Recomendaciones para toda la familia

Región 01 de abril de 2020 Por Redacción
SUNCHALES
El grupo Sancor Seguros difundió una serie de recomendaciones generales en relación a la pandemia, para toda la familia, las que se reproducen a continuación.
Busque información precisa de fuentes confiables.
Priorice leer información de fuentes oficiales, como el Ministerio de Salud de la Nación. Las fuentes de información creíbles son clave para evitar el miedo y el pánico que puede causar la información errónea o falsa.
Mantenga el contacto con otros para sobrellevar el aislamiento social
Trate de mantenerse en contacto con sus amigos y familiares, esto puede aliviar el estrés. Hablar sobre sus preocupaciones y sentimientos puede ayudarlo a encontrar formas de atravesar este momento.
Trate de crear una rutina diaria que fortalezca su bienestar, su estado de ánimo y su salud mental. Para ello puede mantener de una manera más flexible las actividades que realizaría en un día normal.
Mantenga una rutina diaria
El cuidado personal incluye centrarse en cosas que pueden controlarse (como tener una buena higiene y seguir las indicaciones sanitarias, por ejemplo).
Cuídese y cuide a los demás
 Dése tiempo para detectar y expresar lo que siente. Cada uno puede encontrar la mejor manera de llevar adelante los días en los que, transitoriamente, deberá permanecer en su casa o espacio de aislamiento
No tenga miedo de reconocer y expresar los sentimientos que le genera esta situación
1. Actuar con calma: Los niños suelen ser perceptivos y sensibles al comportamiento de los demás en su entorno, sobre todo de los padres.
• Si usted y otros adultos en el hogar están actuando y comportándose con calma, está enviando un mensaje claro a su hijo/a o adolescente de que no hay necesidad de entrar en pánico o preocuparse.
• Mantener la calma evitará que sus hijos entren en pánico. Tenga en cuenta que los datos actuales muestran pocas infecciones, y relativamente leves, en los niños.
2. Mantener una rutina: intente cumplir con las rutinas y horarios habituales en el hogar tanto como sea posible. Si la escuela de su hijo /adolescente está cerrada, fomentar en su hijo/a una rutina diaria, puede ayudar a la ansiedad. Es probable que sentarse sin hacer nada aumente la ansiedad.
• En lo posible, establezca una hora para despertarse, una hora para almorzar.
• Determine el tiempo de pantallas y la hora de acostarse.
• Si puede, intente imitar el horario escolar de su hijo, generando períodos de tiempo durante los cuales se realizarán ciertas actividades.
• Tomar las recomendaciones actuales como medidas temporarias con un fin determinado, no como un modo de vida que se ha instalado para quedarse
• Haga un calendario donde le quede claro al niño cuántos días de encierro van pasando, de manera clara y comprensible para él o ella.
3. Escuchar activamente: escuche los sentimientos, preocupaciones, miedos y preguntas de su hijo/a sobre el coronavirus.
Los niños pueden recibir información sobre el coronavirus de la escuela, internet, redes sociales, televisión u otros lugares. Esto podría llevarlos a preocuparse de que lo peor pueda sucederles a ellos y / o sus amigos y
seres queridos. Ante ello, muestre a su hijo/a que está presente e interesado en escuchar sus pensamientos y sentimientos.
4. Validar: tenga cuidado de no desestimar, subestimar, invalidar, burlarse o rechazar sus sentimientos. La validación puede ayudar al niño a sentirse más tranquilo y mejorar la capacidad del niño para procesar sus emociones. Es importante que como adultos uno manifieste que siempre se puede conversar sobre el tema y debemos promover en nuestros hijos que recurran a nosotros como fuente de información.
5. Limitar y monitorear la exposición de noticias /medios: cuanto más pequeño/a es el niño/a, mayor es su necesidad de limitar la exposición a las noticias. También para los niños mayores, se necesita supervisión y orientación de los padres para ayudar a navegar las noticias confusas y a menudo aterradoras sobre el coronavirus. En este sentido cobra mucha relevancia el uso de las redes sociales, en donde la información es variada y en su gran mayoría, poco confiable.
6. Conversar con sus hijos acerca de lo que está ocurriendo:
No deje de explicarle a su hijo sobre el coronavirus, de esta manera se asegura que sepa lo necesario, no en exceso, para no asustarlos innecesariamente.
• Primero deberá informarse y leer sobre los hechos relacionados con el coronavirus. Asegúrese de obtener sus datos de fuentes confiables,esto evitará que su hijo recurra a información errónea o poco confiable.
• Utilice la forma de contarle la información de la forma que sea más clara para su hijo, ya sea con imágenes, cuentos o historias.
7. Practicar técnicas de relajación:
las técnicas de respiración o mindfulness, pueden ayudar a que su hijo/a se sienta más tranquilo.
8. Promover la actividad físi
ca. Si viven en una zona que lo permite, realizar actividades compartidas que no implican riesgo de contagio: caminar, correr, andar en bicicleta. El Covid-19 no se transmite por el aire, se transmite a través de gotas de saliva expulsadas por la tos o por tocar algo que alguien tosió y luego tocarse la cara. Estas actividades no son contagiosas en tanto no se establezcan contactos físicos y se mantenga una prudente distancia. De no poder hacerlo al aire libre por la disposición actual del aislamiento obligatorio, estimular a hacer rutinas de actividad física dentro de la casa.
9. Involucrar de una manera diferente a los jóvenes, utilizando este tipo de mensajes de “solidaridad social”:

“Como sos joven y saludable, llegó el momento de tomar precauciones porque al hacerlo, podés salvar la vida de alguien que no es joven ni saludable como vos" o “Ahora es el momento de hacer algo por los demás”. También puede ser importante cuando hablamos de medidas preventivas: "Lávate las manos antes de una actividad para proteger a los demás y volvé a lavártelas después para protegerte a vos mismo, así podés seguir cuidando a los demás”. En algunos jóvenes este tipo de discursos puede no ser apropiado, puede serles difícil priorizar el bienestar de personas extrañas. En esos casos, enfatizar que aquellos que pueden salvar sus vidas podrían ser personas queridas, como por
ejemplo, sus abuelos.
10. Por último, es importante que usted mismo se cuide e intentar no transmitir preocupaciones extremas a nuestros hijos, pudiendo recurrir a nuestros familiares o red social para hablar sobre lo que nos está ocurriendo.
Valide sus emociones.

SI HAY NIÑOS EN LA FAMILIA

Es importante ayudar a los niños y niñas a sobrellevar esta situación. Responda sus preguntas y comparta información de una manera que ellos puedan entender. Responda a las reacciones del niño/a de manera paciente, escuche sus inquietudes y bríndele atención y apoyo. Trasmítale seguridad y recuérdele que
esta situación es transitoria. Hágale saber que es natural que se sienta enojado o angustiado.
Intente cumplir con las rutinas y horarios habituales en el hogar tanto como sea posible:establezca horarios para despertarse e irse a acostar, horarios para hacer los deberes, etc.
Arme un calendario para ubicar al niño en tiempo.
Reconozca los sentimientos de su hijo, infórmele que es común sentirse de esta manera y que muchas otras personas (incluidos los niños) experimentan sentimientos similares.
Manténgase al tanto de la cantidad de horas y del tipo de información a la que se está expuesto. Establezca horarios del uso de dispositivos informáticos.
 Realizar actividades compartidas que no impliquen riesgo de contagio: realizar juegos, caminar, correr, andar en bicicleta.
Tómese un tiempo para hablar con los niños y niñas
Mantenga una rutina Evite la exposición prolongada a medios de comunicación y redes sociales.
Promueva la actividad física
Discusiones como el uso indiscriminado de las redes sociales, o los tipos de conexiones online, puede terminar en  adolescentes hiperconectados y desorganizados. Esto generará conflictos. Sin embargo, debe quedar
claro que actividades como dormir, estudiar, crear, hacer ejercicio físico y tiempo destinado a las relaciones cara a cara con quienes conviven en el hogar, son importantes para lograr un mayor bienestar. Aunque los adolescentes no suelen aceptarlo, y menos frente a sus padres, la gran mayoría siente que sus padres son razonables casi siempre. Saben distinguir entre las reglas parentales que tienen lógica y aquellas que son arbitrarias. Convivir todos en aislamiento
 requiere reglas y límites. Hágalos respetar.
Es probable que por las circunstancias actuales, el estar constantemente con los restantes miembros de la familia sea estresante. Es importante que participe de las tareas del hogar y asuma sus responsabilidades en el plan familiar pero también necesita de su privacidad. Concédasela.

SI HAY ADOLESCENTES EN LA FAMILIA

Los sentimientos de ansiedad, decaimiento anímico y estrés son los más frecuentes durante este período de cuarentena. Es importante que los adultos generemos un espacio para hablar de lo que sienten. Expliquémosles que es normal sentir ansiedad ya que esta emoción es positiva dado que nos alerta de que algo sucede y que hay que cuidarse.
Espere conflictos Ponga límites claros y razonables.
Provea privacidad y tiempo “solos”
Propicie un espacio para hablar sobre las emociones
Cultive la empatía Mostrémosle, todas las veces que sea necesario y hasta poniéndolo en palabras, cómo ponerse en el lugar del otro, cómo mirar la vida desde otro lugar. Son funciones que se entrenan, y es un gran oportunidad para que aprendan por imitación. Somos sus modelos y estamos muy cerca.
Fomente la creatividad. Los adolescentes son tremendamente creativos en la resolución de problemas por lo que invitémoslos a intervenir en la resolución de los problemas que vayan apareciendo.
Discutamos sus ideas, validémoslas y agradezcamos su capacidad para pensar alternativas diferentes a las nuestras.
Cambie el foco En tiempos difíciles la ciencia sugiere que los adolescentes se sienten mejor si cambian el foco de atención hacia la ayuda a los demás.
El altruismo, a veces olvidado, parece ser la mejor razón para mantener el foco de porqué estamos haciendo lo que hacemos. Nos quedamos en casa para cuidar a los adultos mayores, a las personas enfermas y en riesgo y porque solo todos juntos y con un objetivo común, salimos de esta.
Repita la información tantas veces como sea necesario. Las instrucciones deben comunicarse de manera clara, sencilla,respetuosa y paciente. Hable despacio para dar tiempo al procesamiento de la información.
Muchas veces el enojo o la terquedad es un sentimiento que sobreponen para no mostrar su tristeza o la soledad.
Promueva la comunicación desde el hogar, por ejemplo a través del teléfono o
reuniones online, con familiares y seres queridos. Esto permite acompañarlos aunque no podamos estar físicamente cerca. Intente orientarlos en el uso de las redes sociales y nuevas tecnologías de comunicación.
Recomiende la búsqueda de información oficial sólo una o dos veces por día y en horarios fijos, ya que la excesiva exposición a la información puede ser particularmente estresante para este grupo de riesgo
En caso de que la persona viva sola asegúrese de que alguien podrá ayudarla a realizar compras, proveerse de medicaciones necesarias y llevar a cabo tareas diarias.
Háblele frecuentemente para saber cómo está y qué necesita.
Si convive con abuelos u otros adultos mayores en el hogar, procure tratarlos con palabras de respeto y cariño, pero no a través del contacto físico.

SI HAY ADULTOS MAYORES EN LA FAMILIA

Mantenga una comunicación clara. Ayude a mantener los lazos sociales
Evite la exposición prolongada a medios de comunicación
Anticiparse al aislamiento. Esté atento a su estado de salud
Evite el contacto físico. Procure un adecuado cuidado de los cuidadores
Verifique que los encargados de los cuidados se laven las manos o usen gel. Cualquier equipo que traigan debe limpiarse con desinfectante.
Además, asegúrese de que se sientan sanos. Debe poder contarse con un reemplazo en caso de que el cuidador enferme.
Manténgase activo física y mentalmente
Puede sugerir actividades como visitas virtuales por museos internacionales, clases de yoga o estiramiento, juegos y actividades psicomotrices y ejercicios de rehabilitación cognitiva como hacer crucigramas, juegos para buscar diferencias entre imágenes, sopas de letras, e incluso ejercicios de restas de dos dígitos.

Mantenga una alimentación saludable
• Lleve una dieta equilibrada, variada y completa: abundantes vegetales, frutas, legumbres, cereales integrales, carnes magras, pescados, huevos y lácteos.
• Al igual que para el resto de la población, la bebida preferente tiene que de ser agua. Evite posibles caídas • Retire los cables o cuerdas sueltas de áreas transitadas, procure una buena iluminación, instale pasamanos en la bañera o la ducha y al lado del inodoro, coloque una alfombra antideslizante en la bañera o la ducha.
• Reorganice la casa de manera que las cosas sean más fáciles de alcanzar.
• Mantenga un teléfono inalámbrico o un teléfono celular a mano para cuando necesite hacer o recibir llamadas.
• Sugiera el uso de calzado cómodo con suela que evite que resbale.
• Evite el uso de escaleras o sillas para alcanzar cosas.
• Consulte con su médico por medicamentos que esté tomando y que le puedan causar mareo.
• Si utiliza un caminador, adjúntele una bolsa o cesto para mantener su teléfono y otros elementos importantes a mano.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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