El tenis argentino vibró en París

Deportes 07 de octubre de 2020 Por Redacción
Nadia Podoroska derrotó a la ucraniana Elina Svitolina y Diego Schwartzman al austríaco Dominic Thiem. Así Argentina volvió a tener semifinalistas en ambos cuadros de Roland Garros luego de 16 años.
Ver galería FOTO NA MARTES INOLVIDABLE. Primero fue la rosarina en sets corridos y luego el porteño, en un partidazo de más de 5 horas.
1 / 2 - FOTO NA MARTES INOLVIDABLE. Primero fue la rosarina en sets corridos y luego el porteño, en un partidazo de más de 5 horas.

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El tenis argentino vivió ayer una jornada de gloria, en la que repitió presencia en semifinales de ambos cuadros de Roland Garros luego de 16 años, gracias a las soberbias actuaciones de la rosarina Nadia Podoroska y el porteño Diego Schwartzman, en el tercer y último Grand Slam de la temporada. Podoroska, de 23 años y actual 131 del ránking mundial tuvo un sobresaliente desempeño para agigantar su sueño, ya que venció a la ucraniana Elina Svitolina (5°) con parciales de 6-2 y 6-4 para convertirse en la primera jugadora de la Era Abierta que, llegando al cuadro principal desde la clasificación, se metió entre las cuatro mejores del certamen parisino sobre polvo de ladrillo.
Y cuando todavía el éxtasis por Porodoska se mantenía en el ambiente, Schwartzman regaló un partido de antología contra el austríaco Dominic Thiem (3°), al que venció en una batalla de cinco sets que se resolvió por 7-6 (1), 5-7, 6-7 (6), 7-6 (5) y 6-2. Ambos tenistas albicelestes, los mejores de la actualidad en sus ramas, revolucionaron el estadio principal "Phillipe Chatrier", como hace 16 años cuando Paola Suárez, David Nalbandian, Guillermo Coria y Gastón Gaudio se ubicaron en semifinales.
Los números estadísticos, entonces, dirán que la última vez que Argentina tuvo semifinalistas en ambos cuadros, uno de ellos fue campeón, al recordar la hazaña de Gaudio.

PODOROSKA NO PARA
La "Peque" Podoroska necesitó de una hora y 20 minutos de juego para demostrar un carácter impresionante, dominar con un saque sólido, un drive poderoso -metió 30 winners- y constantes cambios de ritmo y alturas. Fue la octava victoria consecutiva -las tres primeras en la clasificación- en el polvo de ladrillo para la rosarina, que durante la pandemia de coronavirus debió entrenarse en su casa contra un colchón.
Estos diez días inolvidables para la "Peque" Podoroska se trasladarán inmediatamente a su ránking, ya que se aseguró presencia entre las mejores 47 del escalafón de la WTA. Podoroska ya hizo historia al convertirse en la primera argentina en llegar a semifinales de una cita de Grand Slam en los últimos 16 años, desde Paola Suárez.
La campeona panamericana en Lima y representante de la Argentina en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio enfrentará el jueves a la polaca Iga Swiatek (54°), que le ganó a la italiana Martina Trevisan (159°) 6-3 y 6-1.
Más allá de resolverlo en dos sets, Podoroska había empezado con el pie izquierdo, ya que la ucraniana le quebró su primer game de saque. Pero de a poco, la rosarina se fue soltando del entorno de jugar en la cancha más importante del complejo parisino -con presencia reducida de público- y logró quedarse con el servicio de Svitolina en el segundo game. Fue el revés paralelo el golpe de Porosoka que más daño le hizo a la ucraniana, que además de no poder leerlo, le costaba resolverlo con su movilidad.
Dos nuevos quiebres le dieron la posibilidad a la rosarina de quedarse con el primer set con una actuación convincente y que sorprendió a Svitolina, quien en la previa había reconocido que no conocía nada de la argentina. Esa ventaja le dio la seguridad que necesitaba para seguir con mucha regularidad en sus ataques, más allá de haberse sentido invadida por los nervios en el segundo parcial.
De hecho, hasta el 4-4 fue un vendaval de quiebres de servicio de uno y otro lado, hasta que Podoroska se reencontró con sus poderosos golpes y los drops a la red que frustraron a Svitolina. Defendió su saque para ponerse 5-4 y luego volvió a quebrar a la ucraniana para lanzar la raqueta al cielo y celebrar, con lágrimas, su histórica actuación.

PEQUE GIGANTE
Enfocado en hacer su trabajo, Schwartzman tampoco dejó pasar su oportunidad, que había empezado a macerarse hace un par de semanas, cuando venció a Rafael Nadal, el rey del polvo de ladrillo, en el Masters 1000 de Roma. El "Peque" de 28 años supo reponerse a los momentos adversos de un partido cambiante en el dominio, que se reflejó en los 18 quiebres que hubo, nueve para cada lado.
Thiem, campeón del reciente US Open y doble finalista de Roland Garros en 2018 y 2019, significó el premio para una semana gloriosa de Schwartzman, que será Top Ten del ránking mundial a partir de la próxima semana. Thiem lo exigió al máximo desde su versatilidad de juego y obligó a Schwartzman a mantenerse enfocado, pese a que en varios tramos del partido se lo notó fuera de sí. Desde correr de atrás en todo el primer set para arrollarlo en el tie break (7-1), hasta perder posibilidades que parecían poder pasar una sola vez, por todo eso pasó el "Peque" durante las cinco horas de juego.
Schwartzman perdió el primer set del torneo en el segundo parcial, cuando no supo manejar los errores capitalizados a la perfección por Thiem. En el tercer parcial llegó el momento de rabia y enojo del "Peque", que primero se criticó a sí mismo perder una ventaja de 3-1 tras hacer una doble falta: "No me sale, eh. Lamentablemente tengo una sal, boludo. Le pongo una garra, pero no me sale". Luego, el nacido en Villa Crespo llegó a estar 5-3 adelante pero dejó escapar esa nueva ventaja: "No sé qué me está pasando, eh. ¡No me digas más ‘vamos’, decime algo que me sirva para el partido!", gritó en dirección al lugar donde estaba su entrenador Juan Ignacio Chela.
Un set point desperdiciado derivó en que Thiem quiebre y, en otro tie break cargado de emoción, se imponga por 8-6 para sacar ventaja. Fue el peor momento de Schwartzman en el partido, porque si bien tenísticamente estaba bien, parecía que no podía despojarse de esos errores anteriores. Incluso el austríaco quebró de entrada para sacar una ventaja de 2-0, pero el "Peque" pasó al frente por 4-2, estuvo 5-4 y 40-0 con su servicio, pero ahí dejó pasar otra posibilidad.
En ese momento, cada punto era una exhibición en sí mismo, por lo que los pocos espectadores en el estadio disfrutaron cómo Schwartzman forzó la igualdad y otro tie break, que se quedó por 7-5.
El quinto set fue la verdadera batalla, con un arranque cambiante hasta el quiebre de Schwartzman sobre Thiem que lo puso 4-2, para aferrarse a esa chance y, ahora sí, no dejarla escapar. En semis, el "Peque", ganador de tres títulos ATP en su carrera, enfrentará el viernes al español Rafael Nadal (2°) que muy tarde en la noche de Francia superó al italiano juvenil Jannick Sinner, de 19 años, por 7-6 (4), 6-4 y 6-1. Recientemente, el argentino le ganó a Nadal en el Master 1000 de Roma.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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