarán en Colombia.
En los últimos días, esta trama ingresó en otro capítulo tenso cuando, Alberto Fernández sembró la incertidumbre y evidenció su disyuntiva en virtud al desarrollo del torneo continental en una coyuntura social y regional atravesada por la segunda ola de coronavirus. “Yo no quiero frustrar el espectáculo de la Copa América, pero quiero que seamos muy sensatos, muy cuidadosos. Tenemos un tiempo por adelante para analizar y ver cómo evolucionan las cosas, ver cómo podemos dominar el problema”, expresó.
El presidente Fernández lo planteó dos días después de que Alejandro Domínguez, máxima figura de Conmebol, asegurara que no corre peligro el torneo, al menos de nuestra parte”. “La Copa América va con público o sin público -afirmó- en una sentencia desafiante, frente a las argumentaciones de los máximos responsables de cada uno de los estados por los que deambulará, el campeonato más longevo que tiene este deporte en todo el mundo.
La convicción de Domínguez es avasallante, al menos públicamente, saben en Asunción que serán claves las próximas semanas para evitar, que todo esto entre en el terreno de la insensatez y en el desprestigio, por llevar adelante un evento, a como de lugar y esquivando las estadísticas más funestas de nuestra historia.

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