Es el rugby o la violencia social que nos atraviesa

Locales 04 de febrero de 2020 Por
El asesinato de Fernando Báez Sosa protagonizado por un grupo de diez rugbiers en Villa Gesell colocó en el ojo de la tormenta diferentes prácticas relacionadas con este deporte, como los bautismos o el famoso tercer tiempo y muy pocos analizan un problema más profundo, que es el de la violencia que hoy reina en las relaciones de los jóvenes.
Que hay deportes más violentos que otros o que requieren de más fuerza o una preparación física más exigente que a veces hace que quienes lo practican se sientan poderosos y por encima de otros, no es una novedad.
Lo que sucede es que cuando ocurre determinado hecho trágico todo se pone en discusión y suelen salir a la luz cosas que se saben pero que o se ocultan o se normalizan.
El terrible asesinato de Fernando Báez Sosa, pone en el ojo de la tormenta al rugby como deporte, en donde se lo acusa de no formar a los jóvenes sino generar personas violentas que ejercen supremacía sobre otras personas y en donde “todo vale, más cuando están entre varios”.
“Como entrenador, ex jugador y formador de chicos, duele mucho el tema de que el rugby esté apuntado y bajo una lupa por lo que hicieron un grupo de descarrilados, un grupo de pibes que no entendieron nada de la vida, porque lo que hicieron no tiene explicación. Como formador los valores yo no los pongo en discusión, porque los valores que te da esta disciplina son firmes y que sirven para la vida, pero el rugby es una escuela de vida pero puede fallar también y hay evidentemente gente que reprueba”, analizó el ex rugbier y actual entrenador en el CRAR, Alejandro Chiavón.
Chiavón dijo que “tampoco cree que estos diez chicos hayan salido con el cartelito de rugbiers puesto a matar a un pibe a patadas, no lo creo, es una locura. Acá hay una mezcla de cosas, la noche, el alcohol, droga tal vez, la música; cosas que seguramente todavía no salieron a la luz pero una persona en sus cabales no hace lo que hicieron estos chicos y esto es a pesar del rugby porque este deporte repito, te da valores para que superes cosas, te recuperes, ayudes…”.
El actual entrenador que hace tres años entrena a los juveniles del CRAR pero anteriormente trabajó con los infantiles y en primera, contó respecto a su experiencia que las “generaciones han cambiado y pero que acá tienen que ver los padres, la sociedad y muchas otras cosas, pero con los chicos del club jamás tuve un problema y es más recibí cuando viajamos las felicitaciones de otros clubes por el comportamiento. A veces suena muy injusto meter a todos en la misma bolsa”.

LA TRAGEDIA Y LAS
REGLAS DEL RUGBY

Alejandro Chiavón relató que cuando él jugaba se presentó un caso que terminó en tragedia, el de Cayetano Masi, un jugador del Rowing de Paraná con un jugador de un club de Santa Fe, había sido una patada a otro jugador en medio de un partido y Masi hasta hace poco estuvo en prisión. El reglamento del rugby es muy claro, por un insulto a un árbitro te dan un año de suspensión, por un golpe de puño un poco más y si tenés la idea de patear a alguien en el suelo te pueden dar 99 años de suspensión. Siempre las reglas en el rugby fueron duras para mostrar que esto se hace de una sola manera, o se hace bien y si no te equivocaste de juego. Lo que tiene el rugby es que es un deporte de roce, de contacto y en donde tenés que estar entrenado y obviamente te sentís que sos una máquina y eso en personas que no tienen las cosas claras termina en pela como en todos los deportes. De todo lo que conozco sea del deporte, la religión o el partido político que sea nadie es perfecto y todos alguna vez se mandan una macana; por lo menos el rugby ahora salió a poner la cara, a hacer autocrítica y tratar de cambiar de los tradicionales bautismos, que fueron evolucionando con el tiempo, para mejor, para peor…”.

LOS TRADICIONALES BAUTISMOS
Chiavón repasó que “siempre se trató de darle la bienvenida al que llegaba a primera, hoy también se hace con los de menores de 14 que pasan a 15 porque es una división competitiva y el que quiere dejarse cortar el pelo se lo deja cortar y al que no quiere, no se le corta. En primera se le hace una serie de preguntas y si contesta mal tiene que tomar un vaso de cerveza…son cosas que se han hablado para cambiarlas y erradicarlas, los tiempos cambian y hay que tratar de no dejar el mínimo detalle suelto para que no se confunda” E insistió: “el rugby es un deporte de muchos valores”.

“A MÍ ME MEJORÓ EL CARÁCTER”
El ex rugbier contó que “fui formado, evolucioné y mejoró mi carácter y mi personalidad porque era muy mal llevado de chico y recuerdo uno de los entrenadores que me ayudó, se trata de Hugo Berra que tuvo siempre la palabra justa, el reto y hoy yo trato de aplicarlo como entrenador. Y obviamente que siempre el norte y los límites me los puso mi familia, las cosas claras salen desde la casa”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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