El fútbol virtual en la nueva normalidad por la pandemia

Deportes 29 de junio de 2020 Por Néstor Clivati
Leer mas ...
DIALOGO. Néstor Clivati con el reconocido periodista deportivo Adriá Albets de Cadena Ser.
DIALOGO. Néstor Clivati con el reconocido periodista deportivo Adriá Albets de Cadena Ser.
A medida que se prolongan las restricciones para los espectáculos populares y las actividades deportivas, crece en forma directamente proporcional la incertidumbre sobre su reactivación.
Mucho se debate en estos tiempos sobre el regreso a una nueva normalidad, o a ese escenario tan temido, en el cual no logremos reconocernos como comunidad y haya que barajar y dar de nuevo en un contexto crítico, por lo fáctico de la pandemia que está arrasando con esos hábitos que habían anclado en cada uno de nosotros y que hoy se han desplazado a un lugar intangible.
No se trata de una superchería, es una bisagra implantada por un virus que del organismo comenzó también a infectar las estructuras emocionales, llevando como bandera al miedo, con sus secuelas tan temibles.
En el Viejo Continente, donde llegó para quedarse, sus habitantes han decidido darle una pelea cara a cara y si bien, en los aspectos sanitarios, su paso destructivo ha menguado, la tregua no está decretada por los científicos y los riesgos se asumen con una imprudente naturalidad.
Vimos hace algunas semanas que en España, por ejemplo, la gente ha comenzado a desahogarse en los lugares públicos, a intentar recuperar esa calidad de vida de la que a fuerza de contagios masivos y fatales desenlaces, este acontecimiento de época, se los arrancó sin previo aviso.
El fútbol, por otro lado, consiguió abrir una ventana para retomar la agenda que como el resto de las disciplinas deportivas en el mundo, se estancó en marzo, obligando a ejercitar la paciencia y el ingenio.
Uno de esos recursos se activó para protocolos severos, las piezas comenzaron a moverse en un campo de juego y a procurar devolverle el alma al cuerpo a los protagonistas y a los simpatizantes.
Todas estas experiencias, no contemplan de momento el regreso de los hinchas a los estadios y la virtualidad ya gana un lugar desde el cual, amenaza con afincarse más de la cuenta.

En la semana tendimos otro puente de comunicación con Barcelona, uno de los epicentros del fútbol moderno en tiempos de Messi y de la mano de Adriá Albets, periodista de Cadena Ser ligado desde lo informativo al club catalán, buceamos en estas nuevas experiencias, en un deporte donde la pasión mira por la ventana:

"Estamos todos tratando de adaptarnos en estos nuevos códigos, ha comenzado la Liga, pero nosotros, los periodistas, debemos asumir que esas reglas, a veces, nos impiden trabajar con la normalidad con la que nos movíamos en las anteriores circunstancias; ahora sólo se admite la presencia del relator y el resto del equipo, no tiene otro camino que el de hacer un apoyo desde la emisora mirándolo por televisión; en definitiva, sensaciones encontradas, por un lado contentos por el regreso de la actividad y por otro, todavía sin recuperar ese estímulo de disfrutarlo en los estadios".

El fútbol sin el público como cómplice necesario, da la sensación de ser otro deporte y si a esto se le agrega que uno de los protagonistas es nada menos que Lio Messi, el silencio parece más lacerante, ¿como lo viven en Barcelona?
"Sí, tal cual, hubiésemos querido que todo sea como lo conocimos, con la gente en las gradas del Camp Nou, como lo entendíamos antes, el fútbol en su pura esencia, pero es esto que tenemos. Debo decir que es notable cómo gravita en el estado de ánimo de los jugadores la falta del apoyo de los aficionados y es una pena que hayamos tenido que pasar por esta crisis, para que muchos comprendan lo importante que es el público, lo imprescindible de su lugar en este sistema. Sin la gente, el fútbol tiene poca gracia y te agregaría que, de acuerdo a lo que estamos observando, el nivel de juego también se encuentra afectado por esta razón. Claro que no imagino en este contexto, volver a ver los estadios con algo de sus aforos ocupados en los próximos meses, llenos, una utopía".

Ahora, sí tenemos claro qué lugar ocupan los espectadores, ¿por qué los torneos se reactivan a espaldas de la gente?
"El marketing en estos tiempos ha sido muy poderoso y en alguna medida ha desplazado esa influencia; de hecho, la Liga Española se retomó por el peso de los derechos de televisión, sin ese dinero que atiende gran parte de los presupuestos de los clubes, no tendríamos ninguna actividad. Si hubiera ocurrido lo que se dispuso en otros países, dando por terminada la temporada, por ejemplo, el Barcelona, que se encuentra en una situación económica muy delicada, diría alarmante, de modo que si no le hubieran ingresado los derechos que todavía faltaban por cobrarse, todo seria aún mas delicado. A pesar de esa dependencia, no hay forma de reemplazar lo que los aficionados les entregan a sus equipos, que no solo tiene relación con las emociones que todo jugador necesita como aliciente, también las arcas se ven afectadas, Barcelona tiene toda la temporada vendida en abonos y en tickets que se venden en el mercado turístico, otro ingreso no menor, que de momento está fuera del alcance de los directivos".
Las imágenes se repiten una y otra vez, las tribunas vacías no se pueden disimular ni adaptar al cuadro de la tele, en cada plano, en cada acción donde el juego demanda una imagen más ajustada, se deja ver el maquillaje, un cosmético que ojalá desaparezca antes que ese ardid nos coma la cabeza a los hinchas y nos estimule para alentar desde casa, un peligroso ciempiés que acorrala a un sistema donde la pasión, es irreemplazable.
O debería serlo.

Te puede interesar