Se cumplen 30 años de la muerte de Juan Basso

Locales 18 de febrero de 2020 Por Redacción
UN INDUSTRIAL VISIONARIO
Fue en la ciudad de Buenos Aires, un domingo 18 de febrero a la madrugada cuando el empresario rafaelino, Juan Florentino Basso, murió a raíz de un problema cardíaco. El día anterior había presenciado el partido en el que Atlético de Rafaela, en su primer año en el torneo Nacional, había derrotado en el sur del Conurbano bonaerense a Quilmes, líder en ese momento del campeonato. 
"Hoy nos llevamos un buen resultado. Creo que vamos a dar el golpe", declaró poco antes de ese encuentro en una charla informal con el periodista Víctor Hugo Fux, quien estaba a cargo de la cobertura como enviado de LA OPINION. Juan Basso integraba en ese entonces la Comisión de Fútbol de Atlético. Como visionario, no se equivocó. El equipo rafaelino ganó 1 a 0 consiguiendo su primera victoria en Buenos Aires y además vencer a un Quilmes que acumulaba más de un año invicto en su propio estadio. 
Basso dejó un legado enorme a los rafaelinos, con una empresa pujante que hoy exporta a los más exigentes mercados internacionales. Los motores que la emblemática automotriz italiana Ferrari fabrica en su planta de Maranello llevan en su interior válvulas que se producen en las plantas industriales del Grupo Basso. Harley Davidson, la mítica marca de motos americana, también compra las válvulas rafaelinas al igual que lo hace el gigante Jhon Deere, fabricante de maquinaria agrícola. 
Tras dejar su cargo en la recordada mueblería Scosiroli, Juan Basso se asoció con Italo Bottero y Dante Beninca para iniciar en 1963 una fábrica de válvulas para motores a explosión con el objetivo de abastecer el mercado de reposición interno. Con un crecimiento sostenido, apenas cinco años después la empresa se transformó en una Sociedad Anónima Industrial y Comercial con un nuevo desafío: abastecer a la incipiente industria automotriz nacional. 
El crecimiento de la organización continuó con firmeza e incluso a principios de los años 70 le permitió incursionar en el mercado de exportación. En los 80 profundizó su inserción con sus productos en el exterior. En 1985 se produjo un giro cuando Juan Basso adquiere las acciones a sus socios por lo que su familia para a controlar todas las operaciones. 
Con el tiempo sus hijos José Luis y Juan Carlos se incorporaron a la sociedad, como en la actualidad lo hicieron sus nietos. 
Pero además de su pasión por lo que hacía en su empresa, Juan Basso, asumía desafíos institucionales. Además de participar en Atlético fue presidente del Centro Comercial e Industrial del Departamento Castellanos e integraba la Comisión Directiva de la Confederación de Industriales Fabricantes de Autopartes de la República Argentina, entre otros cargos. 
"La conmoción que produjo la inesperada muerte de Juan F.B. Basso el domingo en la Capital Federal se exteriorizó en el sentimiento de pesar y la numerosa cantidad de personas que se hicieron presentes en el velatorio y en el acompañamiento hasta su última morada", decía la crónica de LA OPINION al día siguiente de su muerte. Camino al cementerio, "el cortejo se detuvo unos minutos en avenida Fanti donde la firma Basso SA posee el núcleo central de la gran industria que fundó el extinto", agregaba.





Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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