AGUA EN MOVIMIENTO

SUPLEMENTO RURAL 01 de octubre de 2020 Por Redacción
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Además de un alto valor ornamental, una fuente o un estanque, con el susurro del agua que se mueve entre las plantas ha sido siempre fuente de inspiración para poetas y una invitación a la quietud espiritual, tan necesaria durante estos tiempos que transcurren.
Contrariamente a lo que muchos suponen, una laguna sana aleja a los mosquitos y otros males. Tener un estanque en casa no solo es reconfortante, también resulta saludable. Gratifica ver a los nenúfares resurgir del fondo del agua y descubrir que el agua nunca se pudre en un estanque con plantas. Un estanque sano es visitado por libélulas, mariposas, pájaros o escarabajos acuáticos y no por mosquitos. Haga la prueba. Coloque en un recipiente mínimo una planta acuática y verá que el agua nunca se descompone. Una planta flotando más algo de luz solar, introduce oxígeno al agua y las bacterias aeróbicas (las que producen el humus) comienzan a trabajar, transformando toda impureza en tierra (humus) que se va depositando en el fondo sin molestar. Estas bacterias necesitan oxígeno para sobrevivir y así fortalecidas, eliminan a las bacterias patógenas, responsables del cólera, tifus, dengue, etc., que no precisan oxígeno y, por lo tanto, se desarrollan fácilmente en aguas descompuestas (sin plantas acuáticas). Hasta los mosquitos comunes instintivamente les escapan a los estanques con agua sana. No así las libélulas y los escarabajos de agua, que son excelentes cazadores de mosquitos. Por eso, es fundamental establecer la diferencia: un contenedor de agua sin plantas acuáticas, puede ser nido de enfermedades, un estanque con plantas y animales es fuente de salud.
El agua ejerce un poder mágico en cualquier jardín, por mínimo que sea el espacio que le destinemos. Las posibilidades que hoy ofrece el mercado permiten disfrutar de ello también en espacios reducidos como balcones y terrazas. El agua produce sonidos: al agitarse y chocar contra los bordes del recipiente, al caer en cascada, al rozar las hojas de las plantas acuáticas que crecen allí, o simplemente por la acción de los animales que se acercan, sean sapos, ranas o pájaros. En los espejos de agua es fundamental dejar libre al menos un 60 por ciento de la superficie, para lograr un mejor efecto ornamental. En espacios reducidos y de 60 cm de profundidad, es aconsejable plantar nenúfares enanos cuyo tamaño de hoja estará proporcionado a estas dimensiones.
Cuando la profundidad es menor es preferible manejarse con plantas flotantes, repollitos de agua, lenteja de agua común, etc.
Habitualmente las plantas acuáticas toleran poco movimiento de agua y toleran chorros de poca presión. Para reciclar el agua lo mejor son las bombas pequeñas, eléctricas y de fácil instalación, que se meten en el agua.
Otro aspecto a tener en cuenta es el entorno. Si se trata de una fuente con pie de color claro, tipo bebedero, será mejor cubrir la base con plantas rastreras para lograr un efecto más silvestre. En cambio, si está apoyada contra un muro, convendrá recurrir a una trepadora.
Y por último como para ir finalizando el artículo de hoy, les comento que una forma práctica de armar un estanque es utilizando nylon negro de un buen espesor, teniendo muchísimo cuidado en su colocación para que no se rompa y se nos escape el agua…
Como siempre les digo ante la menor duda consulten con un especialista.

Hasta el próximo encuentro. Ing. María Paula.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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