El ejercicio cotidiano de los derechos del consumidor

Locales 15 de marzo de 2020 Por Redacción
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(Por Juan Marcos Aviano, Secretario de Comercio Interior y Servicios, y María Betania Albrecht, Directora de Promoción de la Competencia y Defensa del Consumidor, Gobierno de la Provincia de Santa Fe).  Cada 15 de marzo en todo el mundo se conmemora el Día Internacional de los Derechos del Consumidor. En 1962 el entonces Presidente de los EE. UU. John F. Kennedy dio su discurso del Estado de la Unión ante el Congreso norteamericano, y por primera vez se habló del “sujeto consumidor” en el mundo, siendo el inicio de una larga historia de avances y retrocesos en materia de reconocimiento de tales derechos económicos y sociales.
Lo cierto que en la Argentina, fue en la década del ’90 del Siglo XX cuando las leyes y la Constitución dieron el lugar que debe tener la protección integral de tales derechos, y hoy, luego de casi 20 años de praxis, falta mucho por fortalecer, avanzar y corregir.
Más allá de ello, en esta fecha debemos proponer algunos elementos y herramientas desde las áreas del Estado. Quienes actuamos durante años desde la sociedad civil, en colaboración con entidades de usuarios y consumidores, oficinas municipales, o el propio Estado, no podemos dejar pasar los momentos históricos, y en este 2020, estamos ante la posibilidad de consagrar algunos avances y propuestas para mejorar las relaciones de consumo entre proveedores y consumidores, y determinar con mayores precisiones, el rol articulador del Estado en las mismas.
En el caso local, considero que los municipios del siglo XXI deben asumir con mayor preponderancia dentro de sus agendas, la cuestión del usuario y consumidor. Los vecinos en tanto usuario de los servicios públicos prestados por su propia jurisdicción, o como consumidores de bienes que se producen o comercializan en sus territorios, deben consagrar con legislaciones locales la protección de derechos de sus habitantes, e instrumentar oficinas municipales no sólo de atención, sino de resolución de reclamos, también aportando a la educación, tanto del proveedor como del consumidor, para transformar las conductas de consumo en inteligentes y sostenibles.
En lo que hace a lo provincial, no podemos soslayar en el tratamiento, el retraso que tenemos como Estado santafesino ante la falta de una ley provincial que adhiera y haga procedimiento en el ámbito de nuestra autoridad de aplicación, de todos los preceptos que rigen en la Ley Nacional N° 24.240 de Defensa del Consumidor, sus modificatorias, y también leyes complementarias. En ese aspecto, nuestra gestión de gobierno ha tomado el compromiso de avanzar hacia ello, y la provincia de Santa Fe avanzará durante el presente año en su legislación local.
Respecto al plano nacional, las áreas de defensa del consumidor, defensa de la competencia, observatorio de precios y regulaciones de servicios públicos nacionales, deben también aprovechar el momento político, económico y social. Con la sanción reciente de la llamada Ley de Góndolas, se abre una oportunidad para mejorar las relaciones de consumo, garantizar acceso, competencia, y mejores bienes y precios para los consumidores. Como este ejemplo, hay muchos más.
Lo cierto, y a título de resumen, lo más importante para destacar y fomentar en un nuevo 15 de marzo, es que a casi 60 años de aquel discurso de Kennedy, más allá de los cambios económicos y sociales del capitalismo moderno, el avance tecnológico, y las pautas y hábitos de consumo de los habitantes, debemos guiar nuestras acciones como individuos, colectivos y Estado, en un todo de acuerdo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, que para el caso del tema que nos compete, es el Objetivo N° 12: “Producción y consumo responsable”. Reconociendo el impacto del cambio climático, el derroche de recursos, y el compromiso en torno a la naturaleza para garantizar el hábitat de las futuras generaciones, no sólo debemos abrir oficinas y resolver rápido reclamos de usuarios y consumidores, sino que se deben modificar pautas educativas, de comportamiento social y económico cotidianos, y el ejercicio de derechos desde la responsabilidad y compromiso más los derechos y garantías.
El cambio comienza en casa. Exijámonos como sociedad mucho más.



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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