¿El país que somos?

Notas de Opinión 20 de abril de 2021 Por Redacción
¿Somos democráticos y republicanos?

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Por Roberto F. Bertossi*

En una Argentina al borde del colapso sanitario por Covid-19´ con decenas de miles de contagiados y cientos de fallecidos diarios, donde oficialmente se admite que el panorama es gravísimo, que el magnánimo personal médico se encuentra desconsiderado y exhausto, que la saturación hospitalaria es más que inminente creciendo el desconcierto y daltonismo epidemiológico en expertos y en gobiernos; pues, en dicho contexto “de guerra vírica” la presidente del sector mayoritario de la oposición –antes de conocerse el DNU- atónitamente convocó a la insurrección para resistir las medidas generales de prevención y cuidado contenidas en el Decreto 235/2021 (y su decreto ampliatorio publicado en la víspera) dictado no solamente en uso de las atribuciones conferidas por el artículo 99, incisos 1 y 3 de la Constitución Nacional, sino consensuadas con la propia oposición representada por esta subversiva; lamentablemente aún sin ninguna condena ni de su propio partido político, ni legislativa ni judicial dado el silencio u omisión del Ministerio Público Fiscal ante flagrancia semejante.
El alzamiento relacionado encuentra simetría en cada planteo o excusa de lawfare o democratización de la justicia, desde la Corte Suprema de Justicia hasta el último tribunal inferior.
Relacionado sobre planteos o excusas de "lawfare", asombra y enoja que el presidiario domiciliario VIP, Amado Boudou, sea autorizado a dar cátedra el próximo 3 de mayo en la UBA, precisamente sobre: “lawfare y fake news”; utilizando escandalosamente como ejemplo, su propio caso. 
(El ex vice presidente Amado Boudou, condenado a 5 años y 10 meses de prisión e inhabilitación por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública, dará una charla como invitado a un seminario optativo de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA)).
Mientras demasiados argentinos quedan sin trabajo, se contagian, se mueren; ciertos dirigentes políticos –habitantes de su distopía- sostienen pugnas feroces e inoportunas vg., por el abordaje de la pandemia, por la presencialidad educativa, por las elecciones PASO, por el transporte público y así, más de menos.
Mucho integrante de los tres poderes “sabe cuánto pesa un kilo, pero nunca lo ha cargado”, al menos cuando sigue negando, resistiendo y postergando, insolidariamente, un ecuánime e imprescindible ajuste político, legislativo y judicial ejemplarizador, largamente pendiente.

¿SOMOS UN PAÍS RICO?
Los gobiernos ineficientes o corruptos, pasan; el hambre queda creciendo sin parar. Somos un país, no-pobre, roto por una miseria imparable hija de enriquecimientos ilícitos (Hospitales, vacunas, educación, comida y trabajo que faltan!), de mentiras y privilegios, de impunidad y desigualdades; un país rico, atrapado en la pobreza e indigencia (42%) pero todo agravado por una pandemia infectada de miserables especulaciones políticas, legislativas y judiciales.
Sin alternativas, los emprendedores que aún respiran, se ven constreñidos a realizar malabares para tratar de reinventarse, reinsertarse y permanecer, de alguna manera, en el campo productivo de bienes y servicios, al menos durante las tres semanas de restricciones previstas, tardías e insuficientemente, por el Decreto 235/2021 entre los viernes 9 y 30 de abril.
Por su parte, el coronavirus ya paraliza también vg. a la industria automotriz, parcial o totalmente, en alguna de sus líneas de producción o montaje por el alto contagio de sus operarios.
En alguna ciudad hay toques sanitarios (control de la circulación nocturna), en provincias hay restricciones en cuanto al modo y la cantidad de personas que pueden reunirse o los horarios de cierre de locales, en tanto en Formosa rigen además, con total desaprensión y ´manu militari´, los caprichos de su autocrático gobernador.
Finalmente si debemos privilegiar el derecho a la vida por encima de los intereses económicos, es momento de que quienes detentan el poder al disponer imprescindibles prevenciones y cuidados, compartan también los sacrificios del pueblo renunciando a sus privilegiadas condiciones, dietas o haberes y acompañando verosímilmente a desocupados, a subocupados y a emprendedores, como hacen otros países cuando en este impredecible trance vírico, apoyan alimentaria, tributaria, tarifaria y financieramente a personas y a empresas.

(*) Docente e investigador universitario. Experto CoNEAU en Cooperativismo.





Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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