En busca de… Lilia Salsano, pianista

La Palabra 14 de noviembre de 2020 Por Raúl Vigini
Dar vida y decir con la música Nacida en la ciudad de Santa Fe, heredera de un patrimonio musical por varias generaciones. Cultivó desde niña su atracción por el piano, que estudió y perfeccionó, con cuya formación logró destacados momentos de su trayectoria que continúa afianzando con un crecimiento sostenido. Su proyecto de visibilizar la obra de Carlos Guastavino, es el logro más reciente. Y de ello le cuenta a LA PALABRA con su simpatía.
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1 / 3 - archivo Lilia Salsano - Difundir: La misión de Lilia Salsano a través del piano

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LP - ¿Con qué repertorio te sentís más cómoda?

L.S. - He descubierto que con el repertorio emparentado con el estilo llamado "romántico" -estilo que nace en el siglo XIX-, vale decir, obras que poseen un pulso que va siguiendo las emociones humanas, como el corazón nuestro que no late todo el tiempo a la misma velocidad, la música que me permite seguir ese movimiento del latido del corazón, es con la que generalmente me encuentro más a gusto.

LP - Le diste cabida a dos compositores geográficamente cercanos: Carlos Guastavino y Virtú Maragno. ¿Por qué los elegiste? ¿Qué lograste con esas melodías?

L.S. - En los seminarios de posgrado que asistí en la Universidad de Cuyo, vivencié el trabajo y la mirada sobre las obras de compositores argentinos y latinoamericanos como nunca antes había visto: se trabajaban obras de nuestros compositores con el mismo rigor que se trabaja una sonata de Beethoven, una obra de Chopin... al volver a Santa Fe me pareció importantísimo que yo pudiera aportar una mirada, una interpretación de compositores de mi propia tierra, para mostrar a otros la riqueza y belleza que hay en sus creaciones y así es que comencé estudiando la obra de Virtú Maragno y luego la de Carlos Guastavino. Las partituras no tienen vida si no hay un intérprete. Y a medida que las interpretaciones se van multiplicando también esas obras se van enriqueciendo, van creciendo. Creo que solo se puede tener una idea del valor de una obra si se la conoce, si está en circulación y por eso me pareció fundamental poder aportar mi grano de arena para lograr poner al mismo nivel de interés las obras de estos compositores junto a las que poseen muchísima más tradición. Y así, sin querer me convertí en la primera pianista en grabar la obra completa para piano de Virtú Maragno. Y respecto de la obra completa de Carlos Guastavino había dos antecedentes de integrales, una: la del grupo de pianistas dirigidos por la maestra mendocina Dora de Marinis y la del pianista inglés Martín Jones pero hasta el momento no existía una integral realizada por una sola pianista argentina. Me parece increíble que no se haya hecho antes, siendo tan bella y tan bien escrita...

LP - ¿Algún compositor escribe especialmente para vos?

L.S. - He recibido dedicatorias de obras y especialmente el compositor peruano radicado en Boston: Marco Antonio Flores-Villanueva escribió una serie de tangos para mí incluido uno para la mano izquierda sola, que yo estrené en una gira por Estados Unidos.  También el compositor argentino radicado en Viena: Cristian Axt me dedicó "Malambo al final" una obra extraordinaria que estrené en Roma, Italia, en 2015.

LP - ¿También componés?

L.S. - No, no me he dedicado a la composición, si bien me gusta sentarme a probar cosas, improvisar de alguna forma. En ese sentido disfruto mucho trabajando como pianista acompañante de danzas en el Liceo Municipal de Santa Fe en cuyas muestras generalmente hemos realizado puestas coreográficas con improvisaciones o creaciones mías al piano. Es muy divertido.

LP - ¿Qué importancia le asignás a la labor docente?

L.S. - Disfruto mucho dando clases, ver crecer a los alumnos, verlos felices en sus logros. También he aprendido muchísimo al tener que enseñar y rever cuestiones técnicas por ejemplo… a su vez también he aprendido de ellos a través de sus devoluciones, sus pareceres, sus puntos de vista. Es muy complejo ser docente, es una tarea enorme el poder acompañar el proceso de una persona que está aprendiendo, saber hasta dónde hay que exigir sin dejar de contemplar su propia esencia. 

LP - ¿Abordaste y analizaste la obra de Remo Pignoni?

L.S. - Mi bisabuelo fue profesor de piano de Remo Pignoni y muchas de las obras de Remo están dedicadas a mi familia, por lo tanto en mi casa siempre se escucharon las obras de él: mi mamá interpretándolas, incluso antes de que se estrenaran, ¡a pedido del compositor!  Mi hermana y yo desde muy chicas tocamos obras de Remo con mucho placer. 

LP - ¿Te considerás reconocida por tu trabajo profesional?

L.S. - Por lo que te decía antes, de los dos tipos de reconocimiento, he tenido a lo largo de mi carrera varios reconocimientos tanto de instituciones como del público asistente. Tal vez lo que falta en Argentina y no lo digo solo para mí, es que haya una red o circuito por donde los pianistas puedan circular, con cierto apoyo, para que muchas carreras no se vean frustradas y para que el público pueda tener un más amplio abanico de músicas a su alcance.

LP - ¿Cómo es tu presente con el piano?

L.S. - En este año tan particular, con la imposibilidad de poder subir a los escenarios tradicionales y de poder realizar conciertos presenciales muchos músicos buscamos creativamente alguna salida, alguna manera de reinventarnos. En mi caso primero fui resolviendo algo que tenía pendiente hace mucho tiempo que era subir a plataformas digitales los trabajos ya grabados, y está en proceso la salida de los tres discos de la obra de Guastavino a través del flamante sello digital Shagrada Medra que se acaba de lanzar en septiembre. Mis discos de Guastavino empezarán a salir a fin de año en etapas de manera digital. Por otra parte me pasó algo muy particular. Al poco tiempo de comenzar la pandemia, con toda una serie de incertidumbres y miedos, un día me levanto y veo al amanecer mientras escuchaba un concierto en vivo del pianista ruso Boris Guiltburg que estaba realizando las sonatas de Beethoven, ya que este año es el aniversario de este famoso compositor y sentí algo muy especial... sentí la grandiosidad de lo que el ser humano puede crear y que a través del arte se pueda llenar el alma de una forma que no se puede hacer con ninguna otra cosa. Y así es como decidí en ese momento que iba a hacer el ciclo de conciertos en vivo que estoy realizando desde julio de este año, viernes de por medio, dedicado a la obra de Carlos Guastavino en su veinteavo aniversario de fallecimiento Y esta es una excusa para celebrar su música y llevar al corazón de tantas personas el arte. Por otra parte, yo me imaginaba que una vez que terminara de grabar los discos iba a hacer una gira por Argentina, para llevar a todos los rincones de nuestro país esta música y sin quererlo lo estoy realizando, ya que en este ciclo en vivo que realizó a través de la plataforma de Facebook me están escuchando desde todos los puntos de Argentina desde Jujuy y Mendoza, Córdoba, Patagonia, Buenos Aires, Entre Ríos, etcétera, inclusive países limítrofes ¡y argentinos que residen en Estados Unidos! Al día siguiente ya queda subido el video del concierto en mi muro y continúan las reproducciones, y me escuchan desde todo el mundo. Aparte de mi ciclo de conciertos, estuve participando en eventos internacionales organizados por "Buffet Crampon Latinoamérica", el homenaje a las víctimas del Covid 19 organizado por la Asociación "SAS Performing Arts Company and Studio" New York, Estados Unidos, junto al tenor Roberto Nadalet y el Primer Festival Internacional dedicado a la música de Carlos Guastavino: "Sonus International Music Festival" que se realizó desde el 22 al 28 de octubre con artistas de todo el mundo.

LP - Algo más que desees agregar.

L.S. - Me gustaría agregar que hace cinco años tengo el enorme placer de integrar como pianista solista la Orquesta Sinfónica Provincial de Santa Fe. Es un trabajo maravilloso, único. Ser la pianista de este organismo sinfónico me abrió un mundo nuevo de sonoridades y también de descubrimiento de repertorios y músicos. También te cuento que estoy junto a un grupo de maravillosas personas, mi querida Nelly Amilibia y un pianista victoriense Laureano Brino, desde dos mil doce, en un proyecto de restauración de un piano de cola Steinway en la ciudad de Victoria, Entre Ríos, denominado "Victoria al Piano", en el que organizamos series de conciertos con pianistas de variados repertorios  ¡y que luego de varios años está llegando al fin que tanto deseábamos! El piano ya está en su etapa final de restauración ¡y será una fiesta no bien podamos volver a nuestros conciertos habituales!

por Raúl Vigini

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