Dolor por el fallecimiento de Juan Carlos Pastore

Región 04 de marzo de 2020 Por Redacción
FRONTERA
FOTO ARCHIVO// JUAN CARLOS PASTORE./ Encabezando un acto oficial durante su mandato.
FOTO ARCHIVO// JUAN CARLOS PASTORE./ Encabezando un acto oficial durante su mandato.

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FRONTERA. - Ayer, cuando contaba con 70 años de edad, dejó de existir Juan Carlos Pastore, exintendente de la ciudad, cargo en el que se desempeñó  por un período de 26 años.
Había sufrido un ACV el pasado viernes y estaba internado , en grave estado, en una clínica de la ciudad de San Francisco. Sus restos son velados en el Salón Cultural de esta ciudad.
La ciudadanía fronterense  ha manifestado su conmoción por el deceso de quien gobernara los destinos de la ciudad durante casi tres décadas. un hombre que gozaba de gran estima entre sus vecinos tanto por su accionar como gobernante, su voluntad de servicio, su compromiso con los mandantes, como la innegables virtudes humanas que lo adornaban.
Al enterarse de su deceso, su primo, Daniel Pastore, difundió un escrito que reproducimos a continuación:
Tuvo una vida intensa, donde la política ubicó siempre un lugar destacado.
Lo que les voy a contar de Juan Carlos surge de mi memoria, de mis recuerdos compartidos en familia y en la vida.
Había nacido en Agosto de 1949, en Colonia San Bartolomé. Era el mayor de los hijos varones del Tío Juan y la Tía Teresa, que a su vez era el mayor de los hermanos Pastore, entre los que se encontraba mi papá, Sergio.
En los sesenta, cuando visitábamos desde Devoto la casa de mi tío-padrino y nos quedábamos unos días, Juan Carlos, como el primo "grande", nos provocaba admiración con sus anécdotas y no había nada mejor que sentarnos en el patio a escucharlo.
Siempre fue inquieto, tenía ambiciones, quería salir de San Bartolomé y conquistar el mundo.
Nació y creció en cuna de peronistas y siempre se mantuvo fiel a esas ideas que escuchaba discutir en su casa. No era de callarse cuando no estaba de acuerdo con algo y se prendía en las discusiones con sus mayores con vehemencia.
Lo recuerdo ya con el paso del tiempo, manejando un camión, casándose, teniendo hijos.
Luego trabajó en Delfabro, aprendió muy bien el oficio de mecánico hidráulico y cuando pudo, montó su taller, exitoso por cierto, en su querida Frontera. De ahí su vínculo con la ciudad que gobernara por 26 años.
A pesar del éxito en su emprendimiento, la política estaba en sus genes. Militó en el peronismo desde el regreso mismo de la democracia, tanto en San Francisco como en Frontera.
Primero fue candidato a concejal en San Francisco y luego, en 1989, candidato a presidente comunal de Frontera, llegando por primera vez a ese cargo en el que permaneció ininterrumplidamente durante 26 años, hasta 2015.
Es durante su gestión que Frontera pasa de Comuna a ciudad.
No es necesario en este obituario hacer un raconto de sus obras o ponerlas en discusión. Baste decir que fue reelegido en 7 oportunidades y siempre que ejerció en poder, lo hizo por mandato del pueblo fronterense.
No hace mucho mantuve una larga charla sobre la vida con él.
Estaba satisfecho. Recordaba la humildad de su niñez y se enorgullecía que, a pesar de no haber podido hacer ni siquiera un secundario, había lograda una posición en la sociedad de Frontera y San Francisco.
Seguía de cerca la actividad política pero no pensaba regresar bajo ningún punto de vista. Le dedicaba tiempo a otras pasiones como la caza mayor, la colección de armas y la reunión con amigos con buenos asados y vinos de por medio en un quincho que había construido con esa intención.
Tuvo tres hijos, dos mujeres y un varón, Juan Manuel, que sigue sus pasos siendo concejal en Frontera.
Juan Carlos Pastore fue un hombre apasionado.
Juan Carlos Pastore fue un hacedor indiscutido, buscó y encontró los caminos que lo llevaron a concretar sus ambiciones con las armas que la vida le dio.
Te despido con tristeza, pero también con el orgullo que sentimos los que remamos desde las profundidades de la sociedad para hacer sentir nuestras voces.
No pasaste por este mundo sin dejar una huella.
Descansá en paz. No creo que otras vidas, pero si las hay, me gusta imaginarte llegando a la mesa de Juan, tu viejo, Sergio, mi viejo, los tíos Oscar y Osvaldo para hablar y porqué no? discutir de política, de fútbol, de la vida y también de la muerte.

Daniel Pastore






Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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