Vitaloni: "Después de 100 días sin casos, hagamos un trato"

Locales 26 de julio de 2020 Por Redacción
El equipo de epidemiología de la Región 2 de Salud analizó el proceso transcurrido desde aquel primer caso de Covid-19 que impactó de manera contundente y determinó distintas instancias y restricciones.

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La pandemia ha llegado sin pedir permiso y ha transformado la vida de todos, nadie quedó afuera. Ha mostrado las mejores y peores actitudes,  ha evidenciado la necesidad de que la población comprenda que hoy la vacuna está en manos de cada uno, a partir de la conciencia social. “Después de casi 100 días sin convivir con el virus Covid-19, necesitamos respirar hondo y ver cómo seguimos. En primer lugar debemos agradecer que estamos así gracias a los primeros pacientes, aquellos que vinieron con virus en su pasaporte, con la sola culpa de haber cumplido un sueño… Fueron agredidos, muchos salieron a cazar brujas, sufrimos un fallecimiento, pero si ellos no hubieran hecho bien sus aislamientos no estaríamos así ahora”, comienzan expresando quienes conforman el equipo de epidemiología de la Región 2 de Salud.
Y continúan señalando: “en segundo lugar agradecer a aquellos que cumplieron con lo que pedimos desde los equipos de salud manteniendo distancias, usando barbijos, lavándose las manos, usando lavandina, evitando reuniones innecesarias. Gracias por quedarse en sus casas porque al cuidarse nos cuidaron. También gracias, pero sobre todo perdón, a nuestros mayores aislados en los geriátricos, tan solos que llegaron a pensar que sus hijos ya no estaban y que por eso no los visitaban”.
El Dr. Roberto Vitaloni manifestó al reflexionar acerca de todo este tiempo transcurrido: “un minuto de silencio para aquellos muertos que no pudieron ser velados y un reconocimiento para sus familiares que debieron transitar el duelo en soledad sin abrazos contenedores. Perdón a los chicos que no les dejamos jugar en los recreos. Perdón a las quinceañeras que no pudieron bailar su vals, ni tener su fiesta, ni saber siquiera si en el corto plazo podrán concretar el viaje”.
“Descubrimos que la salud lo es todo, que mientras pasan los días la economía se derrumba, pero a sabiendas que este virus no discrimina clases sociales ni económicas”.
Desde epidemiología resaltan tantos cuestionamientos respecto a los centros de aislamiento, donde muchos ciudadanos preguntan qué destino tendrán esas camas y colchones, “que seguramente ninguno desearía tener que usarlos”. “Deben estar allí a la espera, una espera que ahora se dilata. Ojalá nadie nunca los necesite”, precisa Vitaloni.
“Gracias a nuestras autoridades, cualquiera sea su color político, hablo de las personas, no de los cargos, que nos facilitaron los elementos para que los trabajadores de la salud tengan los recursos necesarios, que pudieran capacitarse, vencer sus propios miedos. Esta sociedad logró mejorar un sistema de salud que tenía déficits. Quizás lo bueno de esta pandemia sea que los efectores de salud quedarán con más respiradores, y más elementos que podrán seguir siendo utilizados en pos de una salud mejor”, afirma el coordinador de epidemiología.
Sin lugar a dudas este análisis merece ser internalizado por cada uno, en lo individual y también como sociedad. Porque los aplausos no alcanzan e incluso ya no existen. Porque hay que estar en lugar de esos médicos y enfermeras que día a día fatigan los pasillos de las instituciones.
“Cabe señalar también que los centros de salud y el hospital siguieron atendiendo a todos quienes requirieron ayuda, un reconocimiento especial para ellos. Gracias a la generosidad de la sociedad Rafaela que apoyó y sigue apoyando este camino. Un aplauso muy grande a la prensa que ayudó y ayuda a difundir la información necesaria para que la gente acceda al conocimiento adecuado”, destacan los integrantes del equipo de epidemiología.
Como coordinador, el Dr. Roberto Vitaloni subraya: “ahora bien, propongo que hagamos un trato, que no pidamos que el otro nos cuide sino que nos cuidemos nosotros, que no inventemos excusas para viajar, que pospongamos encuentros de negocios, que cumplamos las normas de seguridad en salud, que retengamos las ganas de bailar para después que el peligro deje de azotarnos, el verdadero baile sea el de la victoria de la vida”.
“Ya habrá tiempo para reunirnos, tanto en lugares conocidos como en otros periféricos que no se nombran con la infantil idea de que nadie se de cuenta; esperemos un poquito más, seguro que podemos hacer mejor las cosas. Pido disculpas por los errores porque la pandemia nos envolvió en el mismo lodo donde todos vamos a ir a parar. Todos tenemos información, no podemos mirar hacia otro lado”, afirma.
Además hace hincapié en que “nunca los controles serán los suficientes, eso solo sucede en una sociedad mecanizada. Pedirles que se cuiden no es infundir pánico, todo lo contrario. Todos estamos cansamos y eso que no hay dos bandos, todos estamos en el mismo. El conocimiento empodera. Mi papá solía decirnos que hay que ser vivos no hacernos los vivos”.
“Entendamos que estamos aprendiendo, que no lo sabemos todo que esperamos una vacuna que evite el contagio pero no hay vacunas contra la indiferencia. Un virus no puede ganar a una sociedad que se une. Por último gracias a cada una de las personas que decidieron hacer del afecto su bandera”, finaliza diciendo Vitaloni junto al equipo de epidemiología.



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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