Condenaron a 20 años de prisión a violador serial

Policiales 16 de diciembre de 2019 Por
EN ROSARIO
Pablo Nicolás Barreto tiene 24 años y el viernes admitió ante un tribunal ser el autor de una docena de violaciones contra mujeres jóvenes y la comisión de otros delitos, ataques que cometió entre enero y julio de este año en distintos barrios de la ciudad de Rosario.
Así, en el marco de un juicio abreviado homologado por los magistrados Héctor Núñez Cartelle, María Chiabrera y Pablo Lanzón fue condenado a 20 años de prisión como autor materialmente responsable de robo simple, privación ilegítima de la libertad, amenazas, robo calificado, abuso sexual en grado de tentativa, abuso sexual con acceso carnal, robo calificado con arma de fuego no hallada, abuso sexual en grado de tentativa y robo simple en grado de tentativa.
El 21 de julio Barreto había sido imputado por la jueza María Trinidad Chiabrera, quien le impuso la prisión preventiva por el plazo de ley al considerar más que probatorio lo reunido en la pesquisa por la fiscal Alejandra Raigal, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.

LAS PRUEBAS
En aquella audiencia se evaluó el resultado de la ronda de reconocimiento sobre el imputado, donde fue señalado por siete de las ocho víctimas que se habían tenido en cuenta hasta ese momento.
También se consideró el modus operandi del acusado (siempre repetido), la vestimenta y la moto usada por Barreto en cada oportunidad. Los muñecos que Barreto robó en uno de los hechos denunciados y que se encontraron en su casa fueron otra de las pruebas acusatorias como las filmaciones públicas y privadas de cámaras de videovigilancia que lo ubicaban en los sitios donde las denunciantes habían denunciado haber sido atacadas.
Aquel día se supo que en cada una de las denuncias, hechas en su mayoría a medida que sucedían los hechos, las víctimas sostenían que el atacante era un hombre joven, con una cicatriz en su pómulo derecho que casi le atraviesa la cara y que se manejaba en una moto de entre 110 y 125 centímetros cúbicos, que tenía una caja blanca como las usadas para delivery ya que el abusador trabajaba en una pizzería de Zeballos al 2000.
A partir de ello la fiscal Raigal ató cabos y comenzó la investigación a partir de una filmación. En ese registro se apreciaba la moto y una patente que tenía tapados un número y una letra. Pero además, Barreto cometió un error que le significó la caída. En el transcurso de la pesquisa regresó a uno de los locales donde había robado. Allí atendía ese día la madre de una de las víctimas que, ante la duda de si era quien había ingresado a robar unos días antes según se lo relatara su hija, anotó la patente de la moto. Ante la consulta al Registro de Propiedad Automotor se llegó al joven condenado y a su domicilio, donde lo apresaron el lunes 18 de julio.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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