Duro reclamo de directivos de escuelas secundarias

Locales 19 de agosto de 2020 Por Redacción
ANTE EL MINISTERIO DE EDUCACION DE LA PROVINCIA
01-Cantero

Banner-Web---La-Opinion---Moratoria

Casi 30 directivos de escuelas secundarias de la Región III de Educación enviaron una carta al subsecretario de Educación Secundaria de la Provincia, Gregorio Vietto, en el que manifiestan su preocupación por la política educativa que desarrolla actualmente el Gobierno de Santa Fe, la cuestión salarial y la situación de los edificios escolares, entre otros ejes temáticos. Como una daga que se clava en la gestión de la ministra de Educación, Adriana Cantero, advierten sobre "la falta de claridad en cuanto a los objetivos de la política educativa provincial". 
Tras quejarse de las decisiones unilaterales que se adoptan desde lo más alto de la cartera educativa, en el final de la misiva afirman que el objetivo del planteo es lograr "trabajar con el profesionalismo de siempre, en condiciones dignas, con directivas claras y con los tiempos necesarios". 
El documento, que comienza con una cita del reconocido pedagogo brasileño Paulo Freire (“Cuanto más pienso en la práctica educativa y reconozco la responsabilidad que ella nos exige, más me convenzo de nuestro deber de luchar para que ella sea realmente respetada”), manifiesta la preocupación con relación a: 
● La desvalorización o deterioro de los roles de Supervisores y Directores a causa de la incertidumbre que se genera en torno a las directivas emanadas del Ministerio.
● La verticalidad de las decisiones desconociendo las voces de los agentes que están en el territorio.
● La responsabilidad que se le adjudica al Equipo Directivo y a los Supervisores (RM 216/20) respecto a la permanencia de estudiantes en las escuelas, dado que hacemos todo lo posible para lograrlo, pero en estos tiempos de pandemia -más que nunca- la institución educativa se ve atravesada e interpelada por múltiples factores no escolares que la trascienden.
● La disposición de promover estudiantes con 4 espacios no aprobados al año subsiguiente (RM 223/20), situación que desvalorizó los exámenes de febrero, la cual consideramos que no beneficia pedagógicamente la trayectoria del estudiante (que tanto resguardamos), complica el acompañamiento de las mismas por parte de los docentes y, consideramos, no representa una acción fundamental en este tiempo donde existen otras urgencias educativas.
● La falta de precisión en cuanto a las fechas de mesas examinadoras del turno de julio que fueron postergadas para después del receso escolar, las cuales estaban previstas en el calendario y para las que se hubiera podido plantear la misma metodología que para las mesas para completar curso del mes de mayo.
● La multiplicidad y profusión de Circulares emitidas desde el Ministerio, Subsecretaría de Educación Secundaria y Supervisión, que suelen llegar en horarios extraescolares y/o en días no laborables o feriados, y en las que se solicita elevar información y/o llevar a cabo acciones con carácter de urgencia, muchas veces contradictorias y/o confusas.
● La multiplicidad de canales por los que circula la información. Consideramos que, contando los establecimientos educativos con correos oficiales, la misma debería centralizarse y circular única y exclusivamente a través de ese medio. Sumamos la preocupación o incertidumbre de que no todos los directores reciben la información que muchas veces se cita y deben organizarse para rastrear el material faltante.
● La aparente improvisación en esta etapa que han denominado “Capacitación para el regreso a las Aulas” (tema que no nos parece menor), en la que se sometió a análisis el Protocolo de la Res CFE N°364/20 ​y que vuelve a repetirse en la autocapacitación tomada desde el INFoD esta semana, la lectura de material pedagógico, muy interesante - pero sin objetivos o actividades prediseñadas y las indicaciones tardías de análisis y comprensión propuestas en la Circular N° 16/20 (emitida y enviada el jueves 06/08/2020 a las 21:40 hs, para ser abordadas entre el viernes 07 y el lunes 10).
● La sobrecarga laboral en horario extendido para dar respuesta a todos los docentes y estudiantes, por la dinámica que implica la virtualidad y que, deducimos, involucraría la bimodalidad.
● Los requisitos necesarios para volver a clases en condiciones seguras que no se pueden garantizar en todas las escuelas (por cuestiones de infraestructura). Esto constituye un grave problema, ya que la responsabilidad recae una vez más, en gran parte, sobre el equipo directivo.
● Las cuestiones personales, familiares y económicas que afectan a todos los miembros de la comunidad educativa. En cuanto a este tema, apreciamos que no se suple con las ofertas de sumas fijas que se nos ofrecen y que han llevado a un apagón justo, en el momento de la capacitación.
● La continuidad pedagógica a partir del 19 de agosto, con respecto a la cual aún no hemos acordado y no se nos han indicado acciones a seguir. A raíz de lo expuesto precedentemente, deseamos manifestar nuestra voluntad de trabajar, como lo hemos hecho desde el comienzo del aislamiento social preventivo, pero a partir de comunicaciones claras y consensuadas, para lo cual ofrecemos algunas alternativas como las siguientes:
● Las opiniones de Supervisores y Directivos (que somos los que conocemos las realidades territoriales) deberían ser tenidas en cuenta y valorizadas a la hora de tomar las decisiones. Ofrecemos participar de mesas de trabajo y/o compartir encuentros virtuales para que, a través del trabajo propositivo, podamos lograr consensos aplicables a realidades situadas, revalorizando el saber pedagógico de los actores, protegiendo el vínculo estudiantes/escuelas (con el objetivo de minimizar desgranamientos) y poniendo en valor el trabajo de los docentes que, con sus dispositivos, conectividad y profesionalismo, han dado muestra de una gran flexibilización, organización y amplia capacidad de adaptación a la emergencia de una situación inédita, ante la cual continúan manifestando predisposición, voluntad y deseos de superación, en pos de continuar garantizando el derecho a la educación de todos estudiantes.
● La comunicación Ministerio/Escuela debe usar canales oficiales claros (correo oficial, Web del Ministerio) para que la información llegue a todas las escuelas de igual manera y para que todos los actores del Sistema Educativo sepamos dónde y cómo consultar.
● Las Resoluciones y Circulares deberían realizarse con el tiempo necesario para ser analizadas y aplicadas como corresponde en los grupos de trabajo escolares.
● Las escuelas pretendemos formar jóvenes con capacidad crítica (que sepan interpretar y resolver problemáticas), ciudadanos pensantes, comprometidos socialmente, con valores democráticos de participación, libertad, respeto a los derechos humanos, tal como lo establece la Ley 26.206; por ello creemos fundamental que se habiliten espacios para reflexionar, transformar y construir colectivamente las formas de hacer escuela.
● Las fechas de exámenes que quedaron pendientes deberían definirse en función de las prioridades de los estudiantes y, en ese sentido, también estamos dispuestos a opinar y/o escuchar sugerencias para generar decisiones claras para todas las Escuelas.
● Los relevamientos de edificios escolares deben ser tomados en cuenta con seriedad en el momento del posible regreso a clases, debido a que muchas escuelas no cuentan con los elementos que exige el protocolo (agua potable, por ejemplo). La información ya relevada por el Ministerio y las decisiones al respecto (cantidad de alumnos por aula, por ejemplo) deben conocerse con la anticipación suficiente para que el regreso a la presencialidad pueda darse de manera planificada y ordenada y sea posible informar con claridad y certeza a los alumnos y sus familias.
● Continuar trabajando en forma virtual, hasta que se garantice la presencialidad, de la forma en que cada escuela lo tuvo planteado en la primera etapa del ciclo escolar, considerando que casi el 50% de los docentes podría solicitar licencia, según la última consulta realizada (en caso de volver a la presencialidad).
● Las cuestiones económicas y reclamos de calidad laboral deben ser resueltas por las vías correspondientes (ámbito de paritarias democráticas), protegiendo los derechos de todos los trabajadores de la Educación (bregamos por una remuneración justa y por condiciones de trabajo dignas, en horario y condiciones de salud). 




Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar