Mondeo Vignale Híbrido: la nave insignia de Ford en la era verde

Automotores 19 de junio de 2020 Por Redacción
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Como modelo tope de gama, el Ford Mondeo no sólo se convirtió en referencia ineludible entre los autos mediano-grandes en materia de categoría, lujo y seguridad. Desde su aparición, en 1994, también representa el faro de Ford en desarrollo tecnológico e innovación. A través de sus distintas generaciones, la marca fue incorporando en el Mondeo sus avances más importantes para luego popularizarlos en otros vehículos del catálogo.
La enorme categoría del Mondeo funciona entonces como primera plataforma para incorporar los paquetes tecnológicos que Ford desarrolla para su gama familiar. Esta quinta generación de la nave insignia del Ovalo tiene, además, uno de los roles más estratégicos para la marca: es pionera en incluir la tecnología híbrida en un momento de plena expansión de la movilidad eléctrica.
El Mondeo Vignale Híbrido viene importado de España, donde se fabrica, y se ubica por encima de la lujosa versión Titanium. Fue el modelo elegido por Ford para desembarcar con su apuesta híbrida en la Argentina, camino que ahora continúa con el SUV Kuga, puesto recientemente a la venta. 
En la Argentina, los vehículos eléctricos o híbridos -que combinan un motor eléctrico con uno de combustión- disponen de un importante beneficio fiscal: sólo abonan un 5% de arancel de importación en lugar del 35% que le cabe a cualquier vehículo que llega de afuera y no haya sido fabricado en Brasil o México (países con los que hay acuerdo de libre comercio).

MOTOR
El Mondeo Híbrido combina, tal cual ocurre en otros modelos, el funcionamiento de un motor a combustión con uno eléctrico. Este impulsor naftero de dos litros reemplaza al Ecoboost de 240 CV –y muy buenas prestaciones- de la versión Titanium. Entrega 140 CV, a los que se le suman los 120 CV del motor eléctrico, y entre ambos logran una potencia combinada de 187 CV.
Al poner el vehículo en marcha empieza a funcionar el impulsor eléctrico, imperceptible, y recién entra en funcionamiento el naftero al superar los 60 km/h. Sólo podría arrancar en “modo naftero” si las baterías no tienen suficiente carga. El trabajo a dúo entre ambos impulsores ocurre luego a partir de la necesidad del usuario de contar con mayor aceleración. Es decir, el conductor puede inducir desde el manejo cuándo entra en acción cada uno. A una velocidad estable, si quita presión del acelerador, el motor convencional se desconecta y se mantiene en funcionamiento sólo el motor eléctrico, lo que optimiza el consumo. Por el contrario, si el conductor presiona el acelerador porque requiere de mayor reacción, por ejemplo, para un sobrepaso, el que da esa respuesta es el naftero.
Las baterías del motor eléctrico no se enchufan para recargarse. En el Mondeo este procedimiento se realiza mediante un generador que se alimenta del motor naftero y aprovecha la energía cinética que produce una desaceleración o el uso de los frenos para recargar las baterías. Este proceso se indica continuamente en el tablero de instrumentos.

CONSUMO
Ofrece dos modos de manejo: Normal y Eco. En el primero el vehículo prioriza entregar una mejor respuesta por sobre el consumo, entonces son menos los momentos en donde funciona solamente como eléctrico. En este modo el suave rugido del 2.0 naftero es casi permanente, y su respuesta ante cada necesidad de potencia resulta impecable.
En el modo Eco lo primero que se manifiesta es que la potencia que devuelve el motor no acompaña la presión ejercida sobre el acelerador. Es como si el sistema contuviera la reacción. Al accionar con ímpetu el acelerador esto también se revierte y aparece el ímpetu. Claramente, de esta manera el auto está priorizando el consumo, y el que toma preponderancia en el funcionamiento es el impulsor eléctrico.
Todo este desarrollo híbrido pone al vehículo en un lugar privilegiado en cuando a consumo. El Mondeo gasta en ciudad unos 5,5 L/100 km, prácticamente la mitad que el naftero convencional. Además, consigue una autonomía de 1.000 kilómetros. En ruta, a 130 km/h, se ubica entre los 7,5 y 8 L/100 km.

COMPORTAMIENTO
¿Cuál es la sensación de manejar un híbrido? Bastante particular: se pasa del silencio absoluto en modo eléctrico, a sentir el leve rugido del motor térmico. Una vez adaptados a esta dualidad, el comportamiento dinámico del Mondeo no deja de sorprender, si bien ya es una de sus características sobresalientes desde siempre.
Las suspensiones ofrecen un equilibrio muy destacado tanto en empedrados o caminos desparejos, como en ruta, donde siempre va muy bien apoyado y transmite una tenida 100% confiable en curvas.
Es un vehículo que por tamaño y categoría no puede entregar menos, pero el comportamiento de esta última generación es de altísimo nivel. Lo mismo que sus frenos, de destacable performance y eficiencia. Ofrece transmisión automática CVT (diseñada por Ford) con ocho marchas pre programadas. (Fuente: Infobae Autos).


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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