La televisión y la radio jaqueadas por el Covid 19

Información General 06 de septiembre de 2020 Por Redacción
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La televisión apagó las luces de los estudios de grabación pero solo en lo que se refiere a las ficciones: volcada por completo a la cobertura de la pandemia, la pantalla chica continuó encendida sin pausa alguna desde aquel 20 de marzo en que se decretó la cuarentena obligatoria. Lo mismo ocurrió con la radio. Así fue como periodistas, conductores, panelistas y técnicos se expusieron al contagio desde el día 1.
En los primeros meses los programas debieron informar sobre casos de coronavirus registrados afuera del medio. Hasta que Lizy Tagliani dio positivo en junio; luego Andy Kusnetzoff. Y sin embargo, parecían situaciones excepcionales. Todo cambió en los últimos días, con contagios registrados uno detrás del otro: el COVID-19 derrumbó las burbujas radiales y televisivas.
Santiago del Moro y Guido Kazcka contrajeron el virus luego de que Claudia la Gunda Fontán obtuviera el resultado de su test: fue la primera famosa contagiada de La 100. Cada mañana, en dos programas distintos, los tres comparten un estudio que cumple con todas las normas sanitarias previstas por las autoridades. Pero no alcanzó.
Catherine Fulop -integrante de la misma emisora- corrió igual suerte: terminó internada internada en observación en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, en Barrio Norte. “La pasé muy mal”, dijo la actriz venezolana. Cathy terminó propagando el virus en su casa, afectando a su hija menor, Tiziana (también pasó una noche en una clínica, pudiéndose descartar una neumonía), su esposo, Osvaldo Sabatini, y hasta a su suegra, Beatriz Sabatini, quien había ido a vivir con ellos luego del arranque del confinamiento.
Marcela Tauro es compañera de Fontán y Del Moro. Pero por su participación en distintos programas televisivos, ya se había sometido a tres hisopados en los últimos dos meses. Uno, por caso, luego de que Alejando Fantino contrajera el virus. Por esa razón, en la víspera del cuarto test -por los casos de La 100- la panelista de Fantino a la tarde, por América, llegó a un sincericidio brutal: “No puedo más, ¡pido contagiarme!”, reveló la ex Intrusos, angustiada. Un día más tarde obtuvo el resultado: tiene COVID-19.
Maju Lozano también se contagió en La 100: es una de las figuras del El Club del Moro. Pero su situación encendió las alarmas en El Nueve, canal en el cual conduce Todas las tardes, por lo que se activó el protocolo. No solo su equipo se hizo el hisopado (sin ningún positivo), sino que además las autoridades de la emisora debieron rearmar la programación: Confrontados, con Marina Calabró, cubrió el horario del magazine de Maju.
Cuando Toti Pasman comunicó que tenía COVID-19 los protocolos se accionaron en El Trece, puntualmente en los ciclos de Mirtha Legrand que en cuarentena conduce su nieta, Juana Viale. ¿La razón? El periodista deportivo había participado en la última emisión de las mesazas. Pero luego del no detectable de la actriz, los programas saldrán al aire con normalidad este fin de semana.
Más allá de los sustos de Fulop y Tiziana, todos ellos transitan la enfermedad en sus casas, sin mayores complicaciones y cumpliendo a rajatabla el aislamiento. Previsor, desde marzo Kazcka contaba con una serie de envíos ya grabados de Bienvenidos a bordo, el exitoso ciclo que conduce en El Trece, que iba renovando semanalmente. Es por eso que el programa seguirá saliendo al aire hasta que Guido esté condiciones de regresar a la pantalla, siempre y cuando eso suceda dentro de los plazos previstos para la recuperación habitual del cuadro de coronavirus. Primero la salud, por supuesto. El show no siempre debe continuar.
Esto mismo ocurrió con Andy. Ya recuperado del virus (su salud se había resentido por una neumonía), el 3 de agosto volvió -siempre desde su casa- al micrófono de FM Metro, para sus Perros de la calle. Pero a PH regresará recién hoy, un mes más tarde (en rigor, el programa lo grabó el jueves pasado). Sucede que, en concordancia con Telefe, Kusnetzoff prefirió retrasar su retorno a la televisión hasta encontrarse en óptimas condiciones. “Quería estar físicamente bien, no me quería exigir. Nunca hubo un tema con el canal”, le aclaró a Teleshow.
Baby Etchecopar protagoniza un caso similar. El miércoles 26 de agosto su pareja dio negativo, pero como continuaba con síntomas persistentes, el periodista decidió aislarse junto con ella, esperando el resultado de su propio hisopado. Al día siguiente Baby supo que él también tenía COVID-19. Ambos desarrollaron la enfermedad sin complicaciones relevantes.
“Estamos perfecto, sin fiebre, sin nada, mucho mejor de lo que se dice que han pasado otros enfermos. Debe ser cómo te pegue”, consideró Etchecopar, quien ya el jueves se sentía en óptimas condiciones para retomar su labor al frente de sus ciclos en A24 y Radio Rivadavia. No lo hizo, desde ya: prefirió esperar el alta médica, como corresponde. Se la darán en estas horas. Y este lunes 7 saldría al aire nuevamente.
El positivo de Hernán Drago es un tema aparte: la noticia generó un verdadero revuelo en las redes sociales, con la inédita propuesta de cientos de mujeres que se ofrecieron a cuidarlo. Sucede que el modelo es uno de los grandes protagonista de la televisión en la pandemia, con su papel en Bienvenidos a bordo. Aquí, otro hecho curioso: Drago no sabe cómo ni cuándo se contagio, porque si bien comparte el estudio con Guido, las medidas sanitarias son extremas. Y apenas si salió de su casa en estos meses. Ahora está allí, aislado en un cuarto de sus hijas y su exesposa, con quien convive pese a estar divorciados.
En los estudios radiales y televisivos se respira con cierto alivio por la llegada del fin de semana. Aunque está claro que las empresas periodísticas cumplen con recelo todo lo que indican los protocolos, los sábados y los domingos la presencia en los pasillos de los canales y las radios disminuye, y entonces el coronavirus parece dar tregua por unas horas. Justo en una semana que había comenzado con una gran noticia: el alta de Eduardo Feinmann. Porque como dice el periodista, nadie está exento de ser alcanzado por el virus. Y cuidarse es la única receta que puede prescribir los médicos.
Este repaso de celebridades argentinas alcanzadas por el COVID-19 tiene un apartado internacional. Y se vincula con Wanda Nara. Ella dio negativo, pero su esposo, Mauro Icardi, y tres de sus cinco hijos contrajeron el virus en una vacaciones que pasaron en Ibiza, España, con otros futbolistas del PSG y sus correspondientes familias; uno de ellos fue Neymar, también contagiado.
El caso ocupa a la prensa francesa por el futuro inmediato del club más importante del país galo. Pero también requiere la atención del periodismo argentino por el enojo de Maxi López: trató de irresponsable a su ex esposa por haberse embarcado en ese yate que terminó siendo un verdadero foco de contagio. “Es una inconsciente”, acusó López, preocupado porque dos de sus chicos están enfermos.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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