Fernández descartó por el momento el estado de sitio

Nacionales 23 de marzo de 2020 Por Redacción
El Presidente afirmó que prorrogar el aislamiento social y preventivo, que fue dispuesto hasta el 31 de marzo debido al coronavirus, es una "posibilidad", y añadió que no le "temblará el pulso" para adoptar esa medida.
FOTO NA FERNANDEZ. Se expresó con firmeza sobre las acciones de su gobierno ante la pandemia.
FOTO NA FERNANDEZ. Se expresó con firmeza sobre las acciones de su gobierno ante la pandemia.
BUENOS AIRES, 23 (NA). - En la tercera jornada de aislamiento obligatorio, el presidente Alberto Fernández descartó ayer que piense en implementar el estado de sitio en la Argentina por el coronavirus, al considerar que "no hace falta", aunque sí reconoció que "es una posibilidad" extender la cuarentena dispuesta, en principio, hasta el próximo 31 de marzo.
"No, y no quisiera llegar a eso, porque si se llegara a eso, solo hablaría muy mal de la sociedad argentina", resaltó Fernández, al ser consultado sobre esa posibilidad, luego de que este sábado la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, dejara abierta esa puerta para los próximos días.
"Tenemos todo el sistema legal como corresponde, para que el que no entienda, pague las consecuencias. Pero no hace falta un estado de sitio", enfatizó el jefe de Estado en una entrevista con Telefe y más tarde, en declaraciones a radio Rivadavia y al canal de televisión América, reafirmó su postura.
Sostuvo que "no hace falta" dictar el estado de sitio para controlar el cumplimiento de la cuarentena, sino que es necesario que la gente "entienda" que el Gobierno "no va a ser tolerante" con aquellos que violen el aislamiento obligatorio. "Quiero que la gente sepa que hay un Presidente que está harto de los vivos y de los tontos. De los vivos que abusan de la gente y los tontos que son displicentes y que sin saberlo ponen en riesgo la vida de la gente", resaltó.
Fernández explicó que "es lo mismo" en términos prácticos el estado de sitio que las políticas que se están implementando ahora a partir del decreto de necesidad y urgencia. "El decreto me da todas las herramientas para provocar un aislamiento e ir con fuerzas policiales a detener y poner a disposición de la Justicia", indicó.
Asimismo, evaluó que producto de las medidas tempranas que tomó el Gobierno el problema sobre la propagación del coronavirus en el país "está más o menos controlado", aunque avisó que "en estos casos nunca uno tiene que ser optimista".
Acerca del período de cuarentena obligatoria dispuesta hasta el próximo 31 de marzo de manera preventiva, el primer mandatario dijo que "es una posibilidad" que se extienda y afirmó que no le "temblará el pulso" cuando se trate de tomar medidas que busquen preservar la salud de los argentinos frente a la propagación del virus Covid-19.
Por otra parte, admitió que el avance del coronavirus está subestimado debido a las limitaciones en la capacidad de testeo, y al respecto señaló que una vez que se complete la descentralización de los chequeos, que actualmente se concentra en el Instituto Malbrán, habrá una estimación más real y un salto en la cantidad de infectados.

"ANSIOSO" Y "MUY
PREOCUPADO"
"La pandemia aún no llegó a su máxima expresión", advirtió el Presidente, y reconoció que en los próximos días "va a haber cada vez más casos" de coronavirus en la Argentina, por lo que destacó que "lo importante es que esos casos se puedan atender" en el sistema sanitario.
También cargó contra "los vivos" y "los tontos" que desoyen las órdenes oficiales y salen a las calles, al tiempo que tildó de "idiota" a quien viajó con fiebre de regreso a la Argentina procedente de Uruguay en un barco días atrás. En ese sentido, detalló que el Gobierno ha "iniciado acciones penales sobre más de 2.000 personas" por incumplir el aislamiento.
Al respecto, señaló que los casos más complicados de incumplimiento del aislamiento se están registrando en "barrios muy humildes" porque allí las condiciones de "hacinamiento" conspiran contra el acatamiento de la cuarentena.
En tanto, Fernández reconoció que le "cuesta dormir" y que está "ansioso" y "muy preocupado" por el impacto que está teniendo la propagación del coronavirus en el país. Como contracara, dijo que "es muy gratificante sentir el apoyo y la comprensión de la gente", aunque señaló que "es muy fuerte saber" que "la salud y la vida de la gente" depende de que "uno no se equivoque".
"Me eligieron para ser Presidente en las buenas y en las malas. Uno no hace política con lo que le guste sino con lo que le toca. A mí me tocó ésto. Me voy a poner enfrente. Yo amo la política. Voy a poner todo de mí para sacar a la Argentina de este trance", aseguró. "Tampoco quiero mentir, vamos a pasar malos momentos, vamos a tener tragos amargos", admitió, al tiempo que llamó a no "dejarse llevar por la psicosis" y a "no bajar los brazos".

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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