Los autos de Indianápolis lograron vencer a los de Fórmula 1 en Monza

Deportes 04 de marzo de 2021 Por Redacción
EN LA "CARRERA DE LOS DOS MUNDOS" QUE SE DISPUTO EN LOS AÑOS 1957 Y 1958...
FOTOS ARCHIVO EN MONZA. Los autos de Indy ganaron las dos ediciones de la "Carrera de los Dos Mundos".  JIMMY BRYAN. Se impuso en el año 1957.  JIM RATHMANN. Fue el vencedor en 1958.
FOTOS ARCHIVO EN MONZA. Los autos de Indy ganaron las dos ediciones de la "Carrera de los Dos Mundos". JIMMY BRYAN. Se impuso en el año 1957. JIM RATHMANN. Fue el vencedor en 1958.

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Rafaela fue protagonista de un acontecimiento automovilístico de gran importancia: la participación de los autos de Indianápolis en nuestro tradicional óvalo de la velocidad hace cincuenta años.
Cuando mencionamos esta faraónica epopeya (dirigentes, periodistas, autoridades y público en general) realizada por hombres y mujeres de la ciudad, pertenecientes al Club Atlético, decimos habitualmente -de manera errónea- que fue la primera vez que los autos de Indianápolis salieron de Estados Unidos para competir.
Debemos reconocer que la verdad de la historia es que estos autos habían corrido dos veces en el mítico autódromo italiano de Monza, en los años 1957 y 1958.
La "Carrera de los Dos Mundos", también conocida como las "500 Millas de Monza", fue programada como un evento de exhibición -pero al mismo tiempo tuvo visos de desafío- con la participación de los pilotos y los equipos del United States Auto Club (USAC), contra los Fórmula 1 europeos.
Debido a la similitud con las "500 Millas de Indianápolis", la prueba se ganó el apodo de "Monzanápolis".
Los pilotos americanos ganaron en los dos años que se corrió. Jimmy Bryan lo hizo en 1957 y Jim Rathmann en 1958.
Algunos equipos de Fórmula 1 decidieron construir autos especiales para esas dos carreras.
En la segunda edición participó el argentino Juan Manuel Fangio, que ya había logrado sus cinco títulos mundiales en Fórmula 1 (1951, 1954, 1955, 1956 y 1957).
El piloto de Balcarce lo hizo con una máquina americana, Dean Van Lines, con motor Offenhauser. En las pruebas de clasificación realizó al tercer registro, pero en la mañana de la carrera, mientras se cambiaban las bujías del auto, se descubrió que un pistón estaba averiado.
A raíz de ese problema mecánico, Fangio no pudo largar las dos primeras mangas, pero sí logró hacerlo en la tercera, aunque su experiencia fue muy breve, ya que en la primera vuelta abandonó por un inconveniente del motor.
Esta última información fue extraída del libro "Cuando el hombre es más que el mito", de Roberto Carozzo.
La deserción de varios pilotos, en la mayoría de los casos por motivos referidos a la seguridad, además del alto costo de la organización, llevaron a cancelar definitivamente esa prueba luego de su segunda versión.
Con posterioridad a esas dos salidas de los autos de Indianápolis a Monza y la participación en nuestras "300 Indy", el 28 de febrero de 1971, varios países recibieron a la categoría estadounidense.
Canadá, Alemania, México, Brasil, Japón, Inglaterra y Australia, tuvieron la posibilidad de ver competir a la Fórmula Indy, incluyéndose esas fechas en el calendario oficial del USAC.
En general, se construyeron pistas acordes para esos bólidos (generalmente óvalos de una milla o algo más), en algunas ocasiones se utilizaron autódromos convencionales y hasta se emplearon trazados callejos.
Los que por una cuestión de edad tuvimos la oportunidad de asistir a la carrera realizada en el autódromo "Ciudad de Rafaela", nos ilusionamos con una eventual repetición.
Soy consciente, sin embargo, que el trabajo a concretarse, tal como ocurrió en aquella competencia, debería ser fenomenal.
En la ciudad, hay dirigentes, hombres y mujeres, que pueden tomar la posta de los Báscolo, Ricotti, Kuschnir y tantos otros que contribuyeron a enriquecer, gracias a su enorme capacidad, la historia de Atlético.
El desafío, en ese caso, sería titánico, porque se necesitaría adaptar nuestro óvalo o construir una pista más chica, que responda a las exigencias actuales, lo que demandaría una inversión más significativa que la realizada en 1971.
Carrera de 1957: se impuso el estadounidense Jimmy Bryan (Dean Van Lines, con un chasis Kuzma, motor Offenhauser y neumáticos Firestone.
Carrera de 1958: la victoria fue para Jim Rathmann (Zink Leader Card, con un chasis Watson, motor Offenhauser y neumáticos Firestone).

Colaboración de Oscar Alberto Bruno, publicada hace diez años y que se actualizó para la ocasión.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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