Se escuchan tambores en la política santafesina

Locales 16 de noviembre de 2020 Por Darío H. Schueri
Omar Perotti, quizás más condicionado por el kirchnerismo que por convicción propia, deberá sostener las medidas de ajuste que asoman a nivel nacional (quita de aportes sociales y empresarios, aumentos de servicios, impuestos insólitos, etc.) que lo dejará en una incómoda posición ante la ciudadanía, y pasto para las fieras opositoras, con quien ya vienen manteniendo un áspero contrapunto en los últimos tiempos, que se agudizará en las próximas semanas.
11-Lifschitz Perotti
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Al Gobernador santafesino le quedan dos años y cinco meses para el próximo armado de listas. Ya consumió el primer año de gestión y los seis meses de transición enfrascado en una guerra dialéctica casi tribal con el FPCyS, lanzándose cerbatanas envenenadas. El presupuesto 2021 será la culminación de esta etapa belicista, que empezó precisamente con el presupuesto 2020.
En enero del 2021 empezará la tercera; ya en pleno año electoral. ¿Con suspensión de PASO incluida?. ¿Y neolemas en Santa Fe?.

PERONISMO FUNDACIONAL
Los frentistas están convencidos – y a las pruebas dicen remitirse – que la gestión de Perotti no quiere dejar rastros visibles de lo construido política y efectivamente por el FPCyS.
El último sainete fue por el nombre y las funciones de un señorial edifico de inicios del siglo pasado erigido en esta capital, originalmente la Casa de los Gobernadores, y rebautizado como Casa de la Cultura, tras la restauración hecha en la gestión de Miguel Lifschitz. Pasando por haber trocado – y dejado sin efecto – los planes ABRE por Incluir y Prosumidores por ERA. Ahora, radicales y socialistas denuncian que el peronismo no quiere construir el gasoducto de la Costa, cambiándolo por gasoducto Metropolitano. Y suma y sigue.
La EPE y los discutibles proyectos que para ella tiene el Vicepresidente Alberto Joaquín, serán motivo en poco tiempo más de nuevas trifulcas políticas.
Sin contar que el paquete de tres proyectos de ley de seguridad, del tan mentado intento de reforma integral del sistema de Seguridad y del sistema policial de la provincia, comandado por su ministro Marcelo Saín, para Pullaro “no es un plan de seguridad, sino un reordenamiento normativo de la mayoría de las cosas que se venían haciendo por decreto desde la gestión de Raúl Lamberto, y otras en mi gestión".
El ambicioso programa de conectividad planeado por Perotti, tras haber superado en sus dos instancias (creación de Santa Fe Redes y Servicios y autorización de endeudamiento por 100 millones de dólares) el pase por el Senado con la piadosa abstención radical, difícilmente tenga tratamiento por ahora en Diputados.

DE ALQUIMIAS Y
ARMADOS POLÍTICOS
Tras el vendaval “perottista” del verano pasado, que esparció ramas y hojas del radicalismo, desde hace varios meses a esta parte el centenario Partido se ocupó pacientemente de reforestar el parque.
Casi se diría que el operativo está culminando; esta semana las cabezas de los bloques parlamentarios, Maximiliano Pullaro y Felipe Michlig juntaron telemática y presencialmente a jefes comunales y municipales, en una clara señal de unidad partidaria para enfrentar las tormentas del próximo verano que sobrevendrán del cuadrante gubernamental.

¿NACERÁ UN NUEVO
FRENTE?
Miguel Lifschitz y Federico Angelini abortaron instintivamente el iniciático “frente de frentes” garabateado sobre fines del 2019. Las condiciones – pandemia mediante- cambiaron. Ahora cada uno explora caminos distintos, pero con la intención de confluir en el mismo objetivo: derrotar al peronismo el año que viene.
Federico Angelini, líder del PRO santafesino teje junto con el radical Julián Galdeano, quien promete con su M.A.R armado de unas 120 listas, además de contar con el estratégico senador Hugo Rasetto.
José Corral con un novel sector PRO rosarino auspiciado por Roy López Molina, también intentar pavimentar su propio camino electoral, aunque con material proporcionado por el corralón Casa Gris, señalan algunos suspicaces (radicales).
El Diputado Ariel Bermúdez, alter ego del intendente rosarino Pablo Javkin quiere hacer trascender a su jefe de los límites de la gran urbe, pero en definitiva la opción de Javkin es fortalecerse en su ciudad de cara a las conversaciones con el socialismo para el próximo armado de listas a concejales. Perotti pondrá lo mejor de su equipo en Rosario; hasta se habla del senador Marcelo Lewandowski. Al socialismo esa jugada le salió bien en esta capital con Emilio Jatón.
Mario Barletta es partidario de crear un nuevo espacio, como dijimos, en reemplazo del “frente de frentes” (¿Concertación Santafesina?) con todos los sectores: NEO, Radicales Libres, Universidad sentados, con excepción de José Corral. El propio Barletta estaría dispuesto a competir con lista dentro de ese sitio, ¿sumando incluso a Lucila Lehmann de la Coalición Cívica?.
Habría que ver que piensan los otros socios del actual FPCyS: el PDP, CREO y GEN. 
Dicen que la semana pasada Barletta le desplegó los planos de semejante arquitectura, que hasta contaría con el aval de Carrió, Lousteau, Frigerio y Cornejo, al propio Miguel Lifschitz en su despacho legislativo; despacho por el cual, aprovechando la soledad pandémica, estarían pasando muchos y sorprendentes actores políticos.
“La estrategia es del 2023 para acá; el único que puede ganarle al candidato de Perotti es Miguel (Lifschitz), por eso hay que hacer un armado que lo fortalezca, no que lo debilite”, deslizaron en el búnker del ex embajador en Uruguay.
La política se define como el arte de lo posible.

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