Adelanto de sus protagonistas

Información General 22 de noviembre de 2020 Por Redacción
”Los protagonistas del filme que estrenará Netflix dan su mirada sobre una historia real conmovedora, que interpela directamente al espectador.

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Por Maria Eugenia Capelo


La historia de El cuaderno de Tomy se centra en el caso real de María Vázquez, Marie, una mujer que es diagnosticada con un cáncer muy invasivo. La operación se lleva a cabo, pero inmediatamente le informan que solo le quedan unos meses de vida. A partir de esta trágica noticia Marie decide comenzar a usar Twitter como un lugar de descarga de lo que siente: enojo, frustración, tristeza. Y así, con sarcasmo y humor negro, cientos de miles de personas conocieron su realidad a través de las redes sociales.
El cuaderno de Tomy -basado en El cuaderno de Nippur- se escribió cuando ella estaba internada, y tenía la necesidad de dejarle algún mensaje a su pequeño de dos años. Así surgió la idea de escribir este texto.
Dirigidos por Carlos Sorín, Valeria Bertucelli y Esteban Lamothe son los protagonistas del filme que refleja su historia, y que Netflix estrenará el 24 de noviembre. En comunicación con Teleshow los actores reflexionaron acerca de la vida y la muerte, del uso de las redes sociales y de cómo los impactó esta historia llena de amor y dolor, pero sin golpes bajos.


—¿Cómo se interiorizaron en el tema de la película?


Bertucelli: —Leí El diario de Nippur (libro en el que se basa el film) al toque. Hablé un par de veces con Sebastián, su marido, y con Vanesa, que es su mejor amiga, y es alguien con quien sigo en contacto. También tuve encuentros con su médico (el doctor Criado).

Lamothe: —Lo conocí a Sebastián, y fue muy importante conocerlo. Pude conocer la casa donde ellos vivían. Fue muy inspirador estar en la casa con él. Fue intenso, pero vino bien.

—En tu caso Valeria, ¿cómo fue la conexión con este personaje de Marie, que tiene mucha entrega corporal?

—La conexión fue inmediata. Leí el guión y me gustó muchísimo, pero cuando leí el libro me pasó algo ridículo: leía la lista de sus canciones favoritas, y eran mis favoritas. Me sentí como muy cerca.


—Y si tuvieras que definir el género de El cuaderno de Tomy, ¿cuál sería? Porque a pesar de que es un drama no termina de ser un melodrama.


—Para mí el género de la película es punk-amoroso, es re Marie, esa manera que tiene de llevar la tragedia, a la par de la alegría y la felicidad. En la filmación pasó mucho eso: estábamos muy emocionados y a la vez, riéndonos. Tenía la sensación de que estaba re impregnado por su espíritu; digo por el espíritu de su manera de ver la vida, de verdad absoluta. En ese sentido digo lo de punk , como muy “la verdad”. Y a partir de ahí, como la verdad siempre es tremenda, es graciosa. Ese encuentro con su amiga Vanesa, que podría ser amiga mía, de hecho nos seguimos mandando mensajes como si fuera una amiga mía... es muy raro lo que sucedió. Fue una conexión bastante inmediata más allá de entrar en el personaje.

—¿Cuál fue la escena más dura de filmar?

Lamothe: —Hubo dos partes que a mí me costaron: una que tenía mucha letra y está inspirada en un video real, en donde mi personaje le cuenta y le presenta a su hijo quiénes son los amigos y las amigas de la mamá. Y después, la escena en que el personaje de Valeria, Marie, me dice que quiere poner fecha (de su muerte) es un punto de quiebre en la película para mi personaje.

Bertucelli: —Para mí también fue muy difícil la escena que ponemos fecha. También la que habla con su médico, que le dice cómo va a ser todo, y la escena final con su hijo. Carlos (Sorín) estaba muy atento a que haya cero golpe bajo en la película, porque todos entendíamos que ella (Marie) no hubiese querido un golpe bajo. Y esa cosa de no llorar nunca, es una lucha verdadera y graciosa. En todas las escenas podías llorar a mares pero era como que esa idea estaba desplazada. Pero después te pasaba que te ibas a comer una mandarina y te ponías a llorar de la nada.

—¿Cómo sienten que se abordó el tema de la muerte?

Bertucelli: —Vivimos alejados de la muerte. Cada vez que se muere alguien cercano, muy querido, son momentos muy intensos donde por lo general todos nos conectamos mucho, son muy profundos, y siempre te quedás con una sensación de: “Che, recordemos qué es lo importante”. Y después pareciera que la vida te lleva puesto y al toque estás preocupado por nimiedades. Y la verdad es que si estuvieras más presente que te vas a morir, y no es en 200 mil años, quizás vivís la vida de una manera más copada. Creo que la peli tiene algo de eso.

Lamothe: —También por la forma que tenemos de enfrentarnos los occidentales con la muerte: el miedo, el pánico, el silencio. Me parece que la película también habla de eso: hay otras maneras de morirse.

—Marie utiliza mucho las redes sociales para expresar todo lo que le pasa ante su muerte inminente. Ustedes, ¿cómo manejan sus redes y los comentarios?

Lamothe: —En el caso de Marie, creo que ella usó a Twitter y no Twitter a ella. Ella fagocitó Twitter y es un protagonista re importante en la película. Yo tengo un vínculo con redes para promocionar mi trabajo. En Twitter no me engancho ni cuando me dicen que soy feo, boludo y mal actor, ni si me dicen que soy genio, hermoso, potro, sexy y que actúo increíble. O sea, la dos son mentiras, ni una cosa ni la otra. Pero como hay mucha gente anónima, Twitter es más del insulto y esas cosas. En cambio Instagram es la red del amor: ¡el que te odia en Twitter quizás te ama en Instagram!

Bertucelli: —Yo no tengo redes sociales y siento que no entré en su momento. ¡Y no voy a entrar cuando todos cierren! (Risas).



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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