Mejoró la previsión en el crecimiento del PIB

Notas de Opinión 07 de enero de 2021 Por Redacción
BANCO MUNDIAL Y AMERICA LATINA

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El Banco Mundial (BM) informó que prevé una expansión económica del 3,7% en América Latina y el Caribe este año, mejorando su previsión anterior de un crecimiento de 2,8% para la región, que fue muy golpeada por la pandemia del coronavirus.
"Se espera que la actividad económica regional crezca un 3,7% en 2021, a medida que se flexibilicen las iniciativas para mitigar la pandemia, se distribuyan vacunas, se estabilicen los precios de los principales productos básicos y mejoren las condiciones externas", indicó el organismo multilateral al revelar sus perspectivas económicas.
Sin embargo, recalcó que la recuperación, que "llegará luego de una década de crecimiento lento, será muy leve".
Y advirtió que un escenario negativo, con retrasos en la distribución de la vacuna contra el CIVUD-19 y efectos económicos secundarios, podría reducir el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) a 1,9%.
Según las previsiones de la entidad, varios factores podrían hacer disminuir el ritmo de actividad.
Mencionó entre ellos "la imposibilidad de contener la pandemia, problemas relacionados con la deuda y el financiamiento externo, el resurgimiento de tensiones sociales y perturbaciones relacionadas con el cambio climático y los desastres naturales".
El organismo también alertó sobre el deterioro de la confianza de los inversionistas y la disminución de la capacidad crediticia en toda la región.
El Banco Mundial pronostica en 2021 una expansión económica en todos los países de América Latina y el Caribe, excepto en Nicaragua y Surinam, donde anticipa una contracción de 0,9% y 1,9%, respectivamente.
En el caso de Brasil, primera economía latinoamericana, espera un crecimiento de 3%, impulsado por un repunte del consumo y la inversión privada.
Respecto de México, confía en una expansión del 3,7%, en particular tras la entrada en vigor del T-MEC, el nuevo tratado de libre comercio norteamericano.
Argentina y Colombia, en tanto, crecerán 4,9% cada una, según estima el Banco Mundial. En ambos países, se espera una expansión del PIB por una mayor demanda interna. Y agrega que la economía argentina se beneficiará de una menor incertidumbre sobre la reestructuración de su deuda.
Para América Central, el crecimiento esperado en 2021 es de 3,6%, sustentado por un mayor ingreso de remesas, que llegarán fundamentalmente de Estados Unidos, más la reconstrucción después del embate de los huracanes Iota y Eta. La recuperación del turismo respaldará la expansión en el Caribe, región para la que se pronostica una recuperación del 4,5%.
El Banco Mundial recordó el fuerte impacto que tuvo la pandemia en América Latina y el Caribe. "Se calcula que la economía regional se contrajo un 6,9% el año pasado", indicó el organismo con sede en Washington.
Señaló en especial una caída de 8 por ciento interanual en el volumen de bienes exportados desde la región en los primeros tres trimestres de 2020, así como una detención en el ingreso de turistas y una exacerbación de la inseguridad alimentaria dada la disminución generalizada de ingresos.
A diferencia de la previsión para América Latina, el Banco Mundial divulgó un diagnóstico pesimista de la economía mundial, afectada por el COVID-19, y advirtió que su recuperación dependerá en gran medida de la rapidez con que se desplieguen campañas masivas de vacunación.
La institución redujo su previsión de crecimiento en el mundo para este 2021, aunque considera que la caída de la economía en 2020 fue "menos fuerte" de lo temido, con un retroceso de 4,3% frente al 4,5% pronosticado en junio pasado.
Se espera que el PIB mundial crezca un 4% este año, una reducción de apenas 0,2 puntos porcentuales en comparación con la última proyección.
Las nuevas previsiones son reflejo del panorama sanitario a finales de 2020 en todo el globo, donde siguen incrementándose los contagios de COVID-19, todo lo cual conduce a nuevas restricciones que perturban la actividad económica, particularmente en los Estados Unidos y en Europa.
Estos contratiempos, cuya consecuencia es la ralentización del crecimiento, también han provocado, según el Banco Mundial, una reducción considerable de ingresos públicos y privados. Por un lado los ingresos fiscales han caído y por otro los despidos masivos han afectado el poder adquisitivo de los hogares.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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