Oreja de Negra: una gran historia de empoderamiento, esfuerzo y trabajo

Locales 25 de febrero de 2020 Por Redacción
Hoy este grupo de mujeres, productoras textiles, se constituyeron en una Cooperativa, a partir de un logro conjunto que les permite disfrutar del trabajo colaborativo y de un crecimiento sostenido. “La verdad que estamos muy felices de poder ser legales”, señalan en medio de miradas cómplices.
FOTO LA OPINION BUEN EQUIPO. Cerca de 40 mujeres oriundas de nuestra ciudad se capacitan con mucha alegría y dedicación.   AVANCES. Esta productora textil pone de manifiesto la importancia del asociativismo, como modo de conectar a personas que estén buscando un mismo objetivo.
FOTO LA OPINION BUEN EQUIPO. Cerca de 40 mujeres oriundas de nuestra ciudad se capacitan con mucha alegría y dedicación. AVANCES. Esta productora textil pone de manifiesto la importancia del asociativismo, como modo de conectar a personas que estén buscando un mismo objetivo.
Cada una de estas mujeres desde su casa realizaba trabajos de costura y confección para poder hacer un aporte a su economía familiar.
A partir de distintas vías se fueron contactando y constituyeron una Asociación Civil cuyo nombre es “Oreja de Negra”, creada a partir del programa de la Municipalidad de Rafaela “Cadenas de Valor Inclusivas”, realizando los primeros productos para la empresa Lätt Deco.
Pero el esfuerzo, la perseverancia, la capacitación y el apoyo que fueron recibiendo hoy les permitió crea la Cooperativa Oreja de Negra, que es reconocida no solo en Rafaela sino en otras ciudades que toman de ejemplo el caudal productivo de estas 40 mujeres rafaelinas, que de manera cómplice se sonríen, cada vez que reciben un elogio.
Graciela, una de las integrantes de este equipo de productoras textiles, con una sonrisa gigante dice “la verdad que estamos muy contentas, somos un grupo que la venimos remando desde hace casi tres años y la verdad que estamos muy felices de poder ser legales”.
Y como para acentuar este concepto explica: “somos productores textiles que estábamos cada cual en su casa cosiendo en nuestra casita, haciendo arreglos y un día nos juntamos a partir del programa cadenas de valor inclusivas de la muni y así arrancamos, despacito. La municipalidad nos ha ayudado muchísimo en esto de conectarnos con empresas para poder hacer trabajos más importantes y aquí estamos haciéndonos legales, haciéndonos visibles”.
Esta productora textil pone de manifiesto la importancia del asociativismo, como modo de conectar a personas que estén buscando un mismo objetivo y que en conjunto se allane el camino.
“Para nosotros esto significa la posibilidad de crecer permanentemente y hoy nos pueden ubicar momentáneamente en los tres talleres productivos que tenemos en Barrio Monseñor Zaspe, Barranquitas o en el barrio 2 de Abril, pero en breve la idea es que nos unifiquemos cuando nos trasladen al DIAT, porque nos van a dar un espacio allí y vamos a estar todas juntas”, dijo Graciela.

LA CAPACITACIÓN,
ESLABÓN FUNDAMENTAL
Oreja de Negra se constituye actualmente como una Cooperativa Textil que surge a partir de una empresa de gestión social, donde estas 40 mujeres se han podido organizar en este rubro y transformar sus capacidades individualidades en una fuerza de trabajo colectiva.
Con estas productoras textiles, el Estado local llevó a cabo un proyecto de innovación social, donde se conformó un equipo de trabajo interdisciplinario para dar forma a una política de economía social con perspectiva de género, trabajando la asociatividad, y entendiendo las dificultades que encuentran las mujeres para acceder a un puesto de trabajo. Es allí donde la capacitación acompañó el deseo por crear un modelo que pueda ser sostenible en el tiempo.
“Somos casi 40 mujeres que estamos trabajando algunas desde nuestra casa o en los talleres pero cuando nos ubiquemos en un sector del DIAT vamos a estar todas juntas y la producción va a llegar en su totalidad a ese lugar”, indicó Melisa quien también integra Oreja de Negra.
Sobre el rol de la capacitación en estos logros, Melisa señaló que “la verdad que casi la mayoría están capacitadas porque Soiva tiene convenios con la municipalidad, entonces las chicas fueron a capacitarse ahí y hoy tienen el manejo de muchas máquinas, tanto de cortadoras, remalladora, collareta, recta; la capacitación la tenemos como un pilar fundamental”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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