Una apuesta: volver a la agronomía y con nueva generación de ingenieros

SUPLEMENTO RURAL 02 de enero de 2020 Por Redacción
El semillero KWS apuesta a un programa de formación de ingenieros para que estén cerca de los productores, y los asesoren para producir con mayor eficiencia y menor impacto ambiental.
FOTO INTERNET VALERIA RUBIO. Trabaja para el programa en Necochea.  FOTO INTERNET EVANGELINA CHIAPPO. Se enfoca en nutrición de los animales.  FOTO INTERNET JONATAN NEFLE. Asesora a productores en agroquímicos.  FOTO INTERNET CESAR MONETTO. Uno de los primeros integrantes del KWS.
FOTO INTERNET VALERIA RUBIO. Trabaja para el programa en Necochea. FOTO INTERNET EVANGELINA CHIAPPO. Se enfoca en nutrición de los animales. FOTO INTERNET JONATAN NEFLE. Asesora a productores en agroquímicos. FOTO INTERNET CESAR MONETTO. Uno de los primeros integrantes del KWS.

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Los ingenieros agrónomos enfrentan nuevos desafíos, como controlar las malezas resistentes y reducir el uso de agroquímicos.
Malezas resistentes a herbicidas, insectos resistentes a la tecnología Bt, eventos climáticos extremos, demanda creciente de alimentos, consumidores atentos a cómo se producen los productos que consumen y con qué impacto ambiental, son sólo algunos de los desafíos que llegaron para quedarse en la agronomía.
El aumento de la producción de alimentos no podrá cubrirse con expansión del área de cultivo, y por lo tanto, deberá hacerse con aumentos en la eficiencia de producción por unidad de superficie y con bajo impacto ambiental. En este proceso de desacople entre aumento de la productividad e impacto ambiental el rol del ingeniero agrónomo es clave.
Por eso el semillero KWS apuesta a la formación de esta nueva generación de ingenieros, se dio a conocer en un pormenorizado informe de Clarín Rural.

VALERIA RUBIO
Una de ellas es Valeria Rubio, quien integra el Programa Agrónomos de KWS. Pensó en ser médica, pero las raíces fueron más fuertes y se decidió por la agronomía. Nació en el campo de su familia en Necochea, y hasta los seis años iba de acá para allá aprendiendo qué hacía su padre con la hacienda.
Al concluir la carrera en Balcarce, volvió a Necochea y rápidamente se puso a trabajar en el campo de la familia. Pero la inquietud de adquirir experiencia fuera del ámbito familiar la llevó a descubrir el programa. "Estoy muy orgullosa de la carrera que elegí y del trabajo que hago. Como agrónomos tenemos el compromiso y la responsabilidad técnica y social de trabajar con buenas prácticas agrícolas, aplicando todos los conocimientos adquiridos", contó.

MARIA E. CHIAPPO
Otro ejemplo es el de María Evangelina Chiappo. Oriunda de Villa del Rosario, siempre le gustó el sector y eso la llevó a estudiar Agronomía en la Universidad Nacional de Córdoba y luego hizo una Especialización en Nutrición Animal.
La convocatoria del Programa Agrónomos KWS representaba la posibilidad de trabajar "de agrónomo", puesto que había estado buscando desde que terminó de estudiar. Pero no era cualquier trabajo, era uno que además le permitía permanecer en su zona de origen, con libertad de acción para realizar otras actividades.
El programa de mejoramiento de líneas específicas "Aptitud silera" fue otro plus para tomar el puesto. "Es una herramienta más para poder trabajar con productores ganaderos, y poner en práctica los contenidos de la especialización en nutrición animal", aseguró.

JONATAN NEFLE
En Gobernador Crespo (Santa Fe), Jonatan Nefle también se sumó al programa. La muerte de su padre a temprana edad hizo que fuera criado por sus abuelos. Y entonces el rol de su abuela, y luego su tía, fue clave para se recibiera de ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional del Litoral.
Este año, Jonatan conoció́ la propuesta del Programa Agrónomos por redes sociales. "Ser agrónomo KWS te permite ser independiente, y las condiciones de trabajo son en realidad oportunidades. KWS es una empresa conocida, que trabaja con organización y te facilita el trabajo. Los productores de mi zona están requiriendo cada vez más asesoramiento para disminuir la aplicación de agroquímicos, aumentar la eficiencia y evitar la contaminación. También buscan híbridos con potencial y estabilidad a la vez, para cubrirse ante posibles eventualidades", destacó.

CESAR MONETTO
En Cintra (Córdoba), César Monetto es otro de los jóvenes que integra el programa. También de familia de productores agropecuarios, estudió Agronomía en la Universidad Nacional de Córdoba y en 2004 se fue a Santiago del Estero como encargado de una estancia agrícola ganadera. Luego de 10 años decidió volver a sus raíces, Cintra lo esperaba. Allí, se hizo cargo del campo familiar, y además sumó otros campos en alquiler.
César, uno de los primeros Agrónomos KWS, explicó que esta campaña se demoró la siembra de maíces de primera un mes por la falta de humedad, y en consecuencia surgieron muchas consultas para evitar que el período crítico cayera en una época de pocas lluvias y mucho calor. "En este programa trabajás realmente como agrónomo, además de vender estás en contacto continuo con los productores, no sos un vendedor más", insistió.

LA IDEA DEL
PROGRAMA
La idea del programa, que creó la empresa de origen alemán, es que que los ingenieros que participan estén capacitados para acompañar a los productores y comprenderlos.
"Tenemos profesionales especializados en temas técnicos, y en cuestiones de manejo por regiones específicas. Estamos cerca del productor, atendiendo sus necesidades. Apostamos al trabajo independiente con visión a largo plazo", concluyó Federico Larrosa, gerente de Marca y Producto en la Argentina.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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