La crisis de Venezuela

Editorial 28 de marzo de 2021 Por Redacción
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La Defensoría del Pueblo de Colombia expresó preocupación por la situación de los venezolanos habitantes del estado Apure y calificó de "alarmante" el desplazamiento forzado de al menos 4.000 personas al municipio Arauquita de ese país debido a los efrentamientos entre el ejército venezolano y grupos disidentes de las FARC.
El Defensor del Pueblo colombiano, Carlos Camargo, indicó que conversaron con familias venezolanas que llegaron a un albergue en el municipio Arauquita y manifestó que los relatos señalan que se trata de una situación que merece atención.
El funcionario aseguró haber dialogado con las familias venezolanas asentadas en el albergue del municipio, arribando a la conclusión que sus testimonios dan cuenta de que viven una situación alarmante y de grandes proporciones que amerita una atención internacional.
Camargo llevó a cabo un recorrido por el Centro de Integración Ciudadana de Arauquita, uno de los 15 refugios habilitados en el municipio y señaló que "como entidad que salvaguarda y defiende los derechos humanos damos un parte de preocupación ante esta situación de los hermanos venezolanos, por lo que consideramos importante verificar y acompañar la garantía de los derechos de estas personas".
La Defensoría del Pueblo de Colombia informó que las autoridades municipales expresaron a Camargo su preocupación por el fuerte incremento de la llegada de familias venezolanas a Arauquita.
Las autoridades locales expresaron su preocupación por el aumento significativo de familias venezolanas que ingresaron en los últimos días a este municipio fronterizo, en un éxodo que viene siendo moneda corriente desde hace bastante tiempo entre los habitantes del país caribeño, que buscan un futuro distinto en varios países sudamericanos.
Mientras todo esto ocurre, en territorio venezolano siguen los combates, que tienen en vilo a la población, de acuerdo a los reportes que dieron a conocer varios departamentos.
Por ese motivo, las familias siguen huyendo a través de la frontera en busca de seguridad, ya que la violencia en la zona no ha cesado por completo. Es lógico que las personas que están abandonando el país lo hagan por estar aterrorizadas y porque temer por sus vidas, señalaron desde un Comité de Refugiados.
En el municipio colombiano de Arauquita viven una crisis humanitaria, según declararon las autoridades locales y nacionales. De acuerdo a la Defensoría del Pueblo, hasta el pasado 25 de marzo, se desplazaron 2.653 venezolanos y 521 colombianos.
También se consignó que en el Centro de Integración Ciudadana Riberas del Arauca, uno de los principales de la región, están refugiadas unas 400 personas, que si bien están bajo techo, fueron distribuidas en 13 carpas, que son ocupadas por algunas familias que debieron acomodarse en pequeños colchones sobre el suelo y en las tribunas del lugar, que normalmente es utilizado para desarrollar eventos deportivos.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno colombiano reforzó la presencia militar en la frontera con Venezuela en la zona de Arauca, con cerca de 2.000 soldados, según el Ministerio de Defensa.
El régimen de Nicolás Maduro reconoció que los enfrentamientos se iniciaron en el lado venezolano, concretamente en el municipio José Antonio Páez, pero no precisó el grupo irregular que está combatiendo.
Sin embargo, Human Rights Watch (HRW) dijo que se trata del Frente 10 de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El director para las Américas de esa organización, José Miguel Vivanco, señaló que recibieron denuncias de pobladores de Apure sobre abusos de las fuerzas de seguridad venezolanas contra la población, incluyendo allanamientos violentos y sin orden judicial, además de detenciones arbitrarias.
Por su parte, el general Mauricio Zabala, comandante de la Octava División del Ejército, aseguró que se continúan reforzando los controles en la frontera para garantizar la seguridad de la población civil que se desplaza y para evitar una eventual entrada al país de actores armados.
El militar sostuvo que es fundamental que verifiquemos, con esos controles, que dentro de esa población no se vayan a mezclar integrantes de Grupos Armados Organizados residuales que están siendo atacados en el territorio venezolano.
La situación que se está viviendo en el país que gobierna Nicolás Maduro es de extrema gravedad, de acuerdo con informes de distintos organismos, que en los últimos tiempos señalar que se violan los derechos humanos.
Sin embargo, a pesar de algunas condenas internacionales, no se pudo avanzar sobre el tema y la posibilidad de un cambio de estrategia en la política que está llevando a cabo el régimen, por el momento parece una quimera.
El mandatario venezolano se mantiene inflexible y por ahora nada lo conmueve.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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