Apoyo municipal a comercios y pymes

Suplemento Economía 18 de octubre de 2020 Por Redacción
Mecanismos innovadores para acompañar el impacto de la crisis por Covid19 desde los gobiernos locales. Alianzas con el sistema cooperativo de crédito como una alternativa para brindar asistencia económica.

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Por Gustavo J. Daverio *

La particular iniciativa de la Municipalidad de San Jerónimo Norte de otorgar créditos a tasa bonificada al comercio y pymes locales consolida al gobierno local en su rol de dinamizador de la economía, fundamentalmente en momentos de crisis, como los que estamos viviendo a partir de la pandemia de COVID-19.
Sabido es que el comercio minorista y las pequeñas industrias son dos de los sectores que mayormente vienen padeciendo las restricciones impuestas por el aislamiento/distanciamiento obligatorio, con consecuencias que se traducen en fuertes endeudamientos, despidos de empleados y hasta el cierre mismo de las empresas o emprendimientos. El fenómeno no es nuevo, pero la pandemia agravó el contexto de fuerte contracción y recesión de la economía que ya venía impactando en este sector.
Es muy importante tener presente el aporte determinante que tienen como dinamizadores de la economía a escala local, ya sea por la generación de empleo y la apertura de oportunidades de crecimiento, como así también por la retroalimentación de las necesidades y demandas propias de cada comunidad y la consolidación de vínculos sociales vecinales. Además del flujo de aportes a los propios gobiernos locales a través de tasas y coparticipación impositiva.
Desde la administración local ya se viene haciendo frente a la crisis con un enfoque de mediano y largo plazo. Por un lado, poniendo el énfasis en el aspecto sanitario (refuerzo del sistema de salud, medidas de control, acciones de prevención y educación, siguiendo los protocolos establecidos por las autoridades provinciales y nacionales), al mismo tiempo que se mira con detenimiento el impacto en el sector económico y las posibilidades de reactivación del mismo.
Esta situación también afecta las arcas municipales, en una ecuación complicada que combina mayores gastos con menor recaudación. Producto de las sucesivas decisiones tomadas en función de proteger la economía local, primero se decidió congelar el aumento de la tasa contributiva específica, luego postergar los vencimientos y finalmente establecer la condonación lisa y llana por imposibilidad de pago.
Frente a esta disyuntiva, la pregunta que surge entonces es: ¿qué pueden hacer los gobiernos locales frente a esta situación? Y, además ¿alcanza con estas medidas paliativas o es posible pensar otras alternativas?
En principio, es importante no intentar resolver la complejidad cayendo en la trampa de la falsa dicotomía entre salud y economía. Toda crisis plantea la necesidad de reorientar recursos del propio presupuesto municipal a partir de una redefinición de las prioridades de inversión. Es indispensable reforzar partidas para atender el aspecto sanitario y también sus consecuencias sociales.
Al mismo tiempo, involucrarse directamente en el sostenimiento de la actividad económica y el empleo local con una estrategia sustentable de transferencia de recursos, aplicando medidas innovadoras que apunten a la construcción de alianzas de cooperación, en este caso, con instituciones de crédito no bancario, con fuerte arraigo local y regional.
La iniciativa contempla la posibilidad de otorgar créditos a tasa bonificada al comercio minorista y pymes industriales, a partir de convenios desarrollados con instituciones de microcrédito de la ciudad y la región, como son la Mutual del Club Atlético Libertad, la Mutual Centenario de Humboldt y la Mutual La Fraternal de Franck. La decisión debe ser vista como una forma alternativa de generar una propuesta adecuada y oportuna desde la economía solidaria. No como rechazo a la banca tradicional, sino como una apuesta a la posibilidad de repensar la banca minorista, para ponerla al servicio del desarrollo y no sólo de la renta financiera.
El proyecto impulsado por el intendente Carlos Volpatto, que fue plasmado en la Ordenanza Municipal Nº 16/2020 sancionada por el Honorable Concejo Municipal, no requiere la presentación de garantías o avales, ni de balances contables, que por otra parte hubieran servido de muy poco. Sólo exigía como requisitos estar radicados en la localidad, inscriptos y obligados al pago del Derecho de Registro e Inspección, debiendo contar con el libre deuda del mismo regularizado al 29 de febrero.
Esto permitió que, hasta el 31 de julio pasado, se hayan concretado 62 préstamos, por un monto máximo de 50.000 pesos, a devolver en 12 cuotas iguales y consecutivas. Los beneficiarios son pequeños comerciantes, titulares de establecimientos industriales y emprendimientos familiares, profesionales y comerciantes del sector servicio, como peluquerías, carpinterías y salones de belleza, entre otros.
La experiencia desarrollada por la Municipalidad de San Jerónimo Norte muestra que es posible que los gobiernos locales se involucren decididamente en la elaboración de la agenda de reconstrucción de las economías territoriales, posibilitando en este caso el acceso al crédito para el salvataje, o como impulso para la reconversión de negocios frente a las nuevas circunstancias.
Asimismo, permite reflexionar sobre la posibilidad concreta de reorientar recursos locales para proteger sectores vulnerables en un determinado momento, en la búsqueda de un desarrollo más equilibrado. En este caso, redireccionar en pequeña escala recursos que aportan sectores no afectados de manera directa -como el agropecuario- para ayudar a que el comercio y la industria no se caigan.
Los gobiernos locales deben convertirse en verdaderos protagonistas de la recuperación del entramado económico pospandemia. Esto se logra apostando a la construcción de alianzas cooperativas entendidas como política resiliente, es decir como dispositivos de fortalecimiento de las capacidades locales de adaptación ante una crisis y de superación de su impacto de manera equitativa.
Un conjunto de políticas públicas ingeniosas y creativas que, en lo inmediato, evite el cierre inexorable de pequeñas unidades económicas generadoras de empleo e ingresos y que a mediano plazo permita vislumbrar una oportunidad para alcanzar un desarrollo sostenible, donde todos los actores del proceso económico tengan la posibilidad de crecer aún frente a circunstancias difíciles.

(*) El presente artículo forma parte de la nueva serie de aportes al debate y la reflexión que hacen a diario LA OPINION alumnos de la Maestría en Desarrollo Territorial, la cual se dicta desde hace 10 años en el ámbito de la Facultad Regional Rafaela de la Universidad Tecnológica Nacional - www.mdt.frra.utn.edu.ar - 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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