Para la estimada docente Nelva Morra de Delbino

Región 09 de septiembre de 2020 Por Redacción
HUMBERTO PRIMO

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HUMBERTO PRIMO (Por Jorge Luis Mezzabarba). - Sin dudas que de los recuerdos que uno atesora en la vida, el paso por la escuela es el que más sobresale. Y si de eso hablamos, también tenemos muy presente el recuerdo de esa segunda mamá: la maestra. Muchas promociones de la escuela N° 464 hoy estamos muy tristes porque falleció en Rafaela la señora Nelva María Morra de Delbino, docente humbertina.
La señora Nelva como la llamábamos cariñosamente… nació  el 28 de enero de 1928, su vocación docente llegó con su adolescencia y se recibió a los 18 años en la Normal de Rafaela. Su comienzo fue en una escuela rural cerca de Nuevo Torino. Luego, junto a su hermana melliza Norma (f) comenzaron a trabajar en Villa San José viajando en colectivo un tramo y otro en sulky. El resto es historia más cercana, el traslado a su querida escuela N° 464 de Humberto I donde estuvo educando muchos años hasta abril de 1976 cuando se acogió a los beneficios jubilatorios. Pero a decir verdad, hasta sus últimos momentos en esta vida, ha sido docente, demostrando a sus 92 años, por ejemplo, como se escribía correctamente tal o cual palabra.
Fue la encargada de enseñarnos los primeros planos de la vida fuera del hogar, encerrando pacientemente en su explicación y con un léxico perfecto, si la palabra se escribía con “s” o con “c”; con la “b” o con la “v”. Los primeros dibujos, los cuentos infantiles, los tiempos de los verbos, las operaciones matemáticas y el acompañamiento en los recreos. Muchos exalumnos recordamos su modelo de firmeza, amor y dedicación por sus alumnos; amabilidad y capacidad para ofrecer trabajos prácticos compartidos y calidad destacada para enseñar a redactar.
Si las etapas en la escuela se atesoran en un lugar especial del corazón, con una maestra como Nelva, mucho más.
Muchas promociones de la escuela “Estanislao Zeballos” la recordarán siempre, porque fue una “gran maestra” pero mucho más porque ha sido una gran mamá de María Nelva, Cirene Ana y de Francisco Agustín y abuela de siete nietos (Marina, Mercedes, María Florencia, Juan Manuel, Marcos, Dana y Lucía). Mujer respetada en la comunidad y en la docencia, y junto a Telmo (f) su esposo conformaron una de las familias tradicionales del pueblo.
Señora Nelva, hoy cuando tome asistencia vamos a estar todos, y haga figurar que de verdad estamos muy triste por su partida, pero contentos porque su enseñanza hoy es marca registrada en sus ex alumnos quienes mantenemos intacta su estima.
Adiós señora Nelva. Adiós maestra de la primaria. Que en paz descanse.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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